Desde la izquierda, el profesor Paul Latortue, propulsor de programa de MBA de Crestcom; María de los Ángeles Ortiz Reyes, presidenta de Crestcom, y el Monseñor Pierre, de la Universidad de Notre Dame. (semisquare-x3)
Desde la izquierda, el profesor Paul Latortue, propulsor de programa de MBA de Crestcom; María de los Ángeles Ortiz Reyes, presidenta de Crestcom, y el Monseñor Pierre, de la Universidad de Notre Dame. (Suministrada)

Haití estrenó su primera maestría de Administración de Empresas (MBA) en la Universidad de Notre Dame, que además ofrece de forma concurrente la Certificación de Liderazgo y Gerencia de la firma con base en Puerto Rico, Crestcom International.

Así lo anunciaron en conjunto los doctores María de los Ángeles Ortiz, presidenta de Crestcom, y Paul Latortue, propulsor del novel programa de MBA y exdecano de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras.

“Insertamos los módulos de Crestcom en el programa de MBA para que obtengan prácticamente una doble titulación”, explicó Ortiz, quien además ha sido colega de Latortue en la UPR.

“Que sepamos, es un modelo único”, apuntó la también presidenta de la firma Ortiz Lord Hope & Associates.

En mayo pasado un primer grupo de 75 profesionales comenzó los estudios de la MBA, que combina rigor académico con conocimiento aplicado, indicó Latortue sobre el esfuerzo apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Internacional para el Desarrollo.

“Este MBA no es un programa solamente académico. Es académico y profesional”, enfatizó.

Informó que los requisitos de admisión fueron altos y eso le produjo un primer grupo “de muy alto perfil”, que incluyen a profesionales de ciencias de computadoras con maestría de universidades en Francia, socios de compañías de contabilidad, médicos e incluso sacerdotes que tienen funciones administrativas.

También hay altos funcionarios del gobierno haitiano y sus corporaciones públicas.

La edad promedio es 35 años, pero también hay tres supervisoras del Banco Central de Haití que rondan los 60 años de edad, destacó.

Del total de matriculados, 35% laboran en el Estado o en empresas estatales, y 65% es del sector privado.

“Eso es lo que queremos”, puntualizó Latortue sobre la diversidad del grupo.

El hecho de que casi la totalidad de esta primera clase cuente con empleos a tiempo completo requiere que el horario de clases sea intensivo, con clases a partir de las 7:00 a.m. - antes de que comience la jornada laboral - y en la noche temprana.

Esto s esuplementa con secciones de sábado y domingo, que han requerido ajustes importantes para los estudiantes sacerdotes, quiens han recibido el respaldo de sus superiores en la Iglesia Católica, comentó Latortue.

Fruto de colaboración

La MBA goza, además, del respaldo de la UPR, la Universidad Interamericana y la Pontificia Universidad Católica, en un esfuerzo verdaderamente colaborativo, destacó el economista.

“Van a dar la clase de economía y gerencia dos profesores, uno de la Inter Metro y otro profesor haitiano residente en Miami”, ofreció Latortue como ejemplo del apoyo transnacional que ha recibido para el proyecto.

También hay académicos de México, Estados Unidos, Colombia y República Dominicana que se sumarán al esfuerzo.

Entretanto, el currículo de Crestcom se imparte en 70 países y 24 lenguas. Se actualiza periódicamente para insertar tendencias validadas por investigaciones y excluir nociones obsoletas, destacó Ortiz.

La certificación comprende 24 módulos que, lejos de limitarse a la teoría, incorporan ejercicios prácticos y juegos de roles para que los participantes aprendan plantéandose situaciones con las que se toparán en la vida real.

Ortiz compartió que viajar a conocer el grupo inicial “marcó un cambio en mi vida”.

“Vi un grupo que encara el futuro con mucha esperanza y fuerza”, expresó tras destacar los múltiples casos de emprendimiento femenino que conoció en su estadía.

“También está surgiendo mucho emprendimiento solidario”, puntualizó.

“Es que la necesidad de Haití es tener empresas nuevas, como pasa en Puerto Rico. Los haitianos y los puertorriqueños tienen que saber de las startups”, aportó, por su parte, Latortue.

“El momento ha llegado para salir de la pobreza en Haití”, sentenció.

De hecho, tan reciente como a principios de junio, se celebró en Puerto Príncipe la Haiti Tech Summit, con oradores e inversionistas de calibre mundial, evento que a su vez echó luz sobre emprendimientos tecnológicos, energéticos y sustentables que ganan tracción en el cercano país.


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