Un clóset sin puertas se convierte prácticamente en un escaparate, por lo que es preciso mantener un orden y tratar de organizar lo mejor posible las prendas.
Un clóset sin puertas se convierte prácticamente en un escaparate, por lo que es preciso mantener un orden y tratar de organizar lo mejor posible las prendas. (Shutterstock)

Existen muchas ideas para organizar un clóset sin puertas. Los especialistas sugieren que casi hay una opción para cada gusto o necesidad, sobre todo para dormitorios pequeños. Sin duda, cualquiera de las opciones que elijas le aportará una estética más moderna e informal a tu cuarto o vestidor.

Los que saben sostienen que cuando no se dispone de puertas, la opción más interesante es cubrir el clóset con cortinas del tipo “roller” o americanas. Esto aportará una serie de ventajas. Principalmente, se ganará mucho espacio. Este estilo de armarios con cortinas le aporta al lugar un aire más joven y desenfadado.

¿Cómo organizar un clóset sin puertas?

Si se acierta con el diseño es posible que se consiga crear un espacio elegante y exclusivo. Uno de los motivos de este auge es que permite aproximarse a la idea de vestidor en esos lugares en los que por dimensiones resulta imposible contar con él.

Sin dudas, un clóset sin puertas se convierte prácticamente en un escaparate, por lo que es preciso mantener un orden y tratar de organizar lo mejor posible las prendas. Es importante acertar con la colocación de la ropa para que no transmita a los visitantes una sensación de caos.

Según La Nación hay que ser una persona muy ordenada para escoger esta opción. No se recomienda introducir en su interior mantas, abrigos o bolsos grandes. Principalmente por todo el espacio que ocupan y que dejarán prácticamente inutilizado la mayor parte del área. Y tampoco le darán una apariencia muy atractiva al armario.

Pero, por sobre todo, un dato no menor es que en los clósets abiertos las prendas no estarán protegidas ni ante las humedades, ni humos, ni olores, ni suciedad.

Cortinas en color claro

Las cortinas de tela suelen aportarle a este tipo de muebles un estilo más fresco e informal. Para estas ocasiones el lino es un material noble y cada vez más elegido. Si el color es claro ayudará a aportar una mayor sensación de amplitud y espacialidad. También aportará un toque más relajado y fresco. El blanco, además, consigue encajar con todo tipo de muebles y mobiliario, por lo que no tendrás problema si alguna vez decides cambiar el color de las paredes o del edredón, por ejemplo.

Aunque se dice que el blanco va con todo, pero puede ser que no siempre. Las telas translúcidas pueden ser una alternativa interesante. Por medio de ellas casi se puede intuir las prendas que alojan detrás de las cortinas. Uno de los inconvenientes es que si se elige este tipo de material se debe tener todo muy prolijamente ordenado.

Armarios sin puertas

El blanco, sin dudas, aporta la elegancia y claridad, pero si lo que se busca es un tono más “sufrido” se puede recurrir a un color oscuro o con estampados.

Un dormitorio permite jugar con todo tipo de diseños, ya que las flores o rayas pueden encajar a la perfección con las paredes o el cubrecama. Los decoradores de interiores sugieren que un clóset con cortinas de tela con estampados es una solución muy interesante si se logra mantener cierta sintonía entre los diferentes elementos decorativos del cuarto.

Uno de los principios de la decoración sostiene que no se trata de recargar el ambiente con una gran cantidad de colores, ya que esto atenta contra el relax y el descanso.

Para aquellos que no son ni tan prolijos ni tan metodológicos se recomiendan tejidos más opacos que -de algún modo- ayuden a camuflar la ropa. Esta alternativa -en determinadas situaciones- dará la sensación de ocultar -detrás de él- una posible ventana.

Si el espacio lo permite, se puede hasta generar un pequeño tocador para maquillarse, peinarse o perfumarse.

Otra opción dentro de las telas opacas es recurrir a alguna manta o colcha que no suele estar en el lote de las más usadas y puede ayudar para que el armario logre preservar su intimidad. Aportarán calidez y color al cuarto. Para utilizarla lo más apropiada será realizarle un dobladillo que le permita el paso de un barral.

Si no se quiere cubrir el espacio con cortinas, se puede optar por elementos decorativos o accesorios en exhibición que sumen a la vista del mueble.

Si no se quiere cubrir el armario, los elementos que permiten un guardado prolijo y armónico merecen un apartado. Pueden ser cajas de tela, de plástico, de cartón o canastos, en diferentes tamaños de acuerdo a lo que se guarde en cada una de ellas. Pueden ser lisas o estampadas.

Si hay espacio para un barral y colocar ropa colgada, el consejo es que las perchas sean todas iguales, y la ropa esté ordenada en forma cromática y por su extensión y categoría: camisas, vestidos cortos, vestidos largos, pantalones, entre otros.

Si se pueden sumar puertas, la opción de corredizas tiene como ventaja que no suelen quitar espacio al abrir y cerrar. Se presentan como una propuesta muy interesante para obtener un vestidor o habitación más moderna .

Los que opten por este sistema podrán combinar paneles de diferentes colores o acabados personalizados, o incluso puertas 100% de espejo, tan solo para mencionar algunas opciones. No obstante, si se prefiere disfrutar de un armario sin puertas, las corredizas no son precisamente una buena opción. Además, a diferencias de las cortinas de telas, estas no pueden renovarse con frecuencia ni de manera accesible. El vestidor puede estar visible o disimulado detrás de un mueble o pared.

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