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Tania Cruz, cofundadora de Poshpacker.

Una puertorriqueña está insertándose en una nueva tendencia turística mundial a través del startup Poshpacker, una plataforma dirigida a identificar y mercadear hostales y hoteles económicos que ofrecen diseño y servicio de lujo.

 Tania Cruz, original de Vieques, comenzó Poshpacker junto a  Anna Kojzar, a quien conoció durante un viaje a Europa. Comenzó como un proyecto universitario, en el 2010, y ha ido dándose a conocer como marca, al punto de que acaban de lanzar su nueva página con un catálogo de 1,000 propiedades certificadas bajo los estándares de la empresa.

“Poshpacker es una marca para hoteleros con estilo, pero económicos”, explicó Cruz durante una visita reciente a Puerto Rico, luego de haber participado en la incubadora Start-Up Chile.

La empresa se enfoca en ofrecer un catálogo de propiedades únicas, en unas categorías emergentes, todas orientadas al diseño. Entre estas, mencionó los “poshtels”, una nueva tendencia de hostales chic; hoteles boutique económicos, Bed & Breakfasts, ecohospederías, hoteles cápsulas y otras opciones creativas. Aunque poco a poco se está regando por el mundo, el epicentro de este concepto se encuentra en Europa, donde incluso, han surgido cadenas de hostales de lujo.

“Es un nuevo estilo de viaje que está tomando auge. Antes, la gente podía viajar con mucho dinero y quedarse en lugares con mucho lujo, o podían viajar con un presupuesto limitado y quedarse como un ‘backpacker’ en lugares que no eran de muy buena calidad. Hoy día, hay lugares con muy buen estilo a precios económicos”, comentó Cruz.

Añadió que la tendencia apela a los viajeros “que no se quieren quedar en un hotel de cadena, sino que quieren una experiencia más social, conocer gente, pero quieren estar cómodos y no necesariamente en la casa de alguien”.

Las emprendedoras conceptualizaron Poshpacker como una especie de bandera que identifica este tipo de hospederías y, a la vez, ofrece una garantía a los viajeros de que se quedarán en un lugar con unos estándares establecidos de calidad y comodidad, por un precio económico. Según la cofundadora Tania Cruz, la mayoría de las propiedades bajo la marca tienen precios entre $15 y $100, aunque podría ser más en algunos destinos de alto costo,  entre los que mencionó  Londres y Vieques. En este último, el pueblo natal de Cruz, la oferta consiste del Blue Horizon Boutique Resort.

 Para los hoteleros, pertenecer a Poshpacker representa una manera de diferenciarse de otras opciones económicas en el destino. Además, representa una plataforma de mercadeo, que también facilita las reservaciones a través de la página.

Cruz mencionó que han tenido una acogida positiva entre los hoteleros, al punto de que unos empresarios que están abriendo un hostal  en Rusia decidieron seguir los estándares de Poshpacker para  estar en la plataforma. 

“Hemos visto que los hoteleros están usando la compañía para mejorar su oferta, pero manteniéndose económicos”, señaló.

De hecho, como parte de la optimización que realizaron para el lanzamiento de la nueva página, integraron un proceso más automatizado que les permitirá acelerar la evaluación de las propiedades y expandir a una velocidad mayor.

“Si vamos a lanzar la página nueva con 1,000 propiedades es porque ya tenemos una lista de 5,000  para evaluar”, precisó la  graduada de la Universidad de Puerto Rico en Cayey.

Mientras crece la oferta  también ofrecen un servicio de “concierge”, para ayudar a los clientes a encontrar alternativas similares al concepto de Poshpacker. De la misma manera, los usuarios pueden referir hospederías  que consideren deben evaluarse para ser parte de la plataforma.

Corazón para el turismo

 La historia detrás del interés de esta emprendedora en el mercado turístico comenzó en Puerto Rico, mientras estudiaba en Cayey. Aunque estudió sicología,  se dio cuenta de que su interés estaba en el área de los negocios y el turismo. Trabajó en hoteles y restaurantes en Vieques, y en la universidad creó  Ecotour.

Una vez se graduó del bachillerato, se fue a viajar y durante su primera visita a Europa conoció a su cofundadora, Anna Kojzar, quien estudiaba allá una maestría en empresarismo global. 

“Empezó a viajar conmigo y, como teníamos un presupuesto limitado, tratábamos de buscar lugares económicos para quedarnos. Así nos dimos cuenta  de que algunos estaban ‘supercool’ y otros no tanto”, recordó.

Este se terminó convirtiendo en el proyecto de tesis de Kojzar, en el 2010. De regreso en Estados Unidos, en California, las jóvenes se contagiaron con la energía de Silicon Valley y decidieron darle continuidad. Entonces, fue Cruz quien estudió una maestría en negocios, en el California College of Arts. El enfoque le vino como anillo al dedo, ya que el programa está orientado a innovación, creación de compañías mediante prototipos rápidos y lo que se conoce como “design thinking”.

“La clase de innovación fue clave. Ahí me di cuenta de que uno podía tener una idea y llevarla a la realidad en un par de meses nada más. Nos dedicamos a probar y editar, probar y editar, probar y editar”, relató Cruz sobre lo que fue el inicio del proceso para llevar a Poshpacker de la teoría a la realidad.

Al principio se trató solo de un “discovery site”, pues aún no tenía la capacidad de hacer reservaciones. En solo cuatro meses comenzaron a ver cómo se definía su mercado entre los viajeros jóvenes, pero también un grupo más experimentado. El concepto también llamó la atención de la prensa y aparecieron en Los Angeles Times y varias publicaciones del sector de startups. Más adelante, The Guardian, en  Reino Unido, los reseñó como unos de los principales portales para viajeros en el 2013.

Aceleradoras con mira global. El auge entre el público y la prensa les ayudó a ganar un espacio en la aceleradora Hatch en Virginia, donde el proyecto tomó forma,  recibió su primera inversión y las emprendedoras  recibieron mentoría de los fundadores de portales conocidos como Jetsetter, Kayak y Travelzoo.    

Posteriormente, también estuvieron en la aceleradora 1776, en Washington, D.C., y ahí les surgió la idea de utilizar este tipo de plataformas empresariales alrededor del mundo como una estrategia de internacionalización.  La primera parada fue Lisbon Challenge, en Portugal, que resultaba una excelente oportunidad, ya que  tiene un enfoque en proyectos turísticos, y adicional, el concepto de los “poshtels” -en el que se inspiraron las emprendedoras- nació en Lisboa. 

De Europa saltaron a Suramérica, de donde recién regresaron tras participar en el programa Start-Up Chile, que le otorga $40,000 a las empresas seleccionadas, a cambio de que se queden seis meses trabajando desde el país. Cruz es, posiblemente, la primera puertorriqueña aceptada en esta aceleradora, creada por el gobierno chileno en el 2010. 

Este modelo es uno que busca replicarse en Puerto Rico, según adelantó el año pasado el secretario de Desarrollo Económico de Puerto Rico, Alberto Bacó. Es posible que para finales del 2015 se haga un anuncio al respecto.


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