Auguran pérdidas significativas a los bonistas de la AEE (vertical-x1)
Hace poco más de una semana, Moody’s degradó los bonos de la AEE a la categoría Ca, la antesala del impago, tras el pedido del Título III para la AEE por parte del gobernador Ricardo Rosselló Nevares. (Archivo/GFR Media)

Tras el rechazo de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) al acuerdo de reestructuración (RSA, en inglés) en la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y el pedido del Título III de PROMESA para esa corporación pública, cualquier plan de ajuste en esa utilidad dejará más pérdidas a los bonistas pues el cargo especial que pagarán los abonados como mecanismo de repago de la deuda será más bajo y los bonistas tendrán que esperar más tiempo antes de que se reanuden sus pagos.

De acuerdo con un reporte de los analistas Richard E. Donner y A.J. Sabatelle, de Moody’s Investors Service, la clasificación crediticia de la AEE no verá cambios a corto y mediano plazo, debido a la incertidumbre asociada con el proceso de bancarrota que apenas comienza y ante la necesidad de que la AEE levante cantidades importantes de dinero para mejora sus unidades generatrices.

Hace poco más de una semana, Moody’s degradó los bonos de la AEE a la categoría Ca, la antesala del impago, tras el pedido del Título III para la AEE por parte del gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

Según Donner y Sabatelle, aunque la AEE parece contar con el respaldo del Gobierno una vez la Comisión de Energía aprobó el primer aumento tarifario en décadas y dio paso al cargo de transición, si en el proceso de ajustar la deuda de la AEE, se reduce el llamado cargo de titulización que pagarían los clientes eléctricos, ello reducirá la cantidad de deuda que podría intercambiarse y por ende, resultaría en pérdidas mayores que las previstas en el RSA.

El RSA de la AEE fue rechazado por la JSF en junio pasado, pues este conllevaría aumentos en la tarifa eléctrica, lo que afectaría todavía más la economía de la isla. A grandes rasgos, a cambio de recortar el principal en los bonos de la AEE en 15%, se legisló y entró en vigor un cargo especial dedicado exclusivamente al pago de los bonistas. El cargo especial habría rondado 3.1 centavos el kilovatio por hora (kvh).

Según los analistas, en vista de las objeciones de la JSF al RSA, un descuento al cargo especial ya establecido implicaría que los bonistas perderían entre el 35% y 65% de lo prestado a la AEE.

Los analistas destacaron que a la fecha, la AEE cobra una tarifa residencial que ronda unos 20 centavos kvh. La cifra es mucho más baja que en el 2013, pero todavía más alta que el promedio de 12 centavos por kvh que pagan los hogares en Estados Unidos.

De acuerdo con Moody’s, la reducción en la factura de la luz responde a la baja en el precio del crudo, la principal materia que necesita la AEE para producir electricidad. Para diciembre de 2014, unos tres meses antes de que la AEE entrara en impago con los bancos por no poder pagar las líneas de crédito para compra de combustible, la utilidad pagaba el precio del barril de petróleo en $103.26. La baja del combustible fósil, hasta abril pasado en unos $55.42 por barril, ha sido transferida como ahorro a los abonados de la AEE.

Sin embargo, los analistas señalan que lograr una tarifa eléctrica estable -lo que ayudaría a la actividad económica- requerirá de grandes inversiones en infraestructura, dinero que no posee la AEE.

“La estrategia de diversificación de combustibles y reducción de costes es clave para que la AEE alcance salud financiera y estabilidad fiscal a largo plazo”, reza el reporte de Moody’s en el que se destaca que acceder a capital para mejoras permanentes como la conversión de las generatrices, de crudo a gas natural, ahora tendrá que esperar al saldo de la renegociación de la deuda de la utilidad pública.

En ese sentido, el reporte destaca que la AEE no tiene dinero para mejoras capitales, pero tampoco suficiente efectivo para seguir operando. Hasta abril pasado, la AEE -cuya facturación anual ronda $3,154 millones- apenas tenía unos $383 millones efectivo, posición que en parte explica el impago de $447 millones por parte de la utilidad pública a principios de mes.

De hecho, tras el impago de la AEE y la radicación del Título III, en un reporte a la Junta de Reglamentación de Valores Municipales, el fiduciario de la deuda de la utilidad pública -US Bank- informó que ha entrado en conversaciones con bonistas y aseguradores municipales para decidir si demandan a la corporación pública.


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