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La casa acreditadora indicó que la transacción con OFG Bancorp es cónsona con la estrategia de reducción de riesgo que Scotiabank puso en vigor hace unos cuatro años. (Vanessa Serra Díaz)

La transacción de compraventa que resultaría en el fin de las operaciones de The Bank of Nova Scotia (Scotiabank) en Puerto Rico favorece el perfil de riesgo del conglomerado canadiense y su base de capital, pero su salida podría marcar el inicio de una tendencia en la que otras instituciones bancarias internacionales también abandonen la isla o limiten su crecimiento ante el peso de competidores locales y un ambiente operacional “difícil”, explicó en su informe la agencia internacional de calificación crediticia Fitch Ratings.


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