Como parte del esfuerzo gubernamental, se importaron 11 variedades de cáñamo que se sembrarán en estaciones experimentales de la Universidad de Puerto Rico, explicó Flores. (AP)

El proyecto de investigación sobre la siembra del cáñamo (“hemp”, en inglés), que iniciará el Departamento de Agricultura de Puerto Rico, podría generar en su primera fase una inversión cercana a los $150 millones y ocupar unas 10,000 cuerdas de terreno.

El estimado lo ofreció a El Nuevo Día el secretario de Agricultura, Carlos Flores, que esta semana anunció la puesta en marcha del proceso para que quienes interesen participar en proyectos pilotos de investigación sobre el cáñamo soliciten sus licencias, a través del portal cibernético de la agencia.

“La segunda fase, una vez comience la etapa comercial, no la hemos estimado pero va a sobrepasar (la inversión de la primera fase) por mucho”, declaró el funcionario.

El proyecto de investigación se desarrollará en dos vías, indicó Flores: la que el gobierno impulsará en conjunto con la Universidad de Puerto Rico (UPR) y la que se desarrollará a través del sector privado.

Sobre la primera, explicó que importaron 11 variedades de cáñamo que se sembrarán en estaciones experimentales de la universidad para hacerles distintas pruebas. Agregó que la ley también permite que la empresa privada, pasando por un proceso de cumplimiento tan estricto como si fuera para siembra comercial, comience a hacer sus pruebas.

“Esto está dentro del contexto que estamos trayendo un nuevo cultivo a Puerto Rico que nos va a traer muchos retos en términos de las variedades que se ajustan mejor al clima, las horas luz, los lugares en donde se puede ajustar mejor esta siembra e investigar las plagas y enfermedades que le pueden dar a las plantas”, dijo.

Flores indicó que lo que se está haciendo es similar a lo que desarrollan varios estados que están igualmente en carrera por iniciar industrias de cáñamo. Se trata de dar paso a un proceso inicial de investigación antes de que el Departamento de Agricultura federal (USDA, en inglés) apruebe sus planes definitivos para desarrollar el sector. Estos planes y su aprobación por parte del USDA son parte de las disposiciones de la legislación federal que legalizó la siembra del cáñamo y su industrialización en Estados Unidos y Puerto Rico.

Otra área que se trabajará en este proceso es corroborar cuáles variedades de la planta están por debajo del límite de THC (tetrahidrocannabinol, el elemento psicoactivo del cannabis) que establece la ley. “Si tiene más, es marihuana o cannabis”, dijo “Queremos mantenerlos lo más lejos posible de la marihuana”.

Grande el interés

“Hay muchas personasque tienen los terrenos y el capital, y que han contratado personas que conocen muy bien la siembra del cáñamo en otros países, que están dispuestos venir a Puerto Rico a levantar esa primera fase de obtener información”, aseguró el secretario.

Recordó que esta iniciativa la coordinan los Departamentos de Agricultura y de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), y que ambas agencias reciben continuamente consultas sobre el tema.

Por su parte, el director de la Oficina para el Licenciamiento e Inspección del Cáñamo (OLIC), Irving Rodríguez, afirmó que “existe necesidad de producir y recolectar data de todos los aspectos relacionados a la industria del cáñamo en Puerto Rico”. Añadió que esa data y mejores prácticas “son imperativas para comenzar con los proyectos comerciales, luego de que las agencias federales presenten, a finales del 2019, las regulaciones estandarizadas para todos los estados”.


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