Culminaron su participación en el programa "Nunca es tarde para emprender"

Llegado el punto culminante de la ceremonia, los protagonistas no paraban de reír y tararear la marcha típica de las graduaciones. Una vez recibieron los certificados, lanzaron emocionados sus birretes al aire.

Mas no se trató de una graduación cualquiera, pues Elsa Robles, José Carlos Cruz, Waleska Vázquez, Lourdes Abellas, Marilyn Villas y Evelyn Rodríguez celebraron ayer el fin de su participación en el programa “Nunca es tarde para emprender”, que ayuda a personas mayores de 50 años a desarrollar sus ideas de negocio.

El programa, desarrollado por la plataforma de emprendimiento INprende con el respaldo de la aseguradora MCS, consistió de talleres y sesiones de asesoría individual en que se trabajaron temas como: desarrollo de la identidad de marca, estrategias de promoción y asignar precios tomando en cuenta el margen de ganancia.

“Hacer negocios a los 53 años realmente requiere de retomar esa energía de juventud que a veces se nos va. Pensamos que no podemos y a través de la experiencia de INprende pudimos recobrar ese impulso”, expresó Vázquez, quien junto a Abellas, de 52 años, fundó Moon Spa.

Abellas relató que cuando su abuela fue ingresada a un asilo de ancianos, “nos empezamos a dar cuenta de que las personas que están allí necesitan ese calorcito, ese amor”.

Así nació la idea de ofrecer terapia reiki -basada en transmitir energía a través de las manos- a personas de la tercera edad y encamadas en hogares, égidas, asilos y hospitales. “Les ofrecemos el alivio que necesitan para atravesar su situación de vida”, dijo Vázquez.

Otra que se benefició de la iniciativa de INprende y desarrolló productos para adultos mayores lo fue Robles, de 64 años, quien fundó la empresa Modas Tití luego de que sus padres y su tía pasaran a ser pacientes encamados.

Empezó en 2012 a valerse de sus habilidades en costura para elaborar batas para pacientes encamados; cinturones para evitar que pacientes se hagan daño al intentar bajarse de la camilla o la silla de ruedas; “fitted” para camas de posiciones y baberos impermeables. “Son productos que ayudan al paciente y le facilitan el trabajo al cuidador”, explicó Robles.

Añadió que con los talleres del programa aprendió a manejar mejor las finanzas del negocio y promocionar sus productos a través de las redes sociales.

Por su parte Cruz, de 63 años y quien trabaja por cuenta propia como “coach” de inglés y currículo, acudió al programa para llevar su negocio al próximo nivel: ofrecer talleres de inteligencia emocional en convenciones y eventos, integrando elementos musicales y artísticos a sus presentaciones. Indicó que los conocimientos adquiridos en la iniciativa “me han servido de motor para, a esta edad, aspirar a llegar a más personas con un poco más de esfuerzo”.

De la mano del programa, Villas lazó Coquí Bayú, una línea de souvenirs con diseños alusivos al coquí, elaborados en la isla, y café 100% puertorriqueño. “Gracias a INprende pude ampliar mi visión de negocio”, dijo en un vídeo grabado, ya que no pudo acudir al evento. “Los productos ya se exportan a Estados Unidos”.

Rodríguez, quien tampoco pudo asistir a la actividad de ayer, fundó la empresa de coordinación de eventos Kreative Global Events.


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