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El robot PARO, de tamaño pequeño, con forma de peluche y de color blanco, produce sonidos similares a los de una foca y mueve su cabeza y aletas cuando lo tocas o le hablas. (Agencia EFE)
El robot PARO, de tamaño pequeño, con forma de peluche y de color blanco, produce sonidos similares a los de una foca y mueve su cabeza y aletas cuando lo tocas o le hablas. (Agencia EFE)

Un estudio de una universidad israelí reveló que tocar a un pequeño robot japonés mullido y con forma de foca reduce el dolor y aumenta la felicidad. Para sorpresa de los científicos la investigación también mostró que el contacto con el peluche reduce los niveles de oxitocina, la "hormona del amor".