Ante el éxito de sus productos, "G'delights" tuvo que crear su plataforma "online" para procesar las órdenes. (Suministrada)

“Tiempos de crisis, tiempos de oportunidades”. ¿Quién no ha oído o incluso ha pronunciado esta frase? Todos -directa o indirectamente- conocen personas que, tras una situación personal o profesional, han echado su imaginación a correr y descubren una oportunidad realmente innovadora que los relanza hacia un futuro esperanzador.

Este es el caso de Micaela Guerrero y Michael Rodríguez de “Box and Chill”, una compañía dedicada a crear cajas de “snacks” personalizadas, ideales para una noche de películas.

“La idea surgió porque mi esposa (Micaela) es argentina y allá tienen la costumbre de hacer cajas para todo. Nosotros nos consideramos unos aficionados de Netflix y decidimos lanzar estas cajas pensadas en lo que se necesita para disfrutar de una ronda de series y películas”, dijo Rodríguez.

Las cajas de “Box and Chill” incluyen dos paquetes o barras de chocolates, dos paquetes de papas fritas, dos refrescos, bolsitas de dulces tipo “gummies” y una lista de recomendaciones de películas y series de acuerdo con los gustos de cada cliente. Asimismo -por un costo adicional- los interesados podrán obtener su caja personalizada.

Rodríguez, quien antes de llegar la pandemia se dedicaba a la industria de la hospedería sostuvo que por el momento se encuentran realizando “delivery” a pueblos del área metropolitana. “También enviamos por correo con ciertas restricciones y un costo adicional”, agregó. Para realizar una orden, puedes buscarlos en Facebook e Instagram como Box and Chill.

Una historia similar contó Vanesa Martell, propietaria de “La Tiendita Retro”, quien ante la interrupción de su trabajo como asistente de veterinaria y arraigada al recuerdo de su abuela apostó por la creación de bolsas y cajas con surtidos de dulces popilares en el pasado.

Junto a su asistente en esta aventura -Loraine Montes- Martell describe su concepto como una “experiencia”. Antes de que sus clientes disfruten de su pedido deben llenar un cuestionario a modo de “quiz” para que las empresarias conozcan sus gustos y no fallar a la hora del envío.

“Literalmente esto ha sido una locura que salió bien. Yo pensé que la idea iba a ser apoyada solo por mis amigos y conocidos, pero gente de toda la isla ha comenzado a disfrutar de sus cajas. También nos han ordenado personas de Estados Unidos, Hawái, hasta militares”, detalla Martell mientras revelaba que los dulces más solicitados han sido los “pintalabios”, los Fruittella y las paletas Jolly Rancher.

Este par de jóvenes empresarias que jamás imaginaron tener su propia tienda de dulces, invitan a realizar sus órdenes a través de WhatsApp al 939-539-5295 o por medio de las redes sociales en Instagram @la_tiendita_retro y Facebook: La Tiendita Retro.

“Es gratificantes que en medio de todo lo que estamos pasando este detalle logre hacer feliz a la gente y -por un instante- recuerden de su niñez con los dulces de su infancia”.

La Tiendita Retro también ofrece patas de gallina, Cherry Clan, Ooze, gomas de mascar Bazooka y semillitas, entre otros.

Germarie Ramos, propietaria de “G’Delights” en San Patricio también contó su historia de reinvención ante la pandemia del COVID-19.

“Estábamos sin trabajar. De momento, me llama un cliente que tenía una fiesta pequeña y quería darle un bizcocho a cada invitado. También deseaba agradarle con distintos dulces. Ahí fue cuando le propuse crear una caja surtida de bizcocho y dulces y, de paso, que incluyera una bebida”, relata la pastelera.

Ante el éxito del producto las órdenes comenzaron a llegar y la producción fue en aumento en plena emergencia sanitaria. Entre graduaciones, cumpleaños y aniversarios, las cajas de G’Delights se pusieron en boga y los mismos clientes empezaron a hacerle modificaciones.

“A raíz de eso tuvimos que crear nuestra plataforma web y las cajas se convirtieron en una de nuestras apuestas principales. No tenía la menor idea de cómo manejar un sitio en Internet, pero siempre hay manos dispuestas ayudar y que adoptan los proyectos de uno como si fueran de ellos”, continuó la empresaria. Actualmente, la pastelería opera de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. de lunes a sábado y los domingos de 11:00 a.m. a 6:00 p.m. “Estamos recibiendo órdenes para bizcochos grandes, aunque la demanda ha bajado bastante. Tenemos servicio de ‘delivery’ y ‘pick up’”, informó Ramos.