Arriba, un hojalatero suelda una placa de acero al interior de una SUV. Abajo, la fibra de aramida es el material más caro y liviano en la industria. (Ramón “Tonito” Zayas)

A poco más de una semana de que el crimen organizado hubiera cobrado la vida de cinco individuos en el residencial Ramos Antonini en Río Piedras, el único taller de carros blindados en Puerto Rico ha recibido al menos dos nuevos clientes dispuestos a pagar sobre $70,000 por el mayor nivel de protección en la carretera, sumando a casi 20 el total de este tipo de vehículos que la empresa ha producido en lo que va de año y evidenciando el giro que ha tomado esta industria después del paso del huracán María hace dos años.


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