Miles de puertorriqueños marcharon ayer en una histórica jornada que incluyó el cierre de decenas de comercios de Hato Rey y centros comerciales de áreas aledañas. (Ramón “Tonito” Zayas)

El sector privado confía en que convencerá a los líderes legislativos de que actúen para terminar con la ingobernabilidad del país, de modo que ellos puedan darle continuidad a sus negocios y Puerto Rico regrese a la calma.

Al menos, ese es el sentir de los presidentes de varias asociaciones empresariales entrevistados por El Nuevo Día, al preguntarle qué acciones tomará el sector privado para acabar con este impasse.

Carlos Rodríguez, presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR), indicó que el viernes pasado un grupo de empresarios se reunió con el líder cameral Carlos “Johnny” Méndez, para entender dónde estaba el gobierno y pedirle que actúen con celeridad. “Sentí urgencia, es lo que te puedo decir”, dijo Rodríguez sobre la respuesta de Méndez.

Ayer solicitaron reunirse con el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz. “Tenemos fe de que la reunión sea esta semana”. El sector privado no ha pedido una reunión con el gobernador Ricardo Rosselló y no planifican hacerlo, “porque no es mucho lo que adelantaríamos”, sostuvo el líder de los Industriales, quien es el propietario de Vieques Air Link.

Asimismo, más de una decena de empresarios de distintas asociaciones asistió a una mesa redonda convocada por el secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel Laboy, el pasado miércoles. En la misma, Laboy reiteró que seguirá trabajando en pro de las empresas privadas y pidió sugerencias para ayudar al sector. Ninguno de los presentes le pidió que le dijera a Rosselló que renunciara, según Rodríguez, pero sí que llenara pronto la vacante de secretario de Estado.

“Le dijimos que las manifestaciones iban a continuar y que urgía que Rosselló nombrara un secretario de Estado. Hemos insistido que sea una persona con récord intachable, con madurez emocional e intelectual, y no tiene que ver con la edad”, agregó.

José Ledesma, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), reconoció que hay preocupación en el sector privado, ya que ante la ingobernabilidad, no ven que la situación se maneje con sentido de urgencia. “Mientras más tiempo tarde en resolverse, más costoso es para el pueblo”, dijo.

Sobre los costos, el economista José Alameda calculó entre $15 y $20 millones las pérdidas en ventas dejadas de devengar ayer en los comercios de la zona metropolitana, aunque sostuvo que es difícil estimar con certeza el costo económico de la marcha, en la que medio millón de ciudadanos pedían la renuncia del gobernador.

Entretanto, el comerciante Juan Fernández, dueño de la farmacia Luma en Viejo San Juan, opinó que mientras la economía se deteriora y Puerto Rico pierde credibilidad ante el mundo, el país aún continúa preguntándose cuándo habrá secretario de Estado, cuándo renunciará Rosselló o cuándo será residenciado.

“Vivimos las horas de mayor incertidumbre de la historia de Puerto Rico”, expresó angustiado Fernández.

De otro lado, el empresario Felipe Pérez, presidente de la cadena El Mesón Sandwiches, se solidarizó con el pueblo a través de una carta que envió a todos sus empleados. “Nos unimos al dolor y desilusión que estamos viviendo actualmente en la isla. Los invito a que nos unamos como hermanos para levantar a Puerto Rico. Nuestra economía, nuestra dignidad y credibilidad depende de ello”, lee parte de la carta.


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