Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

La cuarentena o el aislamiento preventivo que atravesamos a causa del COVID-19, tiene como objetivo prevenir el contagio y la propagación del virus. Pero quedarse en casa, aislado de todo, requiere que hagamos ajustes en nuestra rutina y actividades diarias.

Dado que nuestro cerebro predice lo que hacemos a diario, el neurocientífico Nelson D. Cruz Bermúdez recomienda comportarnos de forma similar a como lo hacemos normalmente. De lo contrario, la preocupación, el estrés y la inactividad física podrían afectar negativamente el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema inmunológico.

“En situaciones de emergencia es lógico garantizar nuestra alimentación, descanso e higiene para sobrevivir. Sin embargo, el trabajo, la actividad física y la diversión son igualmente necesarias en nuestras vidas. Entonces, ¿qué hacemos en nuestros hogares durante esta emergencia salubrista? ¿Cómo mantenemos un balance entre trabajar, dormir y divertirnos?”, manifestó el también el catedrático de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Cruz Bermúdez asegura que la neurociencia nos brinda conocimientos que podemos aplicar para mantenernos mentalmente sanos. Aquí te los mostramos:

- Dormir. Estar en casa todo el día es una oportunidad para dormir más de lo normal. Me acuesto más temprano o me levanto más tarde. Sin embargo, nuestro cerebro tiene un reloj biológico que regula el momento y la duración de nuestras actividades diarias.

“Disminuir o aumentar el tiempo de sueño causa disturbios en nuestro ritmo circadiano, lo cual podría resultar en cansancio, fatiga mental, o insomnio. Por tanto, dormir a la misma hora que lo hacemos normalmente nos ayudará a regresar con mayor facilidad a nuestra rutina cuando esto termine”, explica. 

- Alimentación. La ingesta de comida también se puede ver afectada cuando se está todo el día en casa. Al igual que dormimos por la noche, es importante alimentarnos a la misma hora de siempre.

“Aunque la preocupación y ansiedad aumentan el deseo de comer, no debemos consumir alimentos de más, ni tampoco de menos. Las comidas altas en magnesio (vegetales verdes, habichuelas y nueces), omega-3 (pescado) y cúrcuma (jengibre), el yogur y las bayas (fresas y arándanos), ayudan a reducir la ansiedad y propician un buen estado de ánimo. Además, es imperativo mantenernos hidratados todo el tiempo para conservar nuestro cuerpo en óptimas condiciones”, informa. 

- Actividad física. El ejercicio y la actividad física benefician al sistema inmunológico y modifican positivamente la cognición y nuestro estado de ánimo. El ejercicio físico mejora nuestra respuesta al estrés, ayuda a regular los niveles de glucosa y propicia un sentido de bienestar mental y fisiológico.

“Para los que se ejercitan regularmente, es vital mantener ese hábito lo menos alterado posible en términos de tiempo y esfuerzo. Es decir, la cantidad y tipo de ejercicio debe ser consistente con lo que hacemos normalmente para mantener la condición física y evitar lesiones. Algunas opciones son correr en una trotadora, realizar ejercicios aeróbicos, o simplemente caminar dentro de la casa sin detenerse por 15 o 20 minutos. Lo importante siempre es mantenernos en movimiento”, aconseja.

- Trabajo y diversión. Trabajar desde la casa, atender la educación de los hijos y procurar el bienestar de familiares cercanos representa un reto enorme para muchos. Para otros es una gran oportunidad para maximizar su productividad. No obstante, trabajar horas extras en la casa o postergar las tareas del trabajo podría causar agotamiento, frustración u otros problemas a largo plazo.

“Lo recomendable es destinar tiempo suficiente durante el día y mantener un ambiente apropiado para cumplir con la responsabilidad laboral. Igualmente, es importante integrar actividades lúdicas, ver televisión o compartir en las redes sociales desde diferentes espacios o habitaciones de la casa. Estar en el mismo lugar, hacer lo mismo por muchas horas y tener poca interacción social, puede ser incómodo y pesado”, indica. 

Finalmente, Cruz Bermúdez enfatiza que en la manera que sea posible y mientras dure este período, lo que corresponde es mantener una rutina que no se aleje mucho de lo que regularmente realizamos. Estas y otras medidas son necesarias para garantizar un buen estado de salud física y mental, y facilitar nuestra transición hacia la calle cuando concluya la cuarentena.