A los empleados pacientes de cannabis medicinal se les exhorta a apoderarse de su medicación y que haga los ajustes que sean necesarios de la mano de su médico para que su tratamiento y sus funciones esenciales puedan coexistir.
A los empleados pacientes de cannabis medicinal se les exhorta a apoderarse de su medicación y que haga los ajustes que sean necesarios de la mano de su médico para que su tratamiento y sus funciones esenciales puedan coexistir. (Shutterstock)

Desde que a principios de semana se dio a conocer que hay 21 casos en revisión tras una prueba de dopaje sorpresa realizada en la Cámara de Representantes, entre ellas la del representante Luis “Narmito” Ortiz Lugo, quién reveló a la prensa que es paciente de cannabis medicinal por su diagnóstico de cáncer de próstata y diabetes, diversas interrogantes se han levantado sobre qué repercusiones podría tener en los trabajadores y en sus empleos el ser paciente autorizado a consumir preparaciones o principios activos de la planta cannabis sativa para el manejo de una condición médica.

La Ley 15 del 2021 del 29 de julio, que es la Ley Medicinal para el Manejar el Estudio, Desarrollo e Investigación del Cannabis, era una silente en cuanto a derecho y a responsabilidades del paciente en el empleo.

“Con esa ley estábamos en una gran laguna. Asimismo, el Reglamento 9038 del 2 de julio de 2018 del Departamento de Salud, que reglamenta la industria del cannabis, también era silente en cuanto a derechos y responsabilidades del empleado paciente. Lo único que nos decía era que el cannabis medicinal no se podía utilizar en el empleo, salvo que tengas autorización por escrito del patrono. Sin embargo, no daba protecciones ni hablaba de acomodo razonable. Estábamos perdidos”, indicó la licenciada, María Judith Marchand Sánchez.

No obstante, al adoptarse La ley 15 del 2021 -que entró en vigor inmediatamente y enmendó la Ley 42 del 2017-, según explica, en síntesis lo que hace es que crea una nueva clasificación protegida en Puerto Rico, que es la del paciente autorizado de cannabis medicinal.

“Esto significa que los pacientes autorizados de cannabis medicinal tienen una protección laboral en contra del discrimen y el patrono no puede tomar medidas adversas en contra de un candidato a empleo por el mero hecho de ser paciente autorizado. Hago hincapié en el paciente autorizado porque se requiere que tenga autorización del Departamento de Salud”, manifestó la socia capital y una de las fundadoras de la firma Ferraiuoli, LLC.

“Si usas el cannabis hace 15 años porque es lo único que te quita la migraña y no tienes la autorización del Departamento de Salud, la protección antidiscrimen no te aplica. Tienes que pasar por el proceso de obtener una licencia de paciente de cannabis”, explicó la experta en derecho laboral.

El derecho que concede es que ser paciente autorizado de cannabis medicinal ahora es una categoría protegida en contra de discrimen a candidatos y empleados por el hecho de ser paciente.

Sin embargo, la licenciada Marchand Sánchez aclaró que esa protección no es absoluta y que cede ante las siguientes cuatro instancias o excepciones:

  1. Cuando el patrono determina que la utilización del cannabis medicinal representa una amenaza real de daño para las personas o la propiedad. “El patrono lo tendría que probar”, señaló.
  2. Cuando la utilización del cannabis interfiere con el desempeño de las funciones esenciales del trabajo. “Aquí entramos en lo que es el deterioro ocupacional. Si me presento todos los días somnolienta, cansada, llego tarde y pierdo noción de lo que se discute, pues no puedo desempeñar mis funciones esenciales”, planteó.
  3. Cuando la utilización del cannabis pone en riesgo que el patrono pierda algún permiso, contrato, licencia o programa de fondos federales. “El cannabis sigue siendo una droga tipo 1 a nivel federal -a la que no se le reconocen propiedades médicas-, por lo que los patronos, que sean contratistas federales, en alguna cláusula de su contrato con el gobierno federal tiene una disposición que dice que se obligará a cumplir con todas las leyes federales. Estos patronos (‘federal guarantee’ o que es un contratista federal) no podría acomodar la utilización del cannabis medicinal en el trabajo porque pone en riesgo su contrato”, comunicó.
  4. Cuando el empleado utiliza el cannabis medicinal en el lugar de trabajo sin autorización escrita.

La Junta Reglamentadora del Cannabis Medicinal tiene hasta el 27 de octubre de este año para emitir o adoptar un reglamento.

“Quedamos pendientes a qué información adicional o qué clarificaciones nos puede dar la Junta. Sería para abundar o explicar cuál va a ser la interpretación de la Junta, lo que ayudará a entender mejor el panorama”, añadió.

Obligaciones para el paciente

  • Tiene que usar su medicamento responsablemente.
  • Tiene que cumplir con las directrices del patrono. Si no tienes autorización por escrito para usar el cannabis medicinal en el trabajo, no lo puedes utilizar. Si aún así lo utilizas, con toda probabilidad se podría imponer una medida disciplinaria.

“La regla general es que si eres paciente autorizado de cannabis medicinal no tienes que notificárselo al patrono, pero el paciente debe ser responsable y si sabes que tienes deterioro ocupacional y que el uso del medicamento está interfiriendo en el desempeño de tus funciones, lo correcto es que se lo comentes a tu médico para que este te haga los ajustes necesarios en tu medicación. Este es un ejemplo de uso responsable”, dijo la abogada.

De igual modo, puso como ejemplo que, si un empleado paciente ocupa una clasificación que es sensitiva a la seguridad, como lo es conducir un vehículo de motor en el curso ordinario de sus funciones y tiene deterioro, debería notificarle a su médico para que le haga un ajuste en su medicación, sino que también se reevalúe tanto el método de consumo hasta lo que está consumiendo.

“La invitación al paciente es a usarlo responsablemente. Este tiene que apoderarse de su medicación, y tiene que hacer los ajustes que sean necesarios de la mano de su médico para que su tratamiento y sus funciones esenciales puedan coexistir”, exhortó.

Si eres paciente autorizado de cannabis medicinal y el patrono te envía a hacer pruebas de dopaje, al salir positivo es que se recomienda que muestres tu autorización como paciente de cannabis medicinal al médico revisor, quien estará a cargo de verificar que esa autorización está activa. El médico revisor será quien le informará al patrono que el empleado dio positivo a la presencia de THC, que tiene una licencia activa, y es entonces cuando el patrono realiza un proceso interactivo de análisis y determina si está protegido o no, de acuerdo con los derechos que le cobijan.

“Mi recomendación a los patronos es que se eduquen sobre el cannabis medicinal y sobre estas nuevas protecciones. Esa recomendación se la doy a los empleados pacientes, a quienes también les invito a usar el cannabis medicinal responsablemente, que mantengan una comunicación abierta con su médico para lograr que la medicación y sus funciones esenciales puedan coexistir. Tan importante es su tratamiento, como también lo es sus funciones esenciales en el empleo”, afirmó la licenciada Marchand Sánchez.

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