Acelerado el incremento de ejecuciones para el 2017 (horizontal-x3)
Ya asoma una baja en la cantidad de hipotecas morosas. (Archivo/Shutterstock)

La cantidad de unidades residenciales ejecutadas en Puerto Rico experimentó un acelerado aumento durante los primeros tres meses del presente año, cuando totalizaron 1,680, de acuerdo con datos divulgados recientemente por la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF).

En enero pasado fueron ejecutadas 450 viviendas, lo que representa un alza de 46% en comparación con las 308 unidades del mismo mes de 2016.

Mientras, en febrero tuvieron lugar 611 ejecuciones, un 48% más que las 412 completadas el mismo mes del año anterior. En marzo pasado se registraron 619 ejecuciones, lo que evidencia un incremento de 54% respecto a las 403 de marzo de 2016.

De hecho, tanto enero como febrero y marzo de 2017 registraron la cantidad de ejecuciones más alta en comparación con los mismos meses desde 2008. De seguir así la tendencia, la OCIF proyecta que el presente año culmine con 5,681 unidades ejecutadas por instituciones hipotecarias, 257 viviendas (5%) más que las 5,424 con que cerró 2016.

Ante este panorama, el nuevo presidente de la Mortgage Bankers Association (MBA), Dimas Rodríguez, coincide con que la cantidad de unidades de vivienda que los consumidores pierden por falta de pago continuará en aumento antes de empezar a disminuir en el mediano plazo.

“Entiendo que vamos a ver un incremento antes de una mejoría porque hay muchos préstamos hipotecarios que están atorados en el proceso legal, que eventualmente van a seguir su curso”, lo que redundará en más ejecuciones, sostuvo Rodríguez, quien ocupa el cargo en propiedad desde el 1 de julio tras haber resultado electo en mayo.

Hay un factor que, de acuerdo con Rodríguez, incide en esta situación y es que de información suministrada por los socios de la MBA se desprende que un 60% de las propiedades ejecutadas estaban desocupadas al momento de la venta judicial, que es el último paso del proceso.

“Cuando hablamos de las propiedades ejecutadas, la realidad es que ya el 60% de ellas no tienen vuelta atrás porque no hay una persona que las esté viviendo y que pueda cualificar para ‘loss mitigation’ (mitigación de pérdidas). No hay una persona que esté en esa propiedad tratando de salvarla”, sostuvo.

A su juicio, una de las razones para que las unidades estén desocupadas cuando el proceso de ejecución está por culminar es el tipo de residencia.

“Hay que analizar qué tipo de propiedades son, si son residencia principal o si son segunda residencia o propiedad para inversión. A la hora de la verdad, al decidir qué dejar de pagar, el ‘second home’ y el ‘investment’ son la primera alternativa de los clientes para proteger la residencia principal”, acotó el ejecutivo con 17 años de experiencia en la industria.

Agregó que hay casos en que los propietarios abandonan las unidades para emigrar a Estados Unidos o para rentar en la isla.

Sin embargo, Rodríguez se mostró esperanzado en que la situación mejore debido a que ya asoma una baja en la cantidad de hipotecas morosas.

Menos morosidad

De acuerdo con la OCIF, la tasa de morosidad culminó en 12% en marzo de 2017, lo que representa un descenso de casi un punto porcentual en comparación con el mes anterior (12.91%) y la cifra más baja en los últimos siete años. En octubre de 2010, la tasa llegó a alcanzar el 17.99%.

Los préstamos pagados con 30 días de retraso sumaron 16,996 en marzo pasado, o 2,022 menos que los 19,018 del mes anterior. Las hipotecas con 60 días en mora llegaron a 7,142 en marzo de 2017, lo que representa una reducción de 675 respecto a las 7,817 del mes anterior, al tiempo que los préstamos con 90 días de retraso bajaron a 22,513 en marzo pasado, o 965 menos que los 23,478 de febrero de 2017.

Las razones

Rodríguez argumentó que esta baja en la morosidad obedece, en parte, a que los estándares de aprobación de préstamos han cambiado con miras a cualificar solo a quienes de verdad tienen la capacidad para pagar. “O sea, las personas que están ahora mismo en sus casas, más allá de tener un evento fortuito que no estaba dentro del control de nadie, deberían poder cómodamente hacer sus pagos”, sostuvo, al mencionar también que muchos pudieron refinanciar para bajar sus pagos.

Agregó que “las personas que han tenido la oportunidad de comprar vivienda en estos momentos, muchas las están comprando a unos precios sumamente bajos comparados a otros tiempos, de manera que su inversión es una sumamente atractiva a largo plazo y la persona va a hacer todo lo posible por no perder esa propiedad porque va a tener ‘equity’”.

Así, la reducción en morosidad debe redundar a mediano plazo en una baja en ejecuciones, aunque Rodríguez advirtió que esto depende de cómo se comporte la economía de la isla.

“Tomando en consideración que la economía de Puerto Rico comience a corregirse, debemos ver que muchas personas tengan ‘equity’ en esas propiedades, aunque tal vez no al mismo nivel de nuestros papás y abuelos”, apuntó el ejecutivo. “Debemos eventualmente empezar a ver una merma en ejecuciones porque las personas dejarán de irse del país y estarán en una casa que pueden pagar bajo los estándares que se establecieron”.

Rodríguez se mostró esperanzado en que esa mejoría económica ocurra.


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