La demostración de que es posible volver a infectarse por el SARS-CoV-2 puede sugerir que una vacuna contra el COVID-19 puede no ser totalmente protectora. (The Associated Press)

Un joven de 25 años de Reno, Nevada, (EE.UU.) se convirtió en el quinto caso de reinfección documentada por coronavirus, según un informe publicado en la revista Lancet Infectious Diseases y dado a conocer ayer.

De acuerdo con la publicación, el joven dio positivo en abril luego de mostrar síntomas leves, pero después se enfermó nuevamente en mayo con un episodio más grave.

Los médicos del paciente aseguraron que este fue sometido a varias pruebas, las cuales mostraron que las cepas del virus que presentó en cada ocasión eran genéticamente diferentes, lo que confirma que se trata de una nueva infección y no de una recaída o secuela.

“Estos hallazgos refuerzan el punto de que todavía no sabemos lo suficiente sobre la respuesta inmunitaria a esta infección”, comentó sobre el caso Paul Hunter, profesor de Medicina en la Universidad de East Anglia de Gran Bretaña.

Otro experto, el microbiólogo Simon Clarke, de la U. de Reading, también de Gran Bretaña dijo que “cada vez está más claro que las reinfecciones son posibles, pero aún no podemos saber qué tan comunes serán”. Actualmente, estos casos se consideran una excepción.

Sobre este punto ya se había pronunciado el mes pasado la Organización Mundial de la Salud, asegurando que los casos de reinfección por COVID-19 eran estadísticamente irrelevantes. A juicio de Ignacio Silva, infectólogo y académico de la Dirección de Posgrados Usach, de esto se puede sacar una lectura positiva sobre el fenómeno.

“La perspectiva optimista es que hay casi cuarenta millones de casos de coronavirus en el mundo y solo se han documentado oficialmente cinco reinfecciones, lo cual es una buena noticia”, comenta el doctor. Y añade: “Ahora bien, determinar que un cuadro es realmente una nueva infección es difícil, de manera que tal vez haya más casos de los que conocemos hasta ahora, pero aún así seguramente seguirían siendo la minoría”.

Pero por otro lado, dice el académico, estas reinfecciones también dan cuenta de que “se deben aterrizar las expectativas sobre la inmunidad frente a este virus”."En otros coronavirus, la evidencia indica que la inmunidad sería de al menos un año o más, pero con este quizás es un poco menos, debido a estos casos que estamos viendo, por lo que se refuerza la idea de que seguimos aprendiendo sobre el SARS-CoV-2″, agrega Silva.

Las interrogantes respecto de la inmunidad también plantean dudas sobre la efectividad de la futura vacuna, dicen los expertos. “La demostración de que es posible volver a infectarse por el SARS-CoV-2 puede sugerir que una vacuna contra el COVID-19 puede no ser totalmente protectora”, sostuvo Brendan Wren, profesor de Vacunación en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

Esto, porque incluso inoculando a las personas con el virus, la respuesta inmune podría ser insuficiente o muy corta. Silva opina en la misma línea: “Al ver estos casos, aumentan más las dudas sobre cuántas dosis de la vacuna se van a necesitar, si esta va realmente a prevenir que nos contagiemos del COVID-19 o solo nos protegerá de cuadros graves”, dice el médico.

Nivel de gravedad

Si bien la segunda infección del joven de Nevada fue más grave que la primera, la infectóloga de la UC, Inés Cerón, cree que aún es muy pronto para saber si esto es lo que ocurrirá en la mayoría de los pacientes.

“Como han sido tan pocos casos, aún es muy aventurado plantear conclusiones, es decir, no necesariamente siempre será más grave la segunda vez”, dice la especialista. “Puede ser que algunos sistemas inmunes estén más en alerta y desarrollen una inflamación que haga que la segunda vez sea más fuerte, como se ve en el dengue, pero si con el coronavirus será igual, eso todavía no lo sabemos”, puntualiza.

Hallazgo sobre anticuerpos

Los anticuerpos de los pacientes COVID-19 permanecen en el organismo al menos cuatro meses después del contagio, según un estudio publicado ayer por el Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia (THL, por sus siglas en inglés).

La investigación, que analizó a 129 personas, confirmó que 63 de las 64 que dieron positivo desarrollaron anticuerpos el primer mes de infección. Si bien la cantidad de estos fue disminuyendo, cuatro meses después casi todos los individuos mantenían los anticuerpos. Merit Melin, directora de investigación de THL, admitió que aún no se sabe con certeza qué tipo de inmunidad es la que protege al humano contra una nueva infección por COVID-19. Por eso, todavía se desconoce si la presencia de los anticuerpos hallados en el nuevo estudio evitaría una reinfección.