Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Justo después del huracán María,  una encuesta informal del Centro Unido de Detallistas  reflejaba que unos 5,000 pequeños negocios no operaban por falta de electricidad. (horizontal-x3)
Justo después del huracán María, una encuesta informal del Centro Unido de Detallistas reflejaba que unos 5,000 pequeños negocios no operaban por falta de electricidad. (GFR Media)

Antes del embate de los huracanes Irma y María, los pequeños negocios en Puerto Rico iban a menos en cantidad, pero también en ganancias, mientras encaraban más problemas para cubrir sus gastos operacionales y cumplir con exigencias reglamentarias.

De igual forma, antes del desastre natural de septiembre de 2017, los pequeños negocios solicitaron menos crédito a bancos, cooperativas y similares, y aquellos que se atrevieron a pedir prestado, sufrieron más rechazos que quienes lo intentaron en el año 2015.

Aunque la situación de los pequeños negocios en Puerto Rico emana de una encuesta efectuada por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (FRBNY) para el año 2016, la información podría servir de referencia ahora que el gobierno y la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) discuten las estrategias contenidas en el plan fiscal para reactivar la economía de la isla.

El mes pasado, sin mucho ruido, el FRBNY divulgó los resultados de la Encuesta de Pequeños Negocios en Puerto Rico 2017. El proyecto analítico de esa unidad del banco central estadounidense es parte de una serie de esfuerzos que el FRBNY ha puesto en curso desde hace unos años. Esto, con la expectativa de contribuir al fin de la crisis económica y fiscal que arrastra el territorio estadounidense desde 2006 y que incidió en las tareas reglamentarias del FRBNY, cuando se produjo el colapso de cuatro bancos en la isla.

Partiendo del reporte, al concluir el 2016, uno de cada tres negocios pequeños en Puerto Rico operaba con ganancias, vis a vis un 44% que operaba en positivo para el 2015. Según el Buró de Estadísticas Laborales, en 2016 había 44,000 pequeños negocios en la isla.

“La data sugiere que algunas de las firmas que eran rentables en 2015 pueden haber caído al punto de equilibrio en 2016”, reza el informe. Punto de equilibrio es un término de negocios que apunta a que los ingresos generados por la firma fueron similares a los gastos operacionales para un período determinado, por lo que no se registraron ganancias ni pérdidas.

La radiografía de rentabilidad en la encuesta del FRBNY es clave, ahora que esa institución intentará comprender el impacto del huracán María en la economía de la isla y en el sector que se cree es responsable de ocho de cada 10 empleos a tiempo completo en Puerto Rico.

Aunque el sector de pequeños negocios en Puerto Rico parecía reconfigurarse hacia empresas más grandes por nivel de ingresos, según la encuesta del FRBNY, para 2016 era más difícil retener o allegar nuevos ingresos al negocio y resultaba más caro operarlo.

Según el informe, en casi cuatro de cada 10 negocios que participaronen la encuesta, el principal problema era mantener la liquidez necesaria para sus operaciones, fuera tomando prestado o recobrando el pago por los servicios o bienes vendidos. El 29% de los participantes dijo tener problemas para encontrar o mantener su clientela o contener sus gastos operacionales y el costo de la electricidad. Otro 23% indicó que la reglamentación gubernamental representó su principal escollo y 6% indicó que encontrar y retener a trabajadores cualificados era su principal problema.

Sin embargo, pese a que algunos grupos en el sector privado, el propio FRBNY, la administración del gobernador Ricardo Rosselló Nevares y la JSF han planteado la urgencia de reducir los beneficios a los trabajadores para que la economía saque los pies del plato, a la hora de hablar de competitividad, las leyes laborales ni siquiera figuraron entre los principales problemas enumerados por los negocios encuestados.

Con las puertas cerradas

Más que las leyes laborales, según el informe, el verdadero problema que parecen encarar los negocios pequeños es tomar prestado. En 2016, según la encuesta del FRBNY, menos negocios solicitaron prestado y quienes lo hicieron, recibieron menos dinero del que pidieron o sus solicitudes fueron denegadas.

En 2015, la mitad de los encuestados había tomado prestado. En 2016, solo 32% solicitó financiamiento. En 2015, el 39% de los que tomaron prestaron recibieron aprobación plena a su solicitud. En 2016, prácticamente tres de cada 10 solicitantes accedieron a financiamiento, otros tres recibieron parte de los fondos que solicitaban y cuatro de cada 10 que pidieron prestado no consiguieron financiamiento.

El FRBNY reconoció que a raíz de los huracanes Irma y María, los datos publicados el mes pasado ya no reflejan la situación actual de los pequeños negocios en Puerto Rico. Sin embargo, la institución resaltó que los resultados de la edición 2017, podrán ayudar a establecer parámetros de referencia y tendencias mientras el sector de pequeños negocios se recupera.


💬Ver 0 comentarios