Otorgarán préstamos a negocios que sufrieron pérdidas con Irma (horizontal-x3)
El objetivo, según el secretario de Desarrollo Económico, es otorgar a cada comerciante subvenciones no mayores $10,000 a $15,000 que permitan al negocio reanudar sus operaciones. (Gerald López Cepero)

El Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) redirigió el uso de ciertos fondos bajo la custodia de la Compañía de Fomento Industrial (Pridco, en inglés) para auxiliar a pequeños y medianos empresarios (Pymes), cuyas operaciones fueron afectadas por el huracán Irma.

Los fondos que podrían servir para la compra de equipo, mejoras a las instalaciones e incluso, para la compra de inventario estarán disponibles a través del Programa de Recuperación Económica, iniciativa que según el secretario del DDEC, Manuel Laboy, contribuiría a que la economía regrese a la normalidad.

Hasta el viernes pasado, Laboy ya tenía en su despacho unas 30 solicitudes y espera que a partir de hoy, más empresarios toquen a la puerta del DDEC, si lo necesitan.

“Es importante atender a la población más afectada, pero también necesitamos que la actividad productiva se normalice a la mayor brevedad”, dijo Laboy a El Nuevo Día.

Según Laboy, el programa fue pensado para Pymes que realizan actividades elegibles bajo las Leyes 73 y 20. Sin embargo, Laboy indicó que el DDEC recibirá pedidos de asistencia de todo tipo de empresas y aquellas que no puedan ser asistidas bajo el nuevo programa serán dirigidas a otros programas como podrían ser los ofrecidos por la Administración federal de Pequeños Negocios (SBA).

Tres salvavidas

De acuerdo con el ingeniero, el DDEC busca a asistir a los empresarios por tres vías.

La primera alternativa es otorgar algún descuento o subvención en el pago de la renta de aquellos negocios que hayan visto una interrupción de sus operaciones a causa de la falta de electricidad o agua. Ello aplicaría, tanto a inquilinos de Pridco como a otras empresas, siempre que presenten las evidencias requeridas.

Laboy hizo claro, sin embargo, que el uso de este beneficio solo aplicará si la empresa experimenta una interrupción de sus operaciones a causa de la falta de electricidad, por un plazo de una semana o dos semanas.

Según Laboy, la falta de energía es la principal preocupación de los empresarios que han pedido ayuda al DDEC. Incluso, dijo el ingeniero, el DDEC puso en vigor planes de acción inmediata con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) para que operaciones neurálgicas como las que realiza Eli Lilly en Carolina o Lufthansa en Aguadilla pudieran reanudarse a la brevedad.

Ayer, Negocios de El Nuevo Día citó a dos ejecutivos del sector de seguros quienes aseguran que en Puerto Rico habrá más reclamaciones como resultado de la interrupción de operaciones en los negocios que por el daño directo que pudo provocar el huracán Irma.

Una segunda alternativa será un pago en efectivo a la empresa que perdió sus equipos, materia prima o alimentos. Según Laboy, en todos estos casos se verificará con ajustadores y auditores los daños que se reclamen.

En total, de acuerdo con Laboy, el objetivo es otorgar a cada comerciante subvenciones no mayores $10,000 a $15,000 que permitan al negocio reanudar sus operaciones.

Ese incentivo, dijo Laboy, podría combinarse con un programa de préstamos que habilitará el Banco de Desarrollo Económico (BDE).


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