El exboxeador Tito Trinidad en el Tribunal de San Juan el pasado 25 de febrero. (Ramón “Tonito” Zayas)

El acuerdo que Banco Popular y Félix “Tito” Trinidad suscribieron hace seis años mientras el tribunal y la Autoridad para la Reglamentación de la Industria Financiera (Finra) determinaban si el exboxeador fue mal asesorado en el manejo de su dinero, parece tener los días contados, pues los ingresos que generaban una cartera de sobre $40 millones en inversiones, prácticamente se han acabado.

Eso aseguraron ayer, el vicepresidente ejecutivo de Servicios Financieros y Seguros, Juan Guerrero, y la asesora legal de Banco Popular, Donna A. Maldonado Rivera, quienes expresaron el interés de la institución financiera en llegar a un acuerdo con el campeón que ponga fin a la disputa.

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Lo que debes de saber

1. ¿Cuánto dinero le adeuda el boxeador al Banco Popular? $13.9 millones.

2. ¿Qué alega el banco? La institución bancaria entiende que Trinidad se ha deshecho de diversas propiedades que servirían como recobro al préstamo con Banco Popular.

3. ¿De qué se deshizo el boxeador? Se habría deshecho de 10 vehículos de motor a su nombre de un total de 18 valorados en sobre $500,000. Además, alega el banco, en poco más de tres años, Trinidad pasó de tener 15 propiedades inmuebles con un valor neto de $3.9 millones a cinco propiedades a su nombre. Ahora, esas propiedades están a nombre de “corporaciones” en las que el triple campeón es parte.

4. ¿Tito se quedará sin dinero? Desde el 2014, recibe el desembolso de unos $63,550 al mes, pero el banco advierte que en marzo no habría dinero para hacer ese pago. El dinero provenía de los intereses que generaban las inversiones del exboxeador.

5. ¿Qué se discute en estos momentos en el tribunal? Se pide que Tito no pueda disponer de ciertos bienes hasta que se resuelva una acción de cobro en su contra.

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“No es fácil hablar de Tito Trinidad porque estamos hablando de una leyenda y de Popular, el banco más grande de Puerto Rico, peleándose con él. Lo que queremos es que pueda verse la otra versión de lo que ha pasado”, dijo Guerrero en una sesión con periodistas de Negocios y en la que aseguró que, por demasiado tiempo, el equipo Trinidad solo ha dicho “mentiras” en torno a la disputa entre las partes.

Este jueves, el Tribunal de Primera Instancia lleva a cabo una vista evidenciaria para determinar si ese foro debe emitir un remedio de aseguramiento provisional de sentencia. En términos simples, se trata de un mecanismo para que un deudor no pueda disponer de ciertos bienes hasta que se resuelva una acción de cobro en su contra.

Trinidad transfiere carros y propiedades

El pedido extraordinario de Popular se radicó en noviembre pasado, luego que, según la institución financiera, el exboxeador transfiriera algunas de sus propiedades a terceros, en un aparente intento para impedir que Popular pueda cobrar un préstamo que Trinidad mantiene con la institución bancaria y por el cual todavía adeuda unos $13.9 millones.

“Para el mes que viene, los beneficios que generan los activos de Trinidad no serán suficientes”, dijo Rivera Maldonado haciendo referencia al dinero que hasta ahora el expúgil ha recibido como resultado del acuerdo temporero que se pactó en el tribunal el 13 mayo de 2014.

“Próximamente, no habrá nada en (la cuenta) de ‘Money Market’ ni para pagarle a él ni para pagar las hipotecas, ni nada”, insistió la abogada haciendo referencia al desembolso de unos $63,550 al mes, que desde el 2014 hasta el presente, ha recibido el triple campeón de boxeo.

Como resultado de ese acuerdo temporero, Trinidad ha recibido desde el 2014 alrededor de $4.7 millones, pero en ese mismo periodo el triple campeón habría movido sus fichas para deshacerse de diversas propiedades que servirían como recobro al préstamo con Banco Popular.

Según el documento, Popular alega que en solo tres años, Trinidad se deshizo de propiedades que pudieron servir para que el banco subsanara el impago del triple campeón. El expúgil, reza el documento, se habría deshecho de 10 vehículos de motor a su nombre de un total de 18 valorados en sobre $500,000. Además, alega el banco, en poco más de tres años, Trinidad pasó de tener 15 propiedades inmuebles con un valor neto de $3.9 millones a cinco propiedades a su nombre. Ahora, esas propiedades están a nombre de “corporaciones” en las que el triple campeón es parte.

“Él quiere que se le condone toda la deuda y que lo pongamos en su nivel de activos. Esa es la posición de él y sus abogados, que quieren ganar mucho dinero”, dijo por su parte Guerrero, otrora líder de Popular Securities. “Lo que están pidiendo es insostenible… es absurdo”.

Una cuenta mala y heredada

Popular y Trinidad han hecho negocios juntos desde el 2010. Entonces, según Guerrero y el argumento de Popular en el tribunal, el exboxeador tocó a la puerta de Banco Popular para que le prestara unos $22 millones. Trinidad necesitaba el dinero para saldar una línea de crédito con la casa de corretaje Wells Fargo, donde Trinidad tenía sus inversiones. El préstamo de Banco Popular estaría garantizado con parte de las inversiones en valores de Trinidad, estimadas en ese momento, en unos $40 millones.

Sin embargo, según Guerrero, el préstamo que Trinidad recibió de Wells Fargo y que saldó con el dinero que le prestó Popular, a su vez, fue un financiamiento para saldar una línea de crédito de unos $14 millones que Trinidad tomó previamente con UBS Financial Services, la firma que, en principio, le asesoraba en materia de inversiones.

De acuerdo con Guerrero, mientras Trinidad era asesorado por UBS, alegadamente hacia el año 2003 y en lugar de vender parte de sus millonarias inversiones, el ex púgil tomó una línea de crédito para pagar una deuda contributiva de unos $13 millones con el Servicio de Rentas Internas federal (IRS).

“El comité de crédito del banco evaluó sus activos (los de Trinidad) en el 2010, las cosas estaban bien. Nadie esperaba que el gobierno de Puerto Rico dejara de pagar (los bonos). Se determinó que la colateral era aceptable”, relató Guerrero al explicar cómo y por qué Banco Popular otorgó el millonario préstamo al campeón de boxeo.

Popular aprobó el préstamo de $22 millones a Trinidad separando como colateral unos $18 millones del total de las inversiones del ex boxeador. Una vez aprobada la línea de crédito, Banco Popular, saldó el préstamo de Trinidad con Wells Fargo y la cuenta de inversiones, estimada en $40 millones, se transfirió a Popular Securities, con la consabida restricción de colateral, dijo Guerrero.

El préstamo a Popular se pagaría con los intereses y dividendos que generaban las inversiones.

El dinero de Trinidad y su padre, Juan Félix Trinidad Rodríguez, era gestionado por el asesor financiero José “Pepe” Ramos y llegó a totalizar unos $63 millones, según documentos en corte y reportó antes El Nuevo Día. Ramos habría administrado las inversiones del ex púgil mientras laboraba para PaineWebber, luego adquirida por UBS Puerto Rico y posteriormente, desde Wells Fargo y Popular Securities.

Ramos ha negado cualquier mala gestión de su parte.

Los pleitos en Finra y el tribunal

Pero en un intento por recuperar lo suyo, Trinidad tomó dos cursos de acción. El primer camino fue acudir a Finra, alegando entre otras cosas, fraude e incumplimiento del deber de fiducia por haber sido mal asesorado e inducido a tomar prestado. En su reclamo ante Finra, Trinidad se querelló contra UBS, Wells Fargo y Popular Securities.

En Finra, el proceso contra UBS se habría desistido. Mientras, en el 2018, Trinidad y Wells Fargo pusieron fin a la disputa, cuando Trinidad aceptó un pago $500,000. El ángulo pendiente en ese cuadrilátero regulatorio es la reclamación por supuesta mala asesoría contra Popular Securities.

El segundo curso acción que tomó Trinidad fue solicitar en el 2014 un interdicto contra Banco Popular para evitar que el banco le cobrara el préstamo.

De acuerdo con Guerrero, al principio cuando la cuenta de inversiones llegó a Popular, todo marchaba de maravillas, pues los dividendos e intereses que Trinidad recibía eran más que suficientes para pagar su nueva línea de crédito con Banco Popular (que requería un pago mensual de unos $90,000), otros $9,000 en hipotecas, así como un flujo de dinero mensual para cubrir las necesidades financieras del ex púgil y su familia.

A partir del 2013 y sobre todo, desde el 2017, una vez el gobierno dejó de pagar los bonos de Puerto Rico, el patrimonio de Trinidad comenzó a desinflarse, explicó Guerrero. Esto, porque la cartera de inversiones de Trinidad y que llegó a Popular estaba sustancialmente concentrada en fondos mutuos cerrados de Puerto Rico, un instrumento que no era líquido y que perdió valor una vez, el gobierno entró en impago.

Así las cosas, una vez la cartera de inversiones de Trinidad comenzó a perder valor, las inversiones que garantizaban el préstamo de $22 millones también comenzaron a descender y por ende, la línea de crédito quedó al descubierto. Trinidad adeuda ahora unos $13.9 millones a Popular.

Popular solicitó a Trinidad cubrir la deficiencia en colateral, lo que el campeón de boxeo habría reconocido, pero nunca cumplió en su totalidad, alega la institución.

Según Maldonado Rivera, Popular lleva años intentando llegar a un acuerdo con Trinidad que incluye alguna distribución parecida a la que recibe actualmente, pero no han llegado a un entendido.

“Esos $40 millones estaban mal invertidos desde antes”, dijo Guerrero al subrayar que Popular no configuró el portafolio financiero del ex púgil, invertido sustancialmente en los controversiales instrumentos, cuyo colapso ha provocado la ruina a miles de ahorristas puertorriqueños y miles de reclamaciones por supuesta mala asesoría ante Finra.

“Si ha habido una decisión mala ha sido esta”, agregó Guerrero al señalar que, en lugar de proceder con una acción de cobro inmediata, Banco Popular -por tratarse de Trinidad- aceptó darle “un break”.

Es decir, antes de tocar lo que podría describirse como un campanazo para embargar los bienes del ex púgil o vender sus inversiones como le permite el contrato entre las partes, Popular acordó en el tribunal que los intereses y dividendos de la cartera de inversiones irían a una cuenta ‘Money Market’ y de ahí se sacaría dinero para pagar la línea de crédito con el banco, cuatro hipotecas y una mensualidad para el púgil de $63,550. El sobrante de los ingresos, permanecería en esa cuenta.

A partir de marzo, no hay para más

Ahora, seis años más tarde y de acuerdo con la solicitud de auxilio de Banco Popular en el tribunal, las inversiones del triple campeón simplemente han colapsado. Hasta octubre del año pasado, la cartera de inversiones de Trinidad apenas rondaba $6.2 millones y esa cantidad ya no genera los intereses necesarios para honrar el acuerdo provisional y tampoco para que Popular pueda cobrar su préstamo.

En el 2014, las inversiones del púgil generaban ingresos mensuales de unos $177,894. En el 2018, según la súplica de Popular, las inversiones generaban unos $59,298 al mes.

Ahora, según la abogada de Popular, apenas ingresan poco más de $30,000. Según Guerrero y Maldonado Rivera a partir del mes que viene el triple campeón ya no podrá recibir los $63,550 que recibía hasta ahora.

“En ausencia de los remedios provisionales aquí solicitados, existe una alta probabilidad de que la sentencia que en su día se dicte sea ineficaz y que el banco no pueda cobrar su acreencia”, reza la moción que se discute esta mañana en la sala que preside el juez superior Arnaldo Castro Callejo.


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