(GFR Media)

En las últimas semanas Puerto Rico ha vuelto a capturar la atención internacional, esta vez debido a los daños de un evento tan o más fuerte como lo fue huracán María, el cual provocó la revolución de todo un pueblo que exigió la salida del primer mandatario Ricardo Rosselló.

Los arrestos por corrupción de empresarios y altos ex funcionarios de la administración de Rosselló, así como el contenido de los chats del círculo íntimo de sus asesores, han lacerado como nunca la imagen de Puerto Rico dentro y fuera de la isla. Algunos temen que estos sucesos, unido a los arrestos adicionales que supuestamente hará el gobierno federal este verano, retrasen la recuperación y alejen a los inversionistas que aportarían a la reconstrucción.

Otros, por el contrario, ven en esta coyuntura la oportunidad que tiene Puerto Rico para reconstruir la gobernanza, eliminar la corrupción y sentar las bases de un crecimiento económico sostenido.

Estos sucesos se dan en momentos en que la economía está estancada y las controversias con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) no cesan. El último encontronazo fue el mes pasado, cuando el gobierno de Puerto Rico fue demandado por la JSF para anular la ley que libera a los municipios del pago de su aportación al sistema de retiro “PayGo” y a la Reforma de Salud.

Este es el tercer año en que la JSF impone su presupuesto bajo la premisa de que el propuesto por la administración no es cónsono con el plan fiscal. Mientras tanto, la isla lleva más de una década sin tener presupuestos balanceados, la producción ha mermado un 20% y el país ha entrado en la segunda década de depresión económica. A esto se le suma la fuga de talentos, el envejecimiento de la población y la inexistencia de un plan de desarrollo económico que impulse el crecimiento sostenido en los sectores productivos.

Para conocer el impacto en el clima de inversión que pueden tener, a corto y mediano plazo, los recientes acontecimientos en el gobierno, Negocios entrevistó a una economista y a dos expertos en manejo de fondos de inversión, quienes mostraron su preocupación con la situación actual, pero entienden que el panorama mejorará a medida que se tomen los controles necesarios y se enfoquen los esfuerzos en el desarrollo económico.

“No es que puede impactarse, es que el clima de inversión ya está impactado. Hay proyectos con frío glacial esperando a ver si se resuelve la gobernanza, no importa que los secretarios digan que el gobierno está estable y funcionando”, expresó la economista Heidie Calero, presidenta de la firma H Calero Consulting Group.

Para Calero, en lo inmediato el país y los inversionistas deben saber quién va a suceder a Rosselló, y espera que esa persona no llegue a aprender, sino que sepa cómo se corre el gobierno local y tenga contactos en la capital federal.

Segundo, el nuevo mandatario tiene que definir las prioridades y crear su propio equipo de trabajo. “¿Qué es lo que urge? Las prioridadesdeben ser verticales, uno, dos, tres, no horizontales”, dijo la economista.

Prioridades para restaurar la confianza

Como prioritario en la lista, según Calero, debe estar el formar un grupo de trabajo con gente de experiencia, y sobre todo, con un compromiso real con el país; que establezca puentes con el Congreso, la Casa Blanca, la legislatura; y que elija quién será el secretario del DDEC (Departamento de Desarrollo Económico y Comercio), de Hacienda, de AAFAF (Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico) y el representante del gobierno ante la Junta de Supervisión Fiscal. Otros nombramientos que deberá priorizar el nuevo gobernador, a juicio de Calero, son el jefe de la Junta de Planificación y los integrantes del Instituto de Estadísticas.

“Tan pronto haga eso, empezará a generar confianza”, opinó, al tiempo que señaló que, tras las experiencias vividas este verano, Puerto Rico tiene la oportunidad de salir fortalecido. No obstante, está consciente que es un proceso que no se logrará de la noche a la mañana.

“No tengo la menor duda de que reinstalar la confianza va a tomar tiempo, y no sabemos qué va a pasar con los arrestos. La recuperación económica se va a lograr, pero no será en un año. Con suerte y empeño, nos tomará unos 10 años llegar al punto que estábamos en el 2006, siempre y cuando tengamos un crecimiento de 2% anual y sostenido. Para lograrlo, se requiere de mucha credibilidad y de gente con valía y comprometida, que sepan lo que están haciendo”, advirtió la economista.

Por su parte, Rodolfo Sánchez Colberg, socio administrador de Parliament Capital Management, firma de inversiones de capital privado, indicó que es prematuro cuantificar el impacto que tienen estos acontecimientos en su negocio, pero reconoció que urge que se recobre la confianza en Puerto Rico. “Esta incertidumbre le resta credibilidad a la jurisdicción como un lugar atractivo para invertir. La confianza del inversionista es lo más importante al momento de hacer inversiones”, afirmó.

“Si asumimos que llevamos dos o tres semanas en medio de esta crisis profunda y tarda tres o cuatro semanas más en resolverse, con pugnas en los tribunales, el clima de inversión se afectará sustancialmente, sería un impacto a largo plazo en la credibilidad del país”, señaló Sánchez Colberg, quien agregó quees la inyección de capital privado lo que mantiene vivo a varios proyectos en la isla en este momento, ante la falta de acceso del gobierno a los mercados de capital.

Positivo, pero hace falta un plan anticorrupción

Cuestionado sobre si cree que el clima de inversión mejorará, respondió en la afirmativa. “Yo soy bastante optimista. Hemos desperdiciado una oportunidad de reestructurar fiscalmente a Puerto Rico, pero este país sigue siendo una economía de entre $70,000 y $100,000 millones”, dijo el socio administrador de Parliament Capital Management.

Para restaurar la credibilidad hace falta, según él, que se resuelva la controversia de quién será el gobernador y que la persona designada restaure la confianza del pueblo y de los mercados. El nuevo mandatario deberá demostrar también que tiene un plan claro para combatir la corrupción, que a juicio de Sánchez Colberg, se ha convertido en el principal escollo para la inversión.

“Todavía hay oportunidades de inversión que se traducen en nuevos empleos y contribuciones, si se arreglan los temas de corrupción, transparencia en los procesos de compras y en los asuntos de gobierno”, aseveró.

La empresaria Myrna Rivera, fundadora de la firma de asesoría en inversiones Consultiva Internacional, es otra de las personas que visualiza un mejor clima de inversión para Puerto Rico en los próximos años. “Si yo fuera un inversionista en Nueva York, Chicago o donde sea, yo miraría a Puerto Rico”.

Dijo que no ve mal que los Estados Unidos asigne a Puerto Rico un monitor o que cree una oficina de coordinación en el Tesoro para asegurarse de que los fondos que envíe para la reconstrucción de la isla se usarán apropiadamente. Si así ocurriera, ello les daría aún más certeza a los inversionistas para desarrollar sus proyectos de inversión aquí.

Pero para potenciar ese clima de inversión, la arquitecta financiera enfoca su mirada en el 2024 o 2025. “Esta es una gran oportunidad para que los puertorriqueños echemos a caminar un programa de gobernanza digno. Habrá escollos, pero es importante fijar la meta en el tiempo”.

Cómo empezar a reconstruir

Sostuvo que los puertorriqueños tienen $30,000 millones aproximadamente en distintas carteras de inversión, la mayoría colocados fuera de Puerto Rico. Cabe señalar que antes de la crisis financiera llegaron a tener más de $60,000 millones en inversiones.

Parte de ese dinero, digamos un 10%, se podría canalizar para financiar empresas en Puerto Rico e iniciativas que mejoren la calidad de vida y la situación económica de sus habitantes. Aseguró que la isla tiene los recursos para lograr despuntar económicamente, y entre ellos mencionó recursos naturales como el sol, el viento y a veces la lluvia; tierras fértiles y una generación enfocada en la agroindustria; el andamiaje industrial; y el capital humano de las escuelas de Medicina, Ingeniería, Agricultura y Derecho,entre otras, que es un producto que se exporta y es reconocido internacionalmente.

“Yo me siento ahora más confiada que nunca en cuanto al clima de inversión. Si me remonto y miro hacia el 2025 mi fe es que Puerto Rico, en medio de su crisis y ante la indignación, dejó de mirarse el ombligo y reconoció que tiene toda una serie de atractivos con los que puede reconstruir el país. Que empezó a cuestionarse cómo funciona el ente gubernamental, la función de las entidades que promueven el desarrollo económico, entre ellas la Universidad de Puerto Rico y la AAFAF, y que escogió a los mejores recursos para dirigir esas dependencias de gobierno. Que el sector privado le dio prioridad a lo que se produce aquí y que se alineó con el interés de impulsar un desarrollo económico sostenible”, expresó la empresaria convencida de cuál es el futuro que los puertorriqueños tienen que empezar a construir hoy.


💬Ver 0 comentarios