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El particulado del polvo del Sahara aumenta la susceptibilidad y los pacientes están más reactivos, hay más exacerbaciones y ataques de asma. (Archivo GFRMedia)
El particulado del polvo del Sahara aumenta la susceptibilidad y los pacientes están más reactivos, hay más exacerbaciones y ataques de asma. (Archivo GFRMedia)

La nube de polvo proveniente del desierto del Sahara que nos afecta desde hace unos días -y que es más densa hoy-, también trae un particulado en el que abundan metales pesados e irritantes no específicos, así como compuestos volátiles orgánicos, derivados del petróleo que exacerban y agravan dolencias como el asma, rinitis y alergias, entre otras.

De hecho, esa nube puede traer hasta 23 compuestos muy irritantes en el polvo. Entre ellos, polen de diferentes floras, compuestos volátiles orgánicos derivados de hidrocarburo, esporas de hongo y compuestos inorgánicos, como formaldehído, fenoles y tanoles, además de vidrio y silicio.

“El particulado del polvo del Sahara aumenta la susceptibilidad y los pacientes están más reactivos, hay más exacerbaciones y ataques de asma”, advierte el alergista e inmunólogo Rafael H. Zaragoza Urdaz, expresidente de la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (APMA).

Precisamente, el especialista indica que los pacientes asmáticos o alérgicos en estos días comienzan a descontrolarse porque el umbral de tolerancia se les activa.

“Hay pacientes que son alérgicos, tanto al polvo como a su contenido irritativo. Así que de las dos maneras afecta a las personas. Por eso, las que tienen condiciones pulmonares o las que sean alérgicas deben tomar precauciones y minimizar las exposiciones exteriores”, recomienda el alergista, mientras resalta la importancia doble de usar mascarillas, tanto para evitar el COVID-19, como para la alergia u otros problemas respiratorios.

De la misma forma, advierte que también se afectan las otras mucosas expuestas, como los ojos y la nariz. Puede empezar por irritación, picor, lagrimeo, enrojecimiento de ojos, gotereo nasal y estornudos. “Hay que atender esos síntomas también para evitar que empiece a tener secreciones posnasales y se active el asma. Lamentablemente, con lo que está pasando (con el temor al contagio con COVID-19) si esa persona que está un poco descontrolada se contagia con el virus, se va a complicar mucho más”, advierte el doctor Zaragoza Urdaz, tras recomendar a los pacientes asmáticos que no dejen de tomar sus medicinas y tengan su plan de acción con sus medicinas de mantenimiento, al igual que las de rescate.

Se estima que cerca de un 60% de los niños en la isla sufren de rinitis alérgica, asma o una combinación de ambas afecciones. Mientras que cerca de 430,000 personas padecen de asma. De hecho, según datos del Departamento de Salud de 2017, uno de cada ocho adultos era paciente de asma, lo que representaba el 12.2% de la población.

De ahí la importancia, enfatiza el doctor Zaragoza Urdaz, en que los pacientes con estas condiciones no se expongan, al igual que aquellos con un sistema inmune comprometido. Sin embargo, el alergista señala que aún las personas que no tienen mayores problemas de alergias se pueden afectar.

Se pueden irritar las mucosas más expuestas que tenemos, como las conjuntivas de los ojos y la mucosa nasofaringe. Si la persona se expone por mucho tiempo, va a tener inflamaciones no específicas y tener un cuadro tipo catarral o de rinitis y manifestaciones de garganta”, añade el especialista, aunque destaca que son síntomas que deben ser transitorios. “Pero con todo lo que está pasando (con el coronavirus), la gente se confunde y se ponen más ansiosos”, agrega el doctor, quien ofrece las siguientes recomendaciones:

- Todo paciente que tenga condiciones de alergia y respiratorias crónicas debe mantener su tratamiento y no descuidar el control de su condición con sus medicamentos. Además, siempre debe tener sus medicamentos preventivos y de rescate.

- Deben minimizar la exposición exterior en los días de particulado más alto. Pero si no tienen más remedio que salir, deben usar medidas de barrera, como mascarillas y gafas de protección.

- Si tienes que estar expuesto, también debes tratarte los ojos con gotas, la nariz con el aerosol nasal. Lo importante es tener ese régimen antes de exponerse.