Los contagios infantiles de COVID-19 podrían ir en aumento con la reapertura de las escuelas. (ELNUEVODIA.COM)

A principios de marzo, cuando las pruebas de coronavirus aún eran escasas, Maggie Flannery, alumna de sexto grado en Manhattan, y sus dos padres presentaron síntomas de COVID-19. Al cabo de tres semanas, sus padres se recuperaron. Maggie también parecía estar mejorando, pero solo por un breve periodo antes de sufrir una recaída que la dejó debilitada.