(semisquare-x3)
Las niñas empresarias Emily Montes, Liara Nesrala, Ivanys Rosado y Andrea Paola Koifman, quienes son parte del Acton Children's Business Fair of Puerto Rico, Inc (Juan Luis Martínez)

Cuando era una niña, Emily Montes elaboraba jabones, prendas, pinturas, limonadas y otras creaciones y las vendía a familiares y amigos, impulsada por el deseo de emprender.

Ahora, la joven de 14 años y residente en Guaynabo organiza el Acton Children’s Business Fair of Puerto Rico, una feria en la que 115 niños y jóvenes de entre 6 y 17 años exhibirán y venderán productos elaborados por ellos mismos. El evento tendrá lugar este sábado, 3 de noviembre en la plaza Antonia Quiñonez, que ubica frente a la iglesia Stella Maris, en Condado.

“Hay muchos niños que tienen buenas ideas de negocio y no pueden llevarlas a ningún lado. A mí me habría encantado tener esta oportunidad desde chiquita de estar vendiendo”, contó Montes.

Por eso, cuando buscaba en internet opciones de campamentos sobre empresarismo para el verano pasado y encontró información sobre Acton Children’s Business Fair, no dudó en buscar el modo de traer el evento a la isla con ayuda de su madre, Elvira Montes.

El Acton Children’s Business Fair es un programa gratuito, ofrecido a familias emprendedoras por la creciente red de escuelas de Acton Academy y el programa universitario Acton School of Business. Surgió en Austin, Texas, en 2007 con el propósito de promover las habilidades empresariales entre los niños al proveerlas la oportunidad de presentar sus creaciones a clientes reales en un ambiente familiar. Lo que empezó en Austin con una feria de siete niños emprendedores ahora es una red de eventos en más de 100 ciudades dentro y fuera de los Estados Unidos.

La de este sábado será la primera feria de Acton que se celebre en Puerto Rico. Allí, de 10:00 a.m. a 3:00 p.m., además de personas y música, niños y jóvenes organizarán bajo carpas unos 90 exhibidores con sus ideas de negocio y productos para la venta. Estos fueron seleccionados entre las solicitudes que se recibieron de toda la isla luego de lanzar la convocatoria a través de la red social Facebook, informó la madre.

Entre los pequeños empresarios estará Liara Nesrala, de 8 años y vecina de Naranjito, quien por primera vez venderá los cuadros que pinta en su hogar.

“Tengo muchas pinturas en casa y no sé qué hacer con ellas, así que me gustaría venderlas y usar el dinero para pagar las clases de gimnasia que quiero tomar”, dijo Nesrala, quien cuenta con canvas de distintos tamaños y temas, incluyendo frutas, plantas y motivos navideños.

“Sería la primera vez que venda mis pinturas. Aún estoy trabajando en qué precios les voy a poner. Espero que mucha gente vaya, las vea y yo pueda venderlas bien rápido”, apuntó la niña.

En el caso de Ivanys Rosado, de 12 años y residente de Naranjito, la niña lleva desde verano vendiendo camisetas y medias teñidas por ella a través de las redes sociales, con ayuda de su madre, bajo la marca Happy Tees Ty Dye.

“Hacemos pedidos personalizados. La idea surgió con una técnica que aprendí en un campamento el verano pasado y la quise aplicar”, relató Rosado. Entre sus clientes tiene a familias que ordenan varias  camisetas iguales para utilizarlas en sus viajes a los parques temáticos de Orlando, Florida.

Acerca de su experiencia al frente de su propio negocio, expresó que “lo más difícil es complacer al cliente y lo mejor es cuando entregas tus creaciones y ellos te dicen que les gustan mucho”.

Tendrá una variedad de diseños y tamaños para la venta en la feria de este sábado, con precios de $6 para las medias y de $12 en adelante para las camisetas.

“Mi sueño es abrir mi propia tienda online o en persona”, manifestó.

Andrea Paola Coifman, de 12 años y residente de San Juan, acudirá a la feria con The Soap Garden Puerto Rico, negocio que estableció hace tres años tras expresar que deseaba aprender a hacer jabones. “Buscamos información en internet sobre cómo hacerlos y empezamos mi mamá y yo a hacer jabones en casa”, dijo la niña, cuyas creaciones se destacan por tener formas singulares.

“Son creativos y diferentes a las barras de jabón. Son únicos. Los tenemos en formas de paletas, de paletas de mantecado, de naves de Star Wars, de árboles de Navidad y otras figuras”, mencionó. “Mami los llevó a una tienda de jabones y empezamos a venderlos así”.

Durante el evento, “quiero hacer a los niños felices cuando los compren”. Sus productos fluctúan entre los $3 y $6.

Acerca de su experiencia, contó que “he aprendido a decir los precios a los clientes y explicarles de qué son los jabones”. “Al venderlos, me siento feliz de que hice algo diferente”.

Aunque ya tiene una página en Facebook donde exhibe sus creaciones, admitió que le gustaría en el futuro contar con una tienda online.

“Me encanta poder darle la oportunidad a todos los niños de vender sus productos”, expresó la joven Emily Montes. “Al ser empresarios pueden aprender a ser autosuficientes, a no depender de nadie para crear su propio futuro”.

Tanto ella como su madre aspiran a organizar más ferias como esta en la isla, así como ayudar a niños y jóvenes a darle forma a sus ideas de negocio.    


💬Ver 0 comentarios