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Además de los empleos que se pueden perder en el proceso, una de las grandes preocupaciones es qué harán con los espacios vacantes los centros comerciales. (GFR Media)

El futuro de las cadenas Sears y Kmart está en jaque, y corren el riesgo de desaparecer este mismo año, si el inversionista Eddie Lampert no presenta en los próximos días una nueva alternativa que evite su liquidación.

La subasta de los activos de Sears Holdings Corp. -matriz de las tiendas Sears y Kmart- está prevista para iniciar este próximo lunes, 14 de enero. Ayer la corporación rechazó la oferta de $4.4 millones que había presentado Lampert a través de su fondo de cobertura ESL Investments, para salvar la empresa. Empero, el juez neoyorquino Robert Drain, a cargo del proceso de reestructuración, acordó darle más tiempo al magnate para que mejore su oferta.

Sears Holdings se acogió a la Ley federal de Quiebras bajo el capítulo 11 -de reorganización- en octubre pasado, pues le debía a más de 100,000 acreedores y no pudo satisfacer un pago de $134 millones que vencía ese mes. Sus activos rondan los $7,000 millones, mientras sus pasivos ascienden a $11,300 millones y no genera ganancias desde el 2010.

En Puerto Rico ambas cadenas operan una treintena de espacios aproximadamente en los principales centros comerciales y generan casi 7,000 empleos directos. Como parte de la reorganización, este mes cerrarán tres Kmart: el de San Germán, Las Catalinas Mall en Caguas y San Patricio Plaza en Guaynabo.

El economista Gustavo Vélez, presidente de la firma Inteligencia Económica, comentó que aunque no puede predecir cómo se desarrollará el caso de quiebra en las etapas restantes, es muy probable que la operación de ambas cadenas resulte impactada. “Desde el punto de vista económico, es prematuro saber qué va a ocurrir, pero la probabilidad de que la cadena sea adquirida en su totalidad es remota, incluyendo la operación de Puerto Rico”.

Si el caso terminara en un capítulo 7 -de liquidación- como comentan los analistas de la industria, Vélez afirmó que esta “sería la quiebra más grande de ‘retail’ que se ha registrado en Puerto Rico. Si es así, el golpe se va a sentir, va a ser un golpe grande para el país”.

No obstante, indicó que hay compradores potenciales dispuestos a adquirir algunos de los servicios que Sears y Kmart ofrecen, pero duda que haya un comprador interesado en la operación de Puerto Rico. “Puerto Rico, por la situación propia que ha experimentado, no sé cuán atractivo o cuánto apetito haya para que un potencial comprador quiera adquirir la operación en la isla”.

Por su parte, César Vázquez, uno de los dueños del centro comercial Plaza Guayama, donde opera Sears y Kmart, dijo que el reto será reorganizar los espacios que pudieran quedar vacíos ante la eventualidad de que ocurra una liquidación. “Preveíamos que este desenlace podría ocurrir tarde o temprano. Había una alta probabilidad de que Sears Holdings no pudiera salir de la quiebra”, expresó.

Vázquez y su equipo llevan dos años evaluando opciones para los 33,000 pies cuadrados que ocupa Sears, a modo de estar preparados en caso de que la cadena cerrase. El local de Kmart pertenece a la cadena.

“Yo creo que el mercado y el público han asimilado la noticia (de un posible cierre de ambas cadenas). Los consumidores ya no compran tanto en Sears y Kmart como lo hacían en décadas anteriores. La pena que me da es por los empleos que se pierden, es gente que lleva muchos años trabajando ahí”, dijo Vázquez, al recordar que ambas cadenas fueron íconos en el comercio al detal.

Sin embargo, el empresario se mostró esperanzado en que, en caso de un cierre total, los empresarios locales puedan ocupar algunos de los espacios que dejen ambas cadenas.


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