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si las compulsiones interfieren con el funcionamiento normal de la madre, podrían indicar un trastorno psicológico. (horizontal-x3)
Si las compulsiones interfieren con el funcionamiento normal de la madre, podrían indicar un trastorno psicológico. (Archivo)

Esta es una de las conclusiones de un estudio encabezado por Dana Gossett, profesora de obstetricia y ginecología en la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad Northwestern, de Illinois (EEUU), y publicado en la revista The Journal of Reproductive Medicine.

Los investigadores encontraron que el 11% de las mujeres entre las dos y las seis semanas después del parto experimentan significativos síntomas obsesivo-compulsivos en comparación con el 2% a 3% de la población en general.

Esta es, según los investigadores, la primera vez que se realiza un estudio a gran escala sobre los síntomas obsesivo-compulsivos en el posparto.

Pero si las compulsiones interfieren con el funcionamiento normal de la madre, podrían indicar un trastorno psicológico, advirtieron los investigadores.

“Bien podría ser que ciertos tipos de obsesiones y compulsiones sean una adaptación apropiada para una nueva madre, por ejemplo, los que se relacionan con la higiene y la limpieza”, señaló el artículo.

Las preocupaciones más comunes

Las preocupaciones más comunes de las cuales dieron cuenta las mujeres en el estudio fueron las referidas a la suciedad o a los gérmenes, seguidas por la compulsión de verificar una y otra vez que “no cometían un error”.

Las nuevas madres, por ejemplo, pueden revisar una y otra vez que funcionen los monitores del bebé, que la barandilla en la cuna esté sujeta de la manera apropiada o que las botellas del biberón estén esterilizadas.


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