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Para muchas mujeres en edad reproductiva, utilizar un método anticonceptivo es la mejor forma de quitarse la preocupación de un embarazo no planificado. Hoy, de hecho, las opciones son muy variadas. Desde la píldora, que cumplió 50 años en el mercado en mayo de este año, el condón -tanto masculino como femenino-, el dispositivo intrauterino y el parche, hasta la inyección hormonal y, más recientemente, el anillo vaginal, entre otras alternativas.

Sin embargo, todavía hay mucha desinformación, temores, tabúes y mitos, según la experiencia de los profesionales de la salud consultados. Lo que puede resultar en conductas de riesgo en las que, tanto mujeres como hombres, se exponen a contagiarse con una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

"En Puerto Rico hay muchos mitos y miedos con los dos temas (métodos anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual)", señala la coordinadora educativa en el área de salud de la Asociación Puertorriqueña Pro Bienestar de la Familia (PROFAMILIA), Marlene McCloskey, quien destaca que también hay mucho tabú en torno a hablar sobre la sexualidad y sobre cómo se transmiten las ETS.

La educadora menciona que muchas mujeres creen que si usan un método anticonceptivo se van a quedar estériles; que las hormonas van a provocar que les salgan pelos en la barbilla o que van a engordar mucho, entre muchos otros mitos.

"Cuando son más jóvenes, piensan que para conseguir un método anticonceptivo tienen que venir acompañadas de sus padres", agrega McCloskey, tras señalar que muchas de las adolescentes que llegan a PROFAMILIA sus padres no saben que están activas sexualmente. De hecho, la mayoría de las mujeres que buscan los servicios lo hacen por el miedo a quedar embarazadas "y las infecciones son secundarias", agrega.

"Nosotros enfatizamos mucho en la doble protección. Porque el único método que previene la infección de una ETS es el condón masculino y el condón femenino, y aún así no es 100%. Por eso siempre se recalca que, si quieres evitar el embarazo, también tienes que evitar las infecciones", recomienda McCloskey, quien dice que en ese sentido muchas mujeres lo que hacen es prevención secundaria.

"Muchas llegan embarazadas o con una ETS y entonces es que buscan información, cuando en realidad deberíamos preocuparnos por hacer prevención primaria", agrega.

De ahí la importancia, señalan los expertos, de que, no importa la edad, te eduques sobre los diferentes métodos anticonceptivos que hay en el mercado y tengas en cuenta que el que usas no necesariamente te protege de contraer una enfermedad de transmisión sexual.

De la misma forma, debes buscar orientación médica para que selecciones el método que más te conviene, según tus intereses y estado de salud.

Y aunque no hay un método anticonceptivo específico recomendado según la edad de la mujer, sí hay ciertas situaciones relacionadas con su salud que se deben tener en cuenta a la hora de escoger uno, señala la doctora Mercedes Carrión, ginecóloga del Programa de Planificación Familiar Título X, de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas.

"Lo que pasa es que a medida que se envejece puede haber padecimientos médicos, como es la hipertensión, diabetes, colesterol, etc. Y ahí entra la recomendación médica sobre el método más adecuado según el estado de salud", explica Carrión.

"Siempre dejo que la paciente tome la decisión inicial. Pero si, por ejemplo, fuma, tiene diabetes incontrolada, embolia pulmonar o problemas de venas varicosas, ahí entra una decisión basada en la salud de la paciente. En ese caso vas a utilizar métodos que no tengan hormonas, como condones y el dispositivo intrauterino", recomienda la ginecóloga.

Muchas opciones

Aunque las alternativas a la hora de escoger un método anticonceptivo son muy variadas, en términos del patrón de utilización la pastilla anticonceptiva sigue siendo la más buscada, de acuerdo con la experiencia de Betzaida Díaz, educadora en salud del Programa de Planificación Familiar Título X, de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas.

"Lo vemos mucho en la población joven, aunque aquella joven que los padres no saben que está utilizando algún método anticonceptivo puede optar por un método en el que no tenga que consumirlo diariamente", explica Díaz. Por ejemplo, la inyección hormonal.

"La inyección es una alternativa porque la duración es de tres meses", explica Díaz.

De hecho, la doctora Angélica Santiago, educadora en salud del mismo programa, indica que la inyección hormonal también es muy utilizada por mujeres que son atletas.

No obstante, hay otras alternativas nuevas que, según Díaz, se han ido integrando y que tienen mucha aceptación entre las mujeres jóvenes. Entre ellas, el anillo vaginal.

"La ventaja es que lo colocas y te cubre por todo el mes. Lo insertas en la vagina y lo usas por tres semanas consecutivas. En la cuarta semana tiene la menstruación. Es un método que tiene un porcentaje alto de efectividad (99%) y de igual forma es más privado", agrega.

Pero ninguna de estas opciones protege de las enfermedades de transmisión sexual, señala Santiago. De hecho, dice que la clamidia es la ETS más común en Puerto Rico, junto con la gonorrea.

"Son enfermedades causadas por bacterias que si se diagnostican a tiempo se curan. Pero uno de los problemas es que hay un porcentaje alto de mujeres (un 60% aproximadamente) que no presenta síntomas. Lo que puede causar otras complicaciones, como daño al sistema reproductivo e infertilidad", agrega Santiago.

Pros y contras

Si tienes de 14 a 16 años y estás activa sexualmente, la doctora Carrión dice que muchas veces las pastillas anticonceptivas no son la mejor elección.

"Además de que no quieren que los padres se enteren, las jovencitas también son más olvidadizas. Por eso el método ideal para ellas puede ser la inyección", recomienda la ginecóloga. Aunque destaca que la inyección no deja que el calcio se absorba adecuadamente y eso puede traer consecuencias en los huesos, como osteopenia, una disminución en la densidad mineral ósea que puede ser la precursora de osteoporosis.

"Por eso es que estamos recomendándola por dos años solamente y siempre se le va a hablar del suplemento de calcio", recomienda Carrión, a la vez que aconseja que si te tomas cuatro pastillas de Tums (el medicamento para la acidez), ya tienes 1200 mg de calcio al día. Además, indica que los cambios de osteopenia son reversibles al dejar la inyección.

Pero, por otro lado, la ginecóloga dice que es fiel creyente de las pastillas anticonceptivas.

"Pero no todo el mundo está dispuesto a tomar una pastilla diaria. Es el mejor método para que una muchacha comience porque toma una pastilla diaria y se puede ver cómo responde y, si es necesario, hacer cambios. Mientras que si le pones una inyección que dura tres meses y tiene algún problema, tienes que esperar ese tiempo para hacer cambios", explica Carrión.

En términos del uso del anillo vaginal, la ginecóloga afirma que sus pacientes están encantadas.

"Te lo pones por 21 días, lo remueves y espera la menstruación esa semana y el día 28 te pones otro", agrega.

Pero dice que el único problema es la idiosincrasia de la mujer latina, "que tenemos miedo a mirarnos y tocarnos la vagina". Aunque señala que, aún así, ha notado que ha habido aceptación. "Una de la ventajas es que nadie se da cuenta de que estás usando un método y tampoco se siente".

Mientras que el parcho, que se usa semanalmente, también tiene buenos resultados. "Tiene una concentración de estrógeno y progesterona un poco más alto que las pastillas y las pacientes a veces se quejan de que les duelen los senos o que suben de peso. Es una alternativa viable, pero la dejaría para una segunda o tercera alternativa", recomienda la ginecóloga.

Educación en edad madura

Debes tener en cuenta que ningún método anticonceptivo es completamente seguro. Sin embargo, se puede incrementar considerablemente la probabilidad de éxito si se usa siempre correctamente.

También debes saber que la mayoría de los anticonceptivos no te protegen contra el VIH o el sida, así como otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la gonorrea, el herpes, el virus del papiloma humano (VPH) y la clamidia.

Así que, además de la abstinencia, la mejor protección contra las ETS, el VIH y VPH es el condón. Y aunque muchos creen que son los jóvenes los que menos se preocupan de protegerse, la realidad es que estudios recientes han demostrado que son las personas adultas -incluso los de mayor edad- las que menos se protegen. Más que nada porque no están acostumbrados a usar preservativos y con la llegada de medicamentos, como viagra, han logrado tener relaciones sexuales más a menudo y sin protección.

Las mujeres adultas no se quedan atrás. "La experiencia que tengo es que las mujeres piensan ‘ya me operé, ya puedo hacer fiesta’. Si tienes una pareja estable en la que confías, no hay problemas. Pero si eres una mujer que tuvo tres hijos, te operaste o cambias de pareja, ahí es que entra la educación. Estás operada y embarazada no vas a quedar. Pero tienes que pensar en el sida, clamidia, gonorrea, sifilis, herpes, virus del papiloma", señala la doctora Carrión.

"Por eso, a todas mis pacientes, no importa la edad o padecimiento, de lo primero que le hablo es del condón. Pero no a todo el mundo le gusta. Hay que poner mucho hincapié en estas pacientes operadas o las que están cerca de la menopausia, pero que están activas sexualmente y pueden tener parejas diferentes, para que se protejan y le exijan evidencia a su compañero de que se han hecho las pruebas necesarias de cernimiento", recomienda Carrión.

De hecho, es un problema común encontrarse con mujeres adultas que han estado protegidas por un tiempo porque tenían pareja estable y muchas veces ni siquiera conocen cómo se deben proteger, señala Marlene McCloskey, de PROFAMILIA. "Muchas no se dan cuenta de que todavía están vulnerables a contagiarse con una enfermedad e, inclusive, salir embarazada si todavía tienen la regla", agrega.

Aquí lo importante, subraya Betzaida Díaz, es que si estás activo sexualmente es importante que seas responsable y todos los años te hagas una evaluación médica y que, dentro de eso, se incluyan pruebas de cernimiento de enfermedad de trasmisión sexual.

"Muchos llevan un tiempo con una pareja y creen que por eso no tienen que hacerse la prueba y optan por protegerse unas veces sí y otras no. Pero basta un solo contacto sin protección con una persona para que te contagies", indica Díaz.

Más información

Asociación Puertorriqueña Pro Bienestar de la Familia (PROFAMILIA): organización privada sin fines de lucro, que ofrece servicios de salud sexual y reproductiva con énfasis en poblaciones en desventaja económica. Provee métodos anticonceptivos a bajo costo con receta médica. Además, tiene una línea de información confidencial, (787) 766-0000, con personal capacitado para orientar sobre temas relacionados a la salud sexual y reproductiva. También puedes llamar al (787) 765-7373 para más información.

Programa de Planificación Familiar Título X de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas: ofrece servicios de salud sexual y reproductiva a la población en general para la prevención de embarazos no deseados y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Puedes llamar a la línea confidencial: 1-866-388-8765 (1-866-FUTURO-5) o para más información al (787) 758-2525 ext. 1432. También puedes visitar su página en internet: www.uprppftx.org

Algunas alternativas

• Condón (preservativo) masculino: bloquean o ponen una barrera, lo cual evita que el esperma llegue al óvulo. Se ha comprobado que sólo los condones de látex o poliuretano ayudan a proteger contra las ETS, incluyendo el VIH. El condón masculino tiene una eficacia del 86 al 98% en la prevención del embarazo.

• Condón femenino: Está hecho de poliuretano, viene lubricado y puede proteger contra las ETS, incluyendo el VIH. Puede insertarse hasta ocho horas antes del contacto sexual. Los condones femeninos tienen una eficacia del 79 al 95% en la prevención del embarazo.

• Anticonceptivos orales:también conocidos como la "píldora", contienen hormonas de estrógeno y progestina. Se toma una píldora diariamente para evitar que los ovarios liberen óvulos. No te protege contra las ETS o el VIH

• Inyección hormonal: protege del embarazo por tres meses. Evita que la mujer ovule y la protege contra embarazos. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Anillo vaginal: es un anillo flexible de aplicación mensual que se coloca en la parte superior de la vagina. La colocación es similar a la de un tampón y es un método muy discreto. Libera estrógeno y progestina de manera continua para evitar el embarazo. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Parche cutáneo: Es un método anticonceptivo hormonal de aplicación semanal. Se adquiere con receta médica y no requiere la asistencia médica para aplicarse o quitarse el parche. Puede usarse en las nalgas, el pecho (excepto los senos), la parte superior de la espalda, el brazo o el abdomen. No te protege contra las ETS o el VIH.

• Dispositivo intrauterino (DIU): Es un pequeño dispositivo plástico con un alambre de cobre alrededor. Se introduce en el útero por un médico y protege del embarazo a largo plazo. Pero puede aumentar los riesgos de enfermedades inflamatorias pélvicas y no ofrece protección contra las enfermedades de transmisión sexual. No es recomendable para mujeres que nunca han tenido hijos.


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