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Hernández asumió el puesto de principal oficial ejecutivo interino de Aerostar Airport Holdings en febrero pasado. (Especial para GFR Media/Ingrid Torres)

El aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, será objeto de una inyección de $200 millones en infraestructura por los próximos cinco años, que incluye un proyecto para independizarlo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Jorge Hernández, el principal oficial ejecutivo interino de Aerostar Airport Holdings, LLC, empresa que administra el aeropuerto mediante una alianza público privada, informó que la multimillonaria inversión incluirá mejoras a las pistas de aterrizaje y al Terminal D, donde operan aerolíneas regionales y vuelos “charter”.

“Tenemos un plan bastante agresivo de inversiones a futuro”, apuntó Hernández, quien asumió el cargo en febrero pasado tras la sorpresiva salida de Agustín Arellano por razones que no fueron divulgadas. “Nuestro enfoque en los pasados cinco años estuvo bien dirigido a las terminales… Ahora nos podemos enfocar en inversiones en las áreas que están fuera de las terminales”.

Adelantó que Aerostar evalúa la posibilidad de construir una planta cogeneradora en los terrenos del aeropuerto internacional, a raíz de lo ocurrido tras el paso del huracán María en 2017, en que las instalaciones permanecieron sin electricidad por más de una semana, y por meses experimentó caídas en el servicio.

“La cogeneración nos permitiría ser 100% independientes de la AEE o estar cerca de eso. Nos permitiría controlar el tema energético en el aeropuerto y tener una relación distinta con AEE donde esta se convierta en resguardo”, sostuvo. “Eso le va a dar mucha más resiliencia a la operación”.

El ejecutivo anticipó que si el proceso de solicitud de propuestas (RFP, por sus siglas en inglés) comienza este verano, según está previsto, para finales de este año se otorgará el contrato para la construcción de la subestación, que debería estar lista en 2021.

Sin revelar el monto de la inversión estimada para no impactar el proceso de RFP, dijo que la planta cogeneradora funcionaría con gas natural o gas propano. Entre los lugares donde podría ubicar, se pondera construirla en un área en desuso cerca de la Terminal A para facilitar la conexión con el aeropuerto, mientras que una planta de reabastecimiento ubicaría cerca de la pista de aterrizaje más grande. “Eso podría cambiar basado en las propuestas”, aclaró Hernández.

Una de las mayores inversiones tendrá lugar en la pista norte, que es la que ubica más cerca de la playa. Por un costo de casi $60 millones, se reconstruirá por completo al remover el asfalto del que está hecha y cambiarlo por concreto, para mayor durabilidad y cumplimiento con requerimientos del gobierno federal. El proyecto, que aun está en etapa de diseño, debe comenzar la construcción a finales de 2020 o principios de 2021, según el ejecutivo.

Agregó que se inyectarán casi $3 millones en labores de reacondicionamiento de la pista sur, que está paralela al expreso Baldorioty de Castro. “Se está trabajando ahora con la idea de que esté lista para que pueda aguantar el mayor volumen de tráfico que va a experimentar cuando se empiece a trabajar con la otra pista”, apuntó.

Otra inversión de $24 millones tiene lugar este año en el “taxiway”, área donde las aeronaves se mueven entre las terminales. Esa reconstrucción debe estar completada el primer trimestre de 2020.

En el interior del aeropuerto, mencionó que adoptarán nuevas iniciativas de seguridad por un costo de casi $3 millones, que incluye la instalación de cámaras adicionales, cambios en los sistemas de acceso y la modernización del área de aduanas entre las terminales D y C, por donde pasan los pasajeros que llegan en vuelos internacionales.

Es precisamente en la Terminal D en la que se invertirán $10 millones. “Vamos a renovarla para que esté más a tono con el ‘feel’ moderno de las otras áreas del aeropuerto”, adelantó Hernández. “Vamos a llevarla a un punto en que nos permita un espacio de crecimiento para operaciones internacionales adicionales”.

“Ese proyecto sale ahora para subasta y deberíamos estar construyendo para el tercer trimestre de este año. Debería estar completado para 2020”, especificó.

Otro aspecto en el que habrá cambios es en las concesiones, que son los comercios que operan dentro de la instalación aeroportuaria. Informó que Aerostar mandó hacer un estudio sobre la ubicación de esos establecimientos y sus ofrecimientos actuales. “El estudio evalúa dónde están los concesionarios, si están en el mejor lugar donde el pasajero los ve y tiene acceso. De ahí vienen movimientos que se van a hacer este año y que vas a ver algunos concesionarios relocalizados en otras áreas del mismo terminal”, dijo sobre esos negocios, para los que se trabaja junto a MGI, empresa a cargo de los establecimientos de comida, y Dufry, a cargo de los espacios de venta al detal.

“En nuestro plan de desempeño de los próximos 18 meses está incluido el trabajo en desarrollar nuevos conceptos, que estamos tratando de que sean conceptos locales”, indicó sin dar detalles.

Informó que en mayo se inauguraron tres locales nuevos de venta de relojes Invicta, dos de los cuales ya iniciaron operaciones en dos de las terminales. El restaurante de comida cubana y puertorriqueña Metropol que se desarrolla en el Terminal C tiene previsto abrir este verano, mientras que en la Terminal B se creó una nueva concesión para la venta de electrónicos y otra de licores locales.


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