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El personal que labora en Kimberly-Clark es consciente de que ellos son la prioridad de la empresa, junto a sus clientes y la comunidad. (Especial para El Nuevo Día / Jorge Ramírez Portela)

Adalberto Martínez fue el último de los empleados de Kimberly-Clark que apareció luego del paso del huracán María. El equipo gerencial estuvo toda una semana buscando a sus 115 empleados para asegurarse de que ellos y sus familiares estuvieran bien. Sin embargo, no había señales de su empleado, destacado en la zona oeste del país.

Supieron de él cuando en las oficinas administrativas recibieron una orden de compra que éste había generado. Al día siguiente del huracán y ante la falta de comunicación, el representante de Ventas y Servicios se había puesto a trabajar visitando a sus clientes regulares.

Para las gerenciales de la empresa especializada en productos de consumo, esta anécdota describe el nivel de compromiso de sus empleados para con la compañía, la cual no tuvo ninguna baja post tormenta.

Según Ailsa Valledor Maeso, Country Manager para Puerto Rico y el Caribe, atravesar por la experiencia del huracán fue difícil para todos, sin distinción, y como empresa terminó uniéndoles aún más. La líder enfatizó que “el compromiso de los empleados está más alto que nunca. Nadie se va a olvidar de ese momento”, destacó.

Ésta indicó que las oficinas y almacén de la empresa no sufrieron daños, lo que les permitió reestablecer su servicio en una semana, luego de asegurarse del estado de cada uno de sus empleados. Además, Kimberly-Clark, a nivel corporativo, no escatimó en recursos para apoyar a sus empleados en la isla, sus clientes y a la comunidad. De acuerdo con Alexandra Hilera Torres, gerente de Recursos Humanos, este fue uno de los momentos donde cada uno de los empleados experimentó en toda su expresión uno de los pilares que distinguen a la empresa, que es el poner siempre a la gente en primer lugar. “Nuestra prioridad era nuestro equipo, darles suplido a nuestros clientes y la comunidad”, señaló. Hilera Torres indicó que al momento de repartir ayuda a sus empleados no sólo tomaron en consideración al núcleo familiar inmediato de cada uno, sino también a la familia extendida.

Aunque la empresa contaba con su plan de contingencia, Valledor Maeso indicó que ahora están mucho más preparados. “Hemos tomado medidas para prepararnos muchísimo más. Ya yo tengo en mis almacenes mucha más mercancía por si algo pasa. Sí hemos cambiado en el transcurso, [pero] solo para asegurarnos que estamos aún más preparados”, destacó la ejecutiva.

Teresita Quiñones Feliciano, gerente de Talent Acquisition, señaló que durante este 2018, la relación con sus clientes está mucho más fortalecida. Además, la empresa ha continuado enfocada en atender las necesidades de la mujer, su mayor consumidora, así como también en seguir atrayendo mujeres a su fuerza laboral. “Nosotros trabajamos constantemente en identificar qué necesita la mujer para mantenerse en la fuerza laboral”, comentó.

Precisamente, este año la compañía estrenó dos iniciativas enfocadas en la maternidad.

La primera, le añade 20 días a la licencia de ocho semanas de maternidad; y la segunda, le permite a una madre lactante llevarse a su bebé en caso de tener que hacer un viaje de trabajo. Incluso, le paga el pasaje a un acompañante para que pueda ayudarle mientras trabaja.

Otro beneficio que se añadió durante este año fue el Flex Friday. Los empleados ya disfrutaban de horarios especiales durante el verano y Navidades, ahora se realizó una modificación para que dos viernes al mes, y durante todo el año, estos puedan salir al mediodía.

Además de sus beneficios marginales, los empleados de Kimberly-Clark reciben la visita semanal de un médico, un quiropráctico y cuentan con un subsidio para almuerzo. Asimismo, pueden comprar a un precio especial los productos de las marcas que maneja la empresa, que van desde pañales, toallas sanitarias, papel higiénico, entre otros.

Cabe destacar que ante el interés de continuar fortaleciendo los lazos de comunicación entre empleados y gerenciales, se creó el programa “Café con ideas”, que es una oportunidad de discutir en un ambiente más relajado ideas con la Country Manager. Desde su establecimiento, este programa se ha implementado en otras regiones para que los empleados puedan tener la oportunidad de discutir ideas con sus líderes y estos a su vez lanzarle nuevos retos.

Los resultados obtenidos por la empresa, reconocida por quinta ocasión como uno de los Mejores Patronos de Puerto Rico, han sido tan significativos que Valledor Maeso sumó a sus responsabilidades el manejo del mercado de la República Dominicana. Este es un hito que amplía las oportunidades de crecimiento profesional a su equipo de trabajo en la isla.

“Sientes la presión, porque tenemos que continuar reforzando nuestros programas y pensar que otras cosas podemos añadir. Cuando eres uno de los Mejores Patronos lo primero que pregunta el candidato es sobre los programas en la empresa y qué te diferencia”, compartió Hilera Torres sobre la distinción que han recibido consecutivamente.


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