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Por datos de la agencia reguladora y de las plantas elaboradoras, se calcula que pudieran haberse afectado casi tres millones de consumidores al pagar un precio superior a lo que valía la leche fresca adulterada. (GFR Media)

Mañana martes, 30 de abril, se cumplen dos décadas desde que los ciudadanos Rafael Juarbe de Jesús y José Guzmán Matías demandaron a las elaboradoras de leche fresca por adulterar el producto, añadiéndole agua y sal. Y pese a que se probó la responsabilidad, todavía falta por determinar la cuantía que se les pagará a los consumidores afectados en este pleito de clase.


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