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El equipo de Mars, quienes se hacen llamar los “Marsianos”, no solo trabaja a gusto con la atmósfera que les rodea, sino que además, disfruta de las nuevas instalaciones que la empresa rehabilitó tras el embate del ciclón María. (Especial para El Nuevo Día/ Jorge Ramírez Portela)

Las renovadas oficinas de Mars, en Guaynabo, son un gran espacio abierto dominado en el centro por varios sets de muebles, acomodados como juegos de sala, sobre pisos de madera y junto a un “kitchenette” con cafetera, mesas y sillas altas. Los cubículos fueron sustituidos por escritorios.

“Los muebles del centro buscan hacerte sentir como que estás en casa y los espacios abiertos fomentan una comunicación más directa”, explicó Jeissa Soto, gerente de Recursos Humanos de la empresa. “Tenemos muchos espacios de conversación para dar mayor oportunidad de dialogar y conectar”, agregó en referencia a uno de los extremos de la estancia, que cuenta con muebles y mesas con pantallas a las que se pueden conectar las laptops de los empleados –que Mars llama asociados o “Marsianos”– y trabajar en equipo.

“Abundan los colores neutrales -como el blanco y los grises- para lograr un efecto relajante”, dijo sobre las oficinas, que también tienen acentos de colores brillantes que recuerdan dulces emblemáticos de la compañía, como los M&M’s y los Skittles. El lugar fue inaugurado en febrero pasado, luego de que el huracán María lo destruyese casi por completo.

Las oficinas reflejan una de las principales características de la compañía, que fomenta la comunicación, la colaboración, la curiosidad, la adaptabilidad y la libertad, según la gerente.

Con ella coincide Francheska Acevedo, quien lleva 10 años en la empresa y labora como Customer Marketing Head para Puerto Rico y el Caribe. “Nuestro ambiente de trabajo fomenta la conversación; creemos en el ‘feedback’ y en la comunicación abierta. No perdemos la oportunidad de celebrar los logros y los cumpleaños y de trabajar con la mejor actitud”, sostuvo.

Varios de los entrevistados destacaron de la empresa su política: “Vivo. Trabajo. Disfruto”, que propicia el balance entre la vida personal y la carrera profesional. Katiria Santiago, generalista junior de Recursos Humanos, mencionó como ejemplo que Mars concede hasta 15 días de licencia de paternidad y, además de las ocho semanas que por ley se da en Puerto Rico como licencia de maternidad, la compañía tiene la opción de extenderla por seis semanas más hasta un total de 14. También ofrece una licencia de hasta 12 horas con paga al año para gestiones relacionadas al cuidado de las mascotas.

Otras opciones van dirigidas a la flexibilidad de permitir a los asociados trabajar desde el hogar, laborar cuatro días a la semana en horario comprimido para luego tener libre medio día o un día completo, o incluso varias alternativas de horario de entrada y salida. “No vamos a tener un asociado comprometido si no se siente respaldado por un balance de vida y trabajo”, resaltó Jesús “Ricky” López, gerente general de la empresa, que tiene 67 asociados y lleva 51 años establecida en Puerto Rico, dedicada a ventas, mercadeo y distribución de dulces y alimentos para humanos y mascotas.

Esa flexibilidad permitió que, después del embate del huracán María en septiembre pasado, parte de la plantilla continuara trabajando remoto desde sus hogares o desde casas de familiares en Estados Unidos. Como las oficinas fueron destruidas, algunos asociados laboraron en el centro de distribución de Mars en Cataño y otros en las instalaciones de Ballester Hermanos, en el mencionado municipio.

Por otro lado, la gerente de Recursos Humanos destacó que esos y otros beneficios marginales no han sido reducidos o modificados aun con la aprobación el año pasado, por parte del gobierno, de la reforma laboral. “Salvo el aumento del periodo probatorio a nueve meses, no hemos hecho cambios. Seguimos con los mismos días de vacaciones y enfermedad y los mismos beneficios porque eso nos mantiene competitivos”, aseguró Soto.

“Tampoco hemos tenido que despedir personal”, destacó el gerente general. “Por el contrario, estamos reclutando, buscamos llenar de ocho a diez posiciones más este año”.

“El activo más importante que tenemos son nuestros asociados y ellos serían nuestra última opción a la hora de hacer recortes”, añadió Soto sobre la compañía, cuya tasa de rotación es de 6%.

Una característica importante de la empresa, según los entrevistados, es su programa de desarrollo y adiestramiento, que hace especial énfasis en el liderazgo. “Trabajamos en el desarrollo profesional para tener ‘great line managers’, con enfoque en la excelencia y el liderazgo, pues es a los gerentes a quienes los asociados les trabajan y a quienes les renuncian”, explicó López. “Los preparamos en muchas áreas de importancia, como el manejo del negocio, el manejo de personal y desarrollo de objetivos”.

López enfatizó en que son esos gerentes de línea los que mantienen a la plantilla motivada y concentrada en las metas y objetivos de cada departamento y de la empresa en general, sin perder de perspectiva los cinco principios por los que se rige la compañía: calidad, responsabilidad, mutualidad, eficiencia y libertad.

Soto añade que entre los asociados se promueve que cada uno tenga una conversación con su supervisor acerca de su carrera y de sus metas y aspiraciones a corto, mediano y largo plazo, para juntos desarrollar un plan de acción dirigido a lograrlas. Así, los adiestramientos –presenciales o en línea– estarán dirigidos a alcanzar las metas específicas de cada empleado.

“El desarrollo profesional consiste de una plataforma definida que ayuda a sacar lo mejor de uno”, aseguró Acevedo. “He ocupado cuatro posiciones en diez años y he sentido el respaldo de mis ‘line managers’ y de mis compañeros”.

Por su parte, Ernie Soto, Channel Development Head que lleva tres años en Mars, y Jennise Álvarez, Customer Activation Manager con ocho años en la compañía, destacaron la responsabilidad social empresarial, que se manifiesta mediante actividades en que los asociados fungen como voluntarios bajo el programa Mars Ambassadors. “Recientemente trabajamos con un albergue de animales, a donde llevamos una donación de productos para mascotas y ayudamos con mejoras al lugar”, contó Soto.

“Mars se destaca por el sentido de pertenencia que da a sus asociados, que sentimos que somos parte de la organización”, sostuvo Álvarez.

Ese sentido de pertenencia y compromiso se hizo patente después del paso del ciclón, cuando cuatro días después de María la empresa reanudó las labores con los asociados que pudieron llegar. Santiago mencionó que la compañía recibió vagones de agua, alimento para mascotas y otros artículos de primera necesidad para repartir entre la plantilla. “Nadie perdió su salario, pues se les pagó aunque no pudieran presentarse en esos primeros días después del huracán”, agregó.

Durante ese tiempo, trabajando desde distintas áreas por falta de oficina, “pudimos demostrar de qué estamos hechos los ‘Marsianos’”, asegura Santiago.


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