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Según el presidente de Assurant, los empleados demostraron sus dotes de liderazgo cuando tomaron las riendas de sus labores para atender a los clientes afectados por el huracán María. (Especial para El Nuevo Día / Jorge Ramírez Portela)

No tienen miedo en invertir en su gente y están convencidos de que no hay nada que tenga un mayor retorno que esa inversión.

Federico Grosso, presidente de Assurant, aseguró que la compañía “está constantemente poniendo el termómetro en el piso para estar seguros de que nuestra gente está contenta, que los niveles de compromiso son los adecuados”.

Eso explica el hecho de que esta es la octava vez que son seleccionados como Mejores Patronos en su categoría. “La única vez que no lo fuimos es que decidimos nosotros no participar de la encuesta porque nos estábamos mudando”. Eso fue en el año 2016.

Grosso describió a Assurant de Puerto Rico como una empresa de seguros no necesariamente tradicional, pues a pesar de que participa en todas las líneas tradicionales, también lo hace en otras que no son tan tradicionales.

“Somos importantes en propiedad, tenemos 90,000 pólizas de propiedad en Puerto Rico, participamos fuerte en el negocio de vida y de créditos, en donde casi todos los bancos y entidades financieras son clientes nuestros”, señaló.

Entre sus líneas no tradicionales está el negocio de protección de móviles, donde hoy tienen casi 700,000 asegurados; el negocio de garantía extendida de carros y también el segmento de garantía extendida de enseres.

“No somos Mejores Patronos solamente por los beneficios. La verdad es que los beneficios es un componente que es muy importante y es muy bueno, pero creo que somos Mejores Patronos porque somos capaces de lograr en nuestra gente unos niveles de compromiso altísimos”, sostuvo.

“No somos tímidos al momento de invertir en nuestra gente. Nos enfocamos mucho en el tema del desarrollo, en el tema de retención. Tenemos el 30% de la gente que hace ‘home office’ una vez por semana, que es uno de los programas que mayor acogida tiene y que nuestros empleados se sienten más contentos. Tenemos además un programa en el que el empleado elige trabajar nueve horas durante cuatro días y el quinto día de la semana trabaja cuatro horas; y puede elegir el día. Ese es un programa que gusta muchísimo y que es bastante innovador. Lo llamamos horario comprimido. Tenemos tres programas de reconocimiento”, relató Grosso al enumerar algunos de los beneficios que disfrutan sus empleados.

“Tenemos un ‘matching’ (pareo) que es bien potente. Cumplidos cinco años de servicio hacemos un ‘matching’ del 1.4% (para retiro) que pocas compañías lo tiene. Tenemos el bono de Navidad, un programa de compra de acciones para nuestros empleados, reembolsos de estudios… Son muchas cosas que gustan mucho y en ese sentido hablan un poco a las claras, que la gente le gusta estar aquí. El promedio es de 15 años y hay mucha gente que lleva más de 20 años trabajando”, agregó.

Afirmó que el resultado de toda esta oferta y ambiente es la antigüedad, el casi cero ausentismo y un nivel de deserción bajo.

Eso a su vez, es “la externalización de que estamos haciendo las cosas bien y creando una cultura donde la gente se siente cómoda, se siente contenta y vienen a dar lo mejor de sí”.

El balance también es importante por lo que afirmó que trabajan duro, pero a la misma vez se divierten y tratan de celebrar todo. “Nos gusta pasarla bien”, dijo.

“Aquí viene un barbero y una estilista, tenemos masajes, clases de yoga, tenemos programas de ‘wellness’, caminata semanal por el Viejo San Juan, clases de zumba... hay muchas cosas”, mencionó en entrevista con Negocios.

A todo lo anterior se une el tema salarial. “Nuestros salarios están bien competitivos con la industria, y muchos segmentos salariales están por encima de la media, porque queremos que nuestra gente esté tranquila y no esté mirando para el lado”, sostuvo Grosso.

La experiencia de María

Como a todos en Puerto Rico el impacto del huracán María se sintió también en esta empresa y como en tantas otras, dejó profundas huellas y también múltiples satisfacciones.

“Desde el punto de vista de entrenamiento, de capacitación, este fue un año especial para nosotros. Teníamos 24,000 reclamaciones de las pólizas de propiedad, y logramos llegar al 98% de casos cerrados allá por febrero o marzo de 2018”, relató el ejecutivo.

En el proceso surgió la oportunidad. Aparte del reto que representó recibir 24,000 reclamaciones, cuando recibimos 250 al año, fue una gran oportunidad de demostrar liderazgo de mucha gente en esta compañía. Mucha gente se graduó de líder en ocasión de María”, afirmó orgulloso.

“Esta compañía nos mandó tres aviones llenos de mercancía de todo tipo. Tanto así que el tercero era tanto lo que habíamos recibido que lo que hicimos fue una actividad en Barranquitas para distribución de comida durante dos fines de semana, junto con la Cruz Roja”, indicó.


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