Velemos por la salud pública (horizontal-x3)
Las fuertes lluvias que dejó María a su paso han provocado el estancamiento de agua, lugar idóneo para la gestación del mosquito Aedes aegypti. (Archivo / GFR Media)

Los animales han sido víctimas silenciosas del paso del huracán María por Puerto Rico.

Aunque no hay números exactos por parte del gobierno, las inundaciones provocadas por el fenómeno atmosférico han dejado un sinnúmero de cadáveres de mascotas, animales de producción de carne, libres y salvajes.

La mala disposición de estos cuerpos, específicamente cuando existen agentes infecciosos, podría generar un problema de salud pública, que ya va denotándose por la usual pestilencia de la descomposición.

Hasta el momento, ningún oficial gubernamental ha brindado expresiones sobre cómo manejarán esta situación en el País. Este medio intentó comunicarse con las agencias pertinentes, pero los intentos fueron infructuosos.

Por tal razón, y en vista de que muchas de las comunidades han tomado el mando del restablecimiento de sus barrios y urbanizaciones, brindamos algunos consejos que son consenso entre diferentes protocolos internacionales.

Sepa que si por algún motivo, el cuerpo animal no se puede enterrar, es recomendable rociarlo con creolina, cal o cualquier producto repelente para evitar la presencia de animales carroñeros e insectos. Además, aplacaría el hedor que emiten al descomponerse. 

No olvide el uso de guantes, pues siempre será requerido para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas.

En cuanto al entierro –según los protocolos desarrollados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos para Carolina del Norte tras el huracán Floyd (1999)¬ se recomienda que el hoyo tenga al menos tres pies de profundidad o más, según el tamaño del animal muerto. Luego, que se rocíe el animal con cal y finalmente con tierra para sepultarlo. 

Recuerde que no debe enterrar los cadáveres a menos de 230 pies de distancia de cuerpos de agua, como lagos, ríos, playas o donde haya tuberías. Las bacterias que generan estos cuerpos podrían contaminar las aguas.

Sería idóneo disponer de ellos en lugares alejados de habitantes. Si va a trasladar los cuerpos, evite hacerlo en contenedores donde se puedan escurrir los fluídos.

Cuidado con los mosquitos

Puerto Rico ha estado en alerta ante la propagación del virus del zika transmitido por el mosquito Aedes aegypti, insecto que también difunde el chikungunya y el dengue.

Las fuertes lluvias que dejó María a su paso han provocado el estancamiento de agua, lugar idóneo para la gestación de esta especie.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomienda que “vacíe, restriegue, dé vuelta, cubra o tire cualquier elemento que acumule agua como neumáticos, cubetas, tiestos y sus platos, juguetes, piscinas, bebederos de aves y contenedores de basura. Verifique dentro y fuera de su casa. Los mosquitos ponen sus huevos cerca del agua”.

También, use repelentes de mosquitos en todo momento, especialmente en las noches.

A reducir la basura orgánica

Muchos caminos ya han sido habilitados tanto por los residentes como por las autoridades pertinentes. Sin embargo, se desconoce cuándo los municipios podrán volver a operar sus sistemas de recogido de basura, pues las emergencias son innumerables.

Por tal razón, sería ideal intentar generar la mínima cantidad de basura, en especial la orgánica, para evitar problemas de sanidad por sabandijas u olores pestilentes.

Quizás, ya usted botó las carnes que perdió por no tener energía eléctrica. Lo más probable, estas no han sido recogidas.

Aquí algunos consejos para reducir la generación de basura.

1.     Prepare la cantidad exacta de alimentos.

2.     Antes de botar alimentos, úselos para el día siguiente.

3.     Si utiliza comida enlatada y envasada, intente no dejar residuos en los contenedores.

4.     Cree composta. En estos momentos, las plantas necesitan abono. Utilice frutas, vegetales, borra de café, bolsitas de té, servilletas usadas, así como cáscaras de huevo, guineo y plátano.

5.     No cree vertederos clandestinos. Estos serán difíciles de localizar por parte de las autoridades y podrían contaminar los cuerpos de aguas.

6.     Separe los escombros de la basura para que los trabajadores puedan identificar fácilmente el material. Hay compañías que solo recogen desperdicios sólidos y si ven escombros, lo más probable, no se detendrán.


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