Dan con solución al problema energético (horizontal-x3)
Fernando García, propietario de Energy Systems of Caribbean, asegura que en Puerto Rico el ahorro en consumo energético pudiera ser de 30%. (Xavier J. Araújo Berríos)

En momentos en que gran parte del sector industrial y comercial está apagado por el colapso del sistema eléctrico, los equipos que generan energía se han convertido en la tabla de salvación para muchas empresas, ya que permiten reiniciar operaciones con cierta normalidad.

Uno de esos equipos son las turbinas de gas cuya tecnología no requiere aceite para su funcionamiento y que son capaces de trabajar 24 horas durante prácticamente un año sin apagarse. La tecnología pertenece a Capstone, con sede en California y está disponible en Puerto Rico a través de Energy Systems of Caribbean (ESCA), empresa nativa fundada en el año 2000.

“Estas turbinas están diseñadas para correr sin parar 8,750 horas al año. Necesitan solo 10 horas de mantenimiento anual, siendo conservador, porque el primer año es apenas una hora”, dijo el empresario Edgardo García, fundador de ESCA.

Estos equipos trabajan a 96,000 revoluciones por minuto, y no emiten tóxicos al medio ambiente, solo aire caliente, el cual se puede reutilizar para la generación de vapor, explicó por su parte, el ingeniero mecánico Jackson Galíndez, quien labora en ESCA. Agregó que estas turbinas funcionan con gas propano, biogás o con gas natural.

Señaló Galíndez que el hotel Wyndham Margaritaville en St. Thomas se diseñó hace tres años usando la tecnología de Capstone. “Corre 100% desconectados de la compañía de electricidad. Tiene nueve turbinas y una capacidad de 1.8 megavatios. Aun transportando el gas desde Puerto Rico, y con el mantenimiento incluido, le sale todo a 17 centavos el kilovatio”, sostuvo. Dicho costo, según él, representa un ahorro de 50% aproximadamente del precio que pagan los residentes por kilovatio hora en Islas Vírgenes.

“En Puerto Rico el ahorro pudiera ser de 30%”, manifestó el empresario, al tiempo que mencionó que el restaurante Popeye’s en la avenida Ponce de León en Santurce posee estas turbinas y ha podido abrir sin detenerse después del paso de María. Asimismo, un supermercado y una planta de hielo en la isla de Santa Cruz operan con esta tecnología que adquirieron el pasado año y pudieron reiniciar operaciones de inmediato tras el azote del ciclón. Esa planta de hielo le suple producto también a St. Thomas.

García aseveró que estas turbinas pueden proveer electricidad a hospitales, hoteles, fábricas, comunidades remotas e incluso a instalaciones como el Centro Médico. “Yo estoy dispuesto a vender la unidad al costo sin tener ganancia para ayudar a Puerto Rico”, dijo sobre la posibilidad de instalar una o varias turbinas en la sala de Emergencias o en el hospital Pediátrico del Centro Médico.

Cómo se convirtió en empresario

ESCA no es su único negocio. Tiene otros dos, Battery Giant y la franquicia uBreakiFix. Hace dos décadas se percató que la empresa para la que trabajaba, Caribbean Petroleum Co. (Capeco), estaba reduciendo los puestos de trabajo, y decidió iniciar un negocio por cuenta propia.

Fanático de la tecnología, su primera incursión empresarial fue vender piezas de computadoras, en particular baterías de emergencia, a negocios dedicados a la reparación de estas máquinas. Se asoció con un amigo y las ofrecían por toda la isla. “Sin saber nos posicionamos como los más económicos en el mercado”, dijo el entrevistado. No obstante, al poco tiempo optó por vender equipos de tecnología más sofisticados a empresas más grandes, puesto que los chinos estaban entrando con fuerza en el segmento de clones de computadoras. Fue así que fundó ESCA y comenzó a venderle a las farmacéuticas, hospitales o a multinacionales como Walmart.

Al fundar ESCA, le puso el ojo a la marca de turbinas Capstone por ser una empresa enfocada en la innovación. “Siempre he sido un fanático de la tecnología, un geek”, expresó.

En el año 2011 adquirió en EE.UU. la licencia para operar Battery Giant, negocio especializado en la venta de baterías de todo tipo, ya sea para autos, motoras, alarmas y otros. El local está en la marginal de la avenida Martínez Nadal en Guaynabo, cuenta con un almacén de 12,000 pies cuadrados con más de 2,000 modelos y capacidad para suplir hasta más de 10,000 tipos distintos de baterías, según el empresario.

Operador de franquicia

Su tercer negocio, uBreakiFix, lo inauguró en junio pasado en el Montemar Plaza en Hato Rey. El mismo es centro de servicio autorizado para Samsung en Puerto Rico y para los teléfonos Google Pixel.

“uBreakiFix es un establecimiento de reparación profesional de cualquier equipo que tenga un botón de encendido, aunque la especialidad son los celulares”, dijo García. El 80% de la clientela va para que reparen su celular, 15% las laptops y 5% sus consolas de videojuegos.

Los diagnósticos son gratis y la cadena ofrece garantía de 90 días en Puerto Rico y EE.UU., donde hay unas 400 tiendas aproximadamente.

Explicó que todas las reparaciones se graban y la franquicia tiene también un sistema que mide la eficiencia y productividad del personal. Si el cliente lo prefiere, puede hacer cita, o simplemente llegar al local. Al dejar el artículo para que lo arreglen, le darán un número para que monitoree el estatus de la reparación.

El segundo uBreakiFix abrirá en enero próximo en el Rexville Town Center en Bayamón. Los planes son tener un total de cinco locales en los próximos 36 meses, dijo García l


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