El sector agrícola también mostró preocupación a la posibilidad de que se elimine el impuesto al inventario. (GFR Media)

La cantidad de consumidores que ha abarrotado los supermercados para comprar alimentos por miedo a quedarse sin suministros en la emergencia por el coronavirus haría suponer que la venta de producto fresco local también se ha disparado, pero ello no ha ocurrido.

“Todo el mundo habla de las importaciones, que se van a acabar los productos. Y uno pensaría que estamos saturados de pedidos, y no es así. Hemos bajado los precios, pero las ventas siguen igual que cualquier otra semana”, manifestó Johnny Sabrosio, gerente general de la productora de piña fresca Campo Alegre en Barceloneta.

En momentos en que la vitamina C no se consigue en las farmacias, sorprende que la piña fresca no sea uno de los productos más vendidos, puesto que es alta en vitamina C, alcaliniza el organismo, contienen 85% de agua y fibra, es ideal para enfermedades respiratorias, ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, mejora la circulación y es diurética, según Sabrosio.

Tenemos piña suficiente para abastecer el mercado y aun así entra producto de otros países, como Panamá, República Dominicana y Costa Rica. Entran más de 5,000 cajas mensuales”, lamentó. Señaló que Campo Alegre produce entre 35,000 y 40,000 cajas de piña mensuales, aunque, en promedio, logra vender 25,000 cajas cada mes.

La carne de res y la de cerdo son otros dos productos locales que no han tenido un incremento sustancial en demanda durante este periodo. “Esta semana que va corriendo es que se duplicaron las órdenes y es probable que para finales de la misma semana se tripliquen”, sostuvo César “Junior” Borges, presidente de Ganaderos Borges, el matadero más grande en la isla.

Borges indicó que fue Ralph’s Food Warehouse el primero que lo llamó para aumentar los pedidos de carne fresca de res y de cerdo para sus 12 tiendas, y le comentó que le haría otra orden al finalizar la semana. Luego, otros clientes como Pueblo, Supermax y algunos Econo y Selectos hicieron lo propio.

Esta situación de emergencia, que no es nueva, pone de relieve la necesidad de aumentar la producción local, aseveró Borges, al recordar que en los últimos tres años Puerto Rico ha enfrentado situaciones difíciles como el huracán María, los temblores y ahora la pandemia. Insistió en que Puerto Rico no debería depender de que lleguen productos del exterior para que la población se alimente y urgió a preparar un plan de seguridad alimentaria.

“Hace falta que nos preparemos como país. Apenas estamos produciendo el 10% de lo que consumimos, podríamos llegar al 40% o 45% en siete u ocho años”, expresóel presidente de Ganadero Borges.

Borges no cree que el alza que experimenta esta semana su empresa se sostenga en el largo plazo, aunque le gustaría.

Mientras, Ángel Rodríguez, presidente de la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico, teme que la situación para empresarios del agro empeore si el gobierno elimina el impuesto al inventario. “Se habla de quitarle el impuesto al inventario y eso sería una puñalada al productor local porque le abre más la puerta a los importadores para que traigan el 100% de productos de afuera”, expresó Rodríguez.

En estas semanas, la Cooperativa no ha podido vender sus cerdos, y están “comiéndose la ganancia”, según Rodríguez, ya que la Cooperativa le vende a las lechoneras y estas no pueden abrir debido al cierre comercial. El porcicultor abogó que haya un balance entre la venta de cerdo local y el importado.

La mayoría de los agricultores le venden a Comedores Escolares, pero como no ha habido clases por un largo periodo -primero por los terremotos y ahora por la pandemia- algunos, a través de sus distribuidores, han tenido que buscar canales alternos de distribución, confirmó Ángel Santiago, presidente de Caribbean Produce Exchange, distribuidora de alimentos con más de 60 años en la isla.

CPE distribuye las lechugas marca Salanova a los supermercados, aunque otras variedades llegan del exterior, en particular de California. “Las lechugas hidropónicas Salanova, producidas en Ciales por la empresa F & F Hydroponics continúan cosechando y produciendo para suplir la demanda del mercado, según se requiere”, dijo Santiago, quien señaló que CPE sigue trayendo frutas y vegetales de México, Israel, América Latina y Canadá, entre otros países.

Además de producir frutas, vegetales y carnes, en Puerto Rico se elaboran varios alimentos, como por ejemplo el pan especial o de sándwich. La planta de Pan Pepín tiene disponible la materia prima necesaria para suplir toda la variedad y manejar el aumento en demanda de producción, según su presidente Mario Somoza. “Estamos preparados para cumplir con las necesidades de abastecimiento de los supermercados y cadenas. La operación continúa en horario regular produciendo la variedad completa de panes y panecillos, tortillas de trigo (Planitas), así como la distribución de productos como Mrs. Freshley’s, Pan & Plus, Dulcesol y Dave’s Killer Bread, entre otros”, dijo Somoza en declaraciones escritas.

Mientras, María Teresa Juan-Urrutia, propietaria y fundadora de Queso Lucía, el único queso de cabra local a nivel comercial, indicó que la cuarentena afectó su negocio, pues su venta es directa a los restaurantes. Sin embargo, ha optado por fortalecer la presencia de Queso Lucía en la web. “Hemos reinventado la estrategia en nuestras plataformas de redes sociales,tanto para informar al consumidor respecto a dónde está disponible el producto, y a cuáles nuevos lugares estamos entrando para hacerlo aún más accesible al público, así como ideas de recetas fáciles, con ingredientes sencillos, para confeccionar en casa durante estos días en familia. Todo esto capitalizando a su vez en los beneficios para salud de nuestro producto.


💬Ver 0 comentarios