(horizontal-x3)
(Brenda Peña López)

Esta podría ser una triste Navidad en Guavate.

Con los daños que dejó a su pasó el huracán María en la industria agropecuaria, dueños de algunos establecimientos ubicados en la popular “Ruta del lechón”, ubicada en las montañas de Cayey, expresaron ayer su temor no solo en lo que se refiere a la escasez que se anticipa de algunos de los productos que componen su oferta principal, sino también en la merma que se espera en clientela ante la fuga de más puertorriqueños a Estados Unidos.

“Se preocupa cualquiera; la economía no está bien. La gente está con mucha histeria en la calle por la gasolina, no hay luz, no hay agua. Yo entiendo que estas Navidades van a ser para todos bien difíciles”, expresó Carlos Santos, propietario de la lechonera El Rancho Original.

“Dios permita que la temporada navideña sea una temporada navideña buena porque las cosas no están muy bien en nuestro país, y las Navidades hace par de años ya que no han sido muy buenas en términos de ventas porque ya la gente no tiene muchas fiestas grandes de mucha gente como antes. Ya se está limitando todo y ahora los costos han subido un montón”, comentó, por su parte, Carmen Figueroa, dueña de la lechonera Los Pinos.

Figueroa, al menos, mostró alivio, hasta el momento, en lo que se refiere a la crianza de cerdos. Indicó que, en su caso, el productor porcino que les suple no tuvo mayores problemas con sus crías, por lo que aseguró, que lechón no les faltará.

“No hay esa alarma. Nosotros tenemos un criador con bastantes lechones, que nos tiene asegurada la venta de lechones para nosotros en exclusiva”, resaltó la empresaria.

“Ahora mismo tenemos lechones, y la planta está funcionando al 100% y tenemos bastante comida porque no se está vendiendo en la cantidad que se vendía antes. En cuanto a reabastecer (los lechones), mi esposa estaba hoy conversando con la persona que nos suple, pero no sé ahora mismo cuan perjudicado pueda haber quedado el productor”, indicó Santos, por su lado.

Sin embargo, el caso es distinto con las cosechas de verduras y vegetales que quedaron seriamente afectadas a raíz del fenómeno atmosférico, que entró a Puerto Rico, el pasado 20 de septiembre como un huracán categoría 4.

“Las viandas, los ñames, el guineo, las hojas de los pasteles, no hay. Estamos esperando que las matitas echen hojas. Estamos previniendo y comprando día a día lo que se usa. Lo que podemos almacenar, lo estamos almacenando, pero los productos congelados no los podemos almacenar mucho porque no sabemos qué efectos va a tener el generador”, explicó.

Otra inquietud que manifestaron los dueños de lechoneras es la dilación que se anticipa para el restablecimiento del servicio de energía eléctrica en las zonas rurales. Actualmente, los negocios que han abierto, lo han hecho con generadores de electricidad. 

“Es bien cuesta arriba porque todos los días hay que salir a buscar diésel.Estamos trabajando desde las 2:00 a.m. porque ya desde las 4:00 a.m. hay que tener el desayuno hecho que baja a trabajar, que ha eso sí, ha sido muy fluida. Sabemos que los generadores no son cosa que nos dure mucho tiempo.

Nosotros tenemos un segundo generador que no está en uso. Vamos a hacer una instalación para intercambiar uno con el otro y darle descanso al generador principal”, abundó Figueroa.

Ambos comerciantes, de otro lado, aprovecharon para extender la invitación a los puertorriqueños a pasar por los negocios de Guavate y devolverle la vida a la pintoresca zona, que a pesar de los daños de infraestructura intenta levantarse como el resto del País.


💬Ver 0 comentarios