Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (default-x3)

En Sierra Leona, uno de los países más pobres de África, los estragos del ébola castigan a los enfermos y los sanos por igual.

Sulaiman Kamara, que era carretillero en Freetown antes de que comenzara el brote en mayo, solía ganar 50,000 leones ($11) por día antes de que la caída de la economía lo dejara sin trabajo. Con 42 años y tres hijos, Kamara ahora vende cigarrillos y golosinas en la calle porque los comercios y los restaurantes han cerrado y los hoteles y los taxis están vacíos. Algunos días tiene la suerte de ganar un cuarto de sus ingresos anteriores.

Todo está a punto de volver a empeorar. El mineral de hierro, la mayor fuente de ingresos por exportaciones, cae en picada, lo que deja a las dos mineras de Sierra Leona al borde de la quiebra y pone en peligro el 16% del producto interno bruto en un país en el que la producción per cápita fue de sólo $809 el año pasado.

El mineral de hierro, que se utiliza en la fabricación de acero, cayó 39% este año debido a que las mayores compañías mineras del mundo invirtieron miles de millones de dólares para ampliar sus gigantescas minas en Australia y Brasil. Como los productores locales extraen mineral que es mucho menos rico en hierro y operan con las restricciones impuestas para evitar la propagación de la enfermedad, no pueden competir.

“El impacto del ébola en lo que hace a los ingresos por el mineral de hierro es enorme”, señaló Lansana Fofanah, economista sénior del Ministerio de Finanzas y Desarrollo Económico de Sierra Leona. “El mineral de hierro era responsable del crecimiento de dos dígitos del país desde 2011 hasta que se produjo el brote de ébola”.

El mineral de hierro aporta más regalías mineras que cualquier otro mineral a los ingresos del gobierno, que se desplomaron desde que se inició el brote y, ante el agravamiento del déficit de presupuesto, el Fondo Monetario Internacional ha acordado intervenir.

Banco Mundial

Según pronósticos del Banco Mundial, la economía de dicho país crecerá a la mitad del ritmo del año pasado, aun antes de que la volatilidad de los mercados mundiales de materias primas creara el peligro de más agitación en un país que tuvo que reconstruirse desde que en 2002 terminó una guerra civil que duró doce años.

African Minerals Ltd. de Londres es el principal contribuyente a la economía de Sierra Leona y da empleo a 7,000 personas en la mina de Tonkilili, cuya construcción costó $1,700 millones y que empezó a funcionar en 2011. Con la caída de los precios del mineral de hierro, las acciones de la compañía bajaron 92% este año y la empresa está tratando de renegociar los préstamos y reducir costos para seguir siendo rentable.

“African Minerals continúa funcionando y el máximo responsable ejecutivo y yo seguimos yendo y viniendo del oeste de África a nuestras oficinas de Londres”, informó el presidente del directorio Frank Timisen una declaración enviada por correo electrónico. “Además, nuestro director de operaciones y su familia están instalados en el país, lo cual para mí es importante”.

Las mineras de Sierra Leona colaboran en la lucha contra el ébola haciendo análisis clínicos a sus empleados, proveyendo equipos y creando conciencia en zonas a menudo alejadas.

Pero para Kamara, que envió a sus dos hijos mayores a casa de sus abuelos fuera de la capital azotada por la enfermedad, hay pocas perspectivas de recibir ayuda. “Todos los días le pido a Dios que tenga piedad de nosotros y acabe con esta enfermedad del ébola en mi país porque cada vez estamos más agobiados por el sufrimiento”, dijo. “Todo es muy difícil para mí y a nadie le importa”.


💬Ver 0 comentarios