La economista Alba Brugueras reconoció que los dos instrumentos que se utilizan para contar empleados son una limitación. (Gerald López Cepero)

“Trabajo a tiempo completo en una compañía de servicio de alimentos para poblaciones cautivas como colegios, empresas, hospitales, pero realmente no me da el dinero para pagar casa, teléfono, compra, agua, luz, gasolina, todo”, compartió Mariela Miranda, madre de dos niños de 3 y 10 años de edad.

Por ello, aun con contar con asistencia nutricional y el plan médico público, tiene que suplementar su ingreso haciendo entregas en su vehículo una vez sale de su turno a las 3:30 p.m.

“No es una millonada lo que hago en UberEats, pero me ayuda a costear una que otra cosa, porque estoy haciendo de $60 a $75 semanales. Y eso es con hasta cuatro horas después del trabajo, de tres a cuatro días a la semana”, precisó Miranda sobre el segundo turno que emprende “con los nenes en el carro”.

Esta realidad de personas con más de un trabajo es una tendencia que no se refleja en los informes de empleo que divulga el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) y que pinta un cuadro incompleto a la hora de reclamar una merma en la tasa del desempleo, advirtieron en entrevistas separadas los economistas José Alameda y Alba Brugueras.

“Es una limitación” , reconoció Brugueras sobre los dos instrumentos que se utilizan para contar empleados: uno se basa en la nómina, lo cual no evita que una misma persona aparezca más de una vez en distintas empresas; y el otro en una encuesta de hogares, que puede provocar también un doble conteo. “Esta metodología hay que revisarla”, recomendó.

La edición de agosto 2019 del informe de empleo reclama una merma en la tasa de desempleo de 8.1% en julio a 7.7% en agosto, con un grupo trabajador de 1,087,000 personas y 1,561,000 personas fuera del mercado laboral.

Por su parte, Alameda levantó bandera sobre otra limitación: “Nunca se ha publicado cuál es el margen de error en la encuesta. Si, por ejemplo, fuera de 2% y se dice que la tasa de desempleo bajó de 8.1% a 7.7% de mes a mes, pues realmente está en el margen de error y estadísticamente sería el mismo número”.

Por otro lado, ambos expertos expresaron inquietud de que los puestos que sí se están creando son a tiempo parcial en menoscabo de las jornadas completas. En concreto, de los 998,000 empleados, 240,000 están a jornada de 35 horas o menos. Estos son 38,000 más que en julio, y 22,000 más que en agosto de 2018.

Mientras, la tasa de participación no ajustada estacionalmente para agosto de 2019 bajó a 40.8% en agosto, una merma de 0.9% respecto a julio y un aumento de 0.5% en relación con agosto de 2018 (40.3%).

Sobre el particular, Alameda indicó que con esto se apunta a que “el desempleo bajó no porque hay más personas significativamente empleadas, sino muchos saliéndose de la fuerza laboral”.

Tendencia multisectorial

Un sondeo relámpago hecho por Negocios arrojó que la tendencia a tener más de un empleo por razones financieras se replica también en campos profesionales como la contabilidad, las comunicaciones, la ingeniería, la academia y los expertos en conducta humana.

Por ejemplo, el psicólogo Fernando Reguero compartió que tiene un trabajo a tiempo completo “y dos adicionales, uno por servicios profesionales unas pocas horas a la semana y el otro según caigan proyectos”. A eso sumó siempre estar abierto a casos privados y oportunidades incidentales para poder “cubrir mis gastos, las deudas y hacer reparaciones en mi casa”.

“Este es el estándar: profesionales altamente cualificados teniendo que tener varios trabajos, dando clases, inventándose servicios, siendo subcontratados por organizaciones que obtienen propuestas”, planteó Reguero. “Lo noto con trabajadores sociales, orientadores y consejeros, hasta maestros, como mi pareja”. Agregó que son múltiples los casos de personas con maestría y doctorado “que necesitan asistencia pública o ponerse a trabajar en tiendas a vender tostadoras en lo que bajan los contratos”.

Menos empleo público

En el informe de empleo total no agrícola para agosto de 2019, ajustado estacionalmente, se reflejó que la reducción en el empleo público ha continuado, con 5,500 asalariados menos en el gobierno estatal respecto a 2018. Sin embargo, el neto es de 3,800 menos, porque los gobiernos municipales han agregado 1,600 puestos y el gobierno federal 100.

En el sector privado, la mayor baja interanual fue en comercio al detal, con 1,900 trabajadores menos.

Mientras, los renglones que reflejaron crecimiento interanual fueron: finanzas y bienes raíces, con 1,500 puestos más, manufactura con 1,100; servicios profesionales y comerciales con 2,100; recreación y alojamiento (incluye hoteles y restaurantes) con 2,400; servicios educativos y salud, con 3,700.


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