Las pólizas de “business interruption”,  protege a los empresarios por concepto de pérdidas de ingreso y gastos operacionales. (horizontal-x3)
Las pólizas de “business interruption” protegen a los empresarios por concepto de pérdidas de ingreso y gastos operacionales. (Teresa Canino)

Si usted es uno de los damnificados del huracán María, sepa que puede someter las reclamaciones de pérdidas a su compañía de seguros, aún cuando no tenga las cotizaciones de cuánto cuesta reparar los daños.

Así lo indicó Roberto López, primer vicepresidente de Antilles Insurance, quien explicó cómo el afectado puede agilizar el proceso de reclamación, ya sea de una póliza personal o comercial, en estos momentos de emergencia. El primer consejo que ofreció es que tomen fotos de la propiedad que sufrió los daños. “Si no tiene fotos, el ajustador tendrá que ir a tomarlas y el proceso tomará más tiempo”.

Luego, documente los daños que tuvo por el huracán, por ejemplo: se desprendió el techo del vestíbulo, se rompió una ventana o se cayó el rótulo.

El tercer paso es estimar los costos de la reparación. “Es difícil que vaya a conseguir a alguien que le prepare una cotización. No lo espere, estime a ojo de buen cubero. De todas maneras, las compañías de seguros tienen inspectores que van a revisar esos estimados”, sostuvo López.

No olvide escribir el nombre con los dos apellidos y la dirección física de la propiedad afectada. Incluya, si lo tiene disponible, el número de la póliza; si no lo tuviese, el acreedor hipotecario de la propiedad lo tiene. La información de la reclamación se la ofrece al agente de seguros o a la aseguradora, de la manera que pueda, incluso dictada. López señaló que el 99% de las aseguradoras están abiertas, aunque las telecomunicaciones no estén 100% en funcionamiento.

A la hora de reclamar, existen dos tipos de daños: directos e indirectos. En caso de los indirectos, se refiere por ejemplo a no poder reabrir el negocio debido a que no han regresado los servicios de agua o energía eléctrica.

Si el empresario tiene una póliza que cubre la interrupción de negocio (“business interruption”), dicha cubierta lo protege por concepto de pérdidas de ingreso neto, gastos operacionales que continúan aunque el negocio esté cerrado -incluyendo nómina-, y los gastos extraordinarios, como podrían ser la compra de diésel para operar la planta eléctrica o anuncios en medios de comunicación para mantener informados al personal, a suplidores y a la clientela.

“En estos días lo que más estamos recibiendo es la reclamación por gastos extraordinarios”, dijo el vicepresidente de Antilles. Usualmente, la reclamación por pérdida de ingreso neto se realiza más adelante. López aconsejó guardar todos los recibos de compra en los que incurra. “Esa es la evidencia del gasto que se va a reembolsar”, agregó.

Por último, señaló que “el seguro no está para lucrar al asegurado, sino para ponerlo en la posición dónde estaba antes de sufrir el daño”.


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