La regla de oro: no solo pienses en ti, sino en las más o menos siete personas que lo usarán después de ti. (Claire Milbrath/The New York Times) (CLAIRE MILBRATH)

Por Jen Gunter

Usar un baño público, puede parecer como si estuvieras esquivando infecciones por todos lados, en especial después de las noticias de la semana pasada acerca de la estela de partículas que emanan del inodoro, la nube de gotitas (aerosol) que puede elevarse casi un metro y quedar suspendida el tiempo suficiente para que el usuario siguiente inhale las gotitas o estas aterricen en otras superficies del baño. En cierta forma, así es.

¿Qué hacer entonces, en especial ahora que muchos comenzamos a salir de casa un poco más? ¿Debemos evitar los baños compartidos (en parques, centros comerciales o los restaurantes, que apenas volvieron a abrir) como si fueran la peste?

Como obstetra y ginecóloga, paso mucho tiempo derribando el mito de que puedes contraer infecciones de transmisión sexual en un inodoro compartido (porque no se puede… ni siquiera el herpes, el mito más común), pero ¿qué hay del coronavirus?

En primer lugar, ¿cuán infecciosos son los baños en realidad?

Sabemos que podemos infectarnos por el tacto. Nos limpiarnos y podemos contaminar todo lo que tocamos con microbios que provienen de las heces fecales, como el norovirus y la E. coli, antes de lavarnos las manos.

También podemos infectarnos por el aire de los baños. En el caso de algunos virus respiratorios, como el de la influenza, si hay suficientes partículas en el aire, respirar en un espacio aéreo compartido previamente puede representar un peligro. El mejor ejemplo es el sarampión: si una persona con sarampión entra en una habitación, el aire es potencialmente infeccioso durante dos horas.

Los baños tienen otro peligro único: la estela de partículas que emanan del inodoro. Cada vez que bajamos la palanca, el baño libera en el ambiente un ejército invisible de microbios que aterrizan en las paredes (que podrías tocar mientras haces equilibrio sobre el inodoro; volveremos a este punto más adelante), en el asiento, en el piso y en las manijas del inodoro y de la puerta.

Hace tiempo que sabemos acerca de la estela de partículas del inodoro. Un estudio nuevo sugiere que hay partículas potencialmente infecciosas que permanecen en el aire durante un minuto después de cada descarga y los inodoros pueden seguir generando una nube infecciosa varias descargas después de la primera descarga contaminada.

De verdad es un obsequio indeseado que seguimos recibiendo.

Entonces, ¿qué hay acerca del coronavirus?

En general, no se cree que el contacto con superficies contaminadas sea un método primario de infección de coronavirus, pero esto todavía no se ha estudiado mucho. Aunque los baños compartidos pueden aumentar la propagación de infecciones gastrointestinales, no sabemos cuál es el papel de los baños en la transmisión de un virus respiratorio, como el coronavirus, que también se ha identificado en las heces fecales.

Tampoco conocemos el riesgo (si es que existe) que representan los aerosoles de coronavirus en la estela del inodoro, así que en realidad hay muchas interrogantes.

Lo que sí sabemos es que hay ciertas conductas que ayudarán a protegerte de muchos microbios perversos.

A continuación presentamos una lista práctica de recomendaciones para el uso de un baño compartido.

Las mejores defensas en contra de los contagios en un baño son los cubrebocas, el distanciamiento social, evitar en la medida de lo posible tocar superficies con las manos y la higiene de estas.

— Elige los baños más grandes con muchos cubículos porque tienen una mejor circulación del aire.

— Si alguien sale de un baño o un cubículo justo antes que tú, trata de esperar al menos 60 segundos antes de entrar, en especial si la tapa del inodoro está levantada, lo que significa que habrá una estela mayor.

— No utilices las cubiertas de papel. Son como un placebo (no sabemos si ofrecen protección contra los virus y bacterias) y podrían haberse contaminado con la estela de partículas del inodoro, por lo que tocarlas con las manos podría ser una fuente de transmisión infecciosa. (Prácticamente no existen en otros países; nunca han existido en Canadá, donde crecí, y cuando me mudé a Estados Unidos parecían una mojigatería).

— Si tienes que tirar un producto menstrual en uno de esos contenedores pequeños, toca la tapa con un trozo de papel de baño y lávate las manos después. Esas tapas están entre las superficies más contaminadas del baño: las tocan muchas manos sucias y las rocía la nube infecciosa.

— Si el baño tiene tapa, ciérrala antes de bajar la palanca para que contenga la estela. La tapa es el cubrebocas del baño.

— Si se trata de un baño de descarga automática, da un paso atrás porque esas cosas salpican.

— Es probable que no sea importante cómo te secas las manos después de lavarlas; las toallas de papel o los secadores de aire son lo mismo, pero evita las toallas para manos que se reusan y se comparten.

— Sal rápidamente. Conversar en los baños se ha convertido en lo que era fumar en los baños: un arcaísmo del pasado. Si tienes que abrir una puerta para salir, usa desinfectante para manos después de marcharte.

¿Qué pasa si te urge un baño y el que encuentras está sucio?

— En primer lugar, evita provocar la urgencia de ir al baño. Si vas a salir, modifica tu ingesta de agua. Recuerda: beber ocho vasos de agua al día es un mito.

— Un consejo para mujeres es intentar contraer y relajar los músculos de tu piso pélvico muy rápidamente (cada contracción y relajación debe tardar uno o dos segundos) cinco veces. Estos movimientos rápidos relajarán tu vejiga y mitigarán la urgencia, lo que podría hacerte ganar tiempo.

— Ir al baño al aire libre debe ser el último recurso. Si todos comienzan a usar la naturaleza como letrina, el olor a orina será intolerable y las personas enfermarán innecesariamente debido a que el uso de instalaciones sanitarias adecuadas es fundamental para evitar muchas enfermedades infecciosas.

— Si te dan ganas en el exterior y no tienes más opción que el suelo, trata de alejarte 60 metros del flujo peatonal ¡y ten cuidado con plantas como la hiedra venenosa! Usa desinfectante para manos cuando termines.

¿Qué hacer con, válgame Dios, el baño del avión?

Los baños de los aviones son de lo peor. En un vuelo largo, podrían pasar mucho tiempo sin limpieza; también tienen un espacio muy reducido y la turbulencia puede provocar salpicaduras de agua u orina.

En ocasiones no es necesario usar el baño de un avión para estar expuesto a los microbios que hay en ellos. Un estudio reveló que los pasajeros sentados en el pasillo tal vez fueron contagiados por un pasajero enfermo durante su recorrido por el pasillo para ir y regresar del baño.

No conocemos el riesgo de contraer COVID-19 por entrar al baño de un avión pequeño justo después de que lo usó alguien contagiado con coronavirus, pero, como mencioné anteriormente, debes esperar para entrar a un baño del que alguien acaba de salir (en especial si la tapa del inodoro está levantada) y después salir rápidamente.

A la industria aeronáutica le gusta decir que sus baños están tan limpios como los de cualquier edificio de oficinas (con información financiada parcialmente por el sector). Y es probable que estén tan limpios como cualquier baño con un índice de uso de 1:50 y 1:75, y donde el baño y el lavabo están en un pequeño cubículo expuesto a turbulencia que se limpia entre cada cuatro y dieciocho horas.

Y, por favor, siéntate (o levanta el asiento).

Tengo una solicitud final, en especial para las mujeres: por favor, siéntense (hasta el 85% de ellas afirma que evita hacerlo). Sentarse directamente en el inodoro no te podrá en riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual, así que no orines sin sentarte. Con frecuencia, esta práctica hace que caiga orina en el asiento, lo que significa que tú o la persona que entre después tendrá que limpiar el asiento, la superficie más expuesta a la nube de infección, antes de sentarse. Esto también va para quienes orinan de pie: por favor, levanten el asiento.

La siguiente es una regla de oro de la etiqueta para usar un baño público ahora y siempre: no solo pienses en ti, sino en las más o menos siete personas que lo usarán después de ti.

c.2020 The New York Times Company