Empresa de "food trucks" como El Churry le saca provecho a la iniciativa de la alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto, de atraer más servicios de comida rodantes y restaurantes al centro urbano.

Mientras hay municipios que les hacen la vida difícil a los “food trucks”, otros pueblos como Canóvanas les dan la bienvenida y planifican espacios para que estos puedan crecer y formen parte del desarrollo económico y gastronómico de la ciudad.

Esa experiencia la vivió Omar Domínguez, dueño del “food truck” El Churry que operaba en el centro comercial Los Colobos, en Carolina. Por cambios en una ordenanza municipal, tuvo que cerrar su negocio en el “mall”, pues la misma restringía la operación de negocios ambulantes, incluyendo las guaguas de comida.

Cuando nos vimos obligados a cerrar, nos fuimos a Canóvanas y, gracias al municipio que nos permitió continuar, pude darles trabajo a los empleados, que son jefes de familia”, dijo Domínguez, quien se mudó a The Outlet 66 Mall. “Vemos que el municipio está trabajando con su desarrollo económico, y sobre todo que cuenta con los pequeños negocios y con los empresarios de aquí”, agregó Domínguez, quien opera los siete días desde las 11:00 a.m. cerca de la entrada de la nueva bolera del “mall”.

Por su parte, la alcaldesa, Lorna Soto, indicó que quiere atraer más “food trucks” y restaurantes al centro urbano de Canóvanas. No obstante, aclaró que estos no estarán en carreteras estatales y que la mayoría -como en el caso de El Churry- están en propiedades privadas. El municipio los endosa y los asesora en cuanto a la ubicación.

Estamos motivando a que vengan ‘food trucks’, buscando incentivos y haciendo decretos. Estamos analizando hacer un festival de ‘food trucks’ en la plaza durante algunas de las actividades relacionadas a la temporada de Navidad”, expresó.

Desde el paso del huracán María y gracias a los incentivos que ha dado el municipio, han abierto más de una decena de pequeños negocios, la mayoría de ellos en el área gastronómica, según Soto. Otorgó $5,000 a todo comerciante que tuvo daños por el huracán y deseaba reabrir, o a los que decidieron abrir un negocio nuevo.

Y en cuanto a “food trucks”, indicó que hay como 10 o 12 en distintos puntos del municipio, dedicados a la confección y venta de pizzas, tacos, “cupcakes”, papas, emparedados y almejas, entre otros.

Señaló que desea transformar el centro urbano -que comprende cuatro o seis calles alrededor de la plaza pública- en un centro gastronómico, donde además de pequeños comercios, oficinas médicas y de servicios, haya también una diversidad de restaurantes.

Otro de sus planes es crear un parque de “food trucks”, en donde haya áreas verdes, estacionamiento y área de juego para niños. Está en conversaciones con el dueño de un terreno para ver si llegan a algún acuerdo para traspasar el predio al municipio.

Además, la alcaldesa hizo gestiones para adquirir varios de los carretones que tenía el Departamento del Trabajo. “Quisiera entre cinco y diez carritos de esos, para entregarlos a nuevos comerciantes, sobre todo mujeres. Tendrían sus cláusulas y condiciones, pero lo que buscamos es empoderarlas y que desarrollen sus pequeñas empresas”.

Por su parte, el planificador Manuel Hidalgo, director de la Oficina de Planificación y Desarrollo Económico, dijo que el municipio desea promover el desarrollo de los pequeños negocios y otro de los proyectos en gestación es el Mercato, un concepto que agruparía diversos negocios de comida, así como venta de productos artesanales y orgánicos, entre otros. “Lo vemos como una revitalización del centro urbano y un complemento al parque de ‘food trucks’”, manifestó Hidalgo.


💬Ver 0 comentarios