Pamela Calderón, presidenta de la Asociación de Comerciantes de VSJ. (Archivo / GFR Media)

La posible reducción de viajes a San Juan de parte de compañías de cruceros será un duro golpe para los comercios de la ciudad amurallada, expresaron portavoces del sector.

“Cuando se puede perder una línea de cruceros tan grande, asusta mucho. Nos preocupa que después otras hagan lo mismo”, manifestó Pamela Calderón, presidenta de la Asociación de Comerciantes del Viejo San Juan.

Calderón aludió a que trascendió el pasado martes que la línea Royal Caribbean tiene planes de reducir los viajes a la bahía de San Juan ante la posibilidad de que se privaticen los muelles. Dicha reducción podría tener un impacto de $50 millones menos para la economía local.

“Hay unos 900 negocios en el Viejo San Juan y cada uno podría tener de 10 a 20 empleados, así que el efecto en cadena puede ser sustancial”, argumentó Calderón. “Las repercusiones también se sentirán a nivel isla, porque hay turistas de cruceros que van a otros lugares, como El Yunque (en Río Grande) o Toro Verde (en Orocovis)”.

Apuntó que los cruceros son un mercado muy importante para los comercios del Viejo San Juan, máxime cuando la precaria economía de la isla no permite a los boricuas realizar grandes gastos cuando visitan la ciudad. Dijo que en el caso de las embarcaciones que tienen a Puerto Rico como puerto base, el impacto de los cruceristas es mayor, pues pernoctan en la zona una o más noches antes o después del viaje en crucero.

Juan Fernández, dueño de Farmacia Luma, fue más lejos al afirmar que “sin la llegada de barcos, el Viejo San Juan estaría como la de avenida De Diego en Río Piedras. Lo ves los lunes, pues hemos tenido una temporada en que no llegan barcos los lunes y muchos negocios no abren ese día porque no hay opción de venta”.


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