En la foto, Nadjah E. Galíndez, gerente de Recursos Humanos de MotorAmbar, junto a José R. Ordeix,  vicepresidente ejecutivo. (semisquare-x3)
En la foto, Nadjah E. Galíndez, gerente de Recursos Humanos de MotorAmbar, junto a José R. Ordeix, vicepresidente ejecutivo. (Especial para El Nuevo Día / Jorge Ramírez Portela)

La satisfacción del cliente comienza con un empleado contento con sus condiciones laborales. Por ello, la gerencia de Motorambar, Inc. vela porque su equipo de 180 personas esté preparado y constantemente adquiriendo las herramientas necesarias para seguir avanzando en la competida industria automotriz.

Seleccionada por sexta ocasión como uno de los Mejores Patronos de Puerto Rico, la empresa se encuentra en su segundo año del plan de trabajo denominado “Drive On 2020”. Éste se enfoca en respaldar acciones estratégicas a nivel de todas las unidades del negocio, según el vicepresidente ejecutivo, José R. Ordeix Llabaly.

Cabe destacar que la palabra Drive es el acrónimo para las áreas de enfoque trazadas por la compañía: Desarrollo, Rentabilidad, Innovación, Valores y Equipo.

El área de Desarrollo, por ejemplo, seguirá siendo reforzada con la Academia Motorambar, según Nadjah Galíndez, gerente de Recursos Humanos. El año pasado la empresa inició cursos virtuales para complementar los presenciales, tomando en consideración el factor tiempo en la agenda de sus empleados.

Estas capacitaciones, con temas preseleccionados, abundó Galíndez, cubren áreas que entienden pueden seguir fortaleciéndose como la comunicación, trabajo en equipo y servicio al cliente.

“Este negocio es bien especializado, así que más allá de buscar puestos de mercado general, la empresa de la industria de autos requiere de personal hábil, ya sea capacitado o para capacitar en las áreas que el negocio requiere”, explicó Galíndez.

Si hay algo en que están bien receptivos es a formar a sus empleados, tanto en las áreas de venta, como en la de distribución. La empresa maneja el concesionario Infiniti, con dos localidades: Ponce y San Juan, mientras que da apoyo a clientes de concesionarios independientes de Nissan y Kia alrededor de la isla.

La preparación de sus empleados está a la par con una academia de líderes en donde capacitan a sus gerenciales en áreas como innovación, tanto para desarrollarla como también para entender cómo implementarla.

En cuanto a otros beneficios, Galíndez resaltó que “hemos respondido a solicitudes que trabajan en favor de la empresa”. Esta señaló que uno de los enfoques de la empresa es seguir aportando a todo aquello que vaya a la fibra del empleado que está buscando salud, como brindarle facilidades completas de gimnasio con un entrenador, ya que esto repercute en el bienestar y productividad de todos en la empresa.

Para Ordeix Llabaly, “el ser reconocidos como Mejores Patronos nos da un soporte muy importante en el proceso de reclutar y retener empleados”. Este destacó que al entrevistar candidatos, estos siempre le resaltan la distinción, pues están buscando “un ambiente laboral correcto”.

“Donde hay oportunidades, desarrollo y buenas condiciones de trabajo hace que el negocio fluya mejor”, destacó Ordeix Llabaly. “Es tan importante tener un cliente satisfecho como tener un empleado satisfecho”, añadió.

Precisamente, el año pasado, luego del huracán María, Motorambar, con más de 50 años de trayectoria, fortaleció aún más su compromiso con sus empleados, la comunidad y el país.

“Es imposible describir la cantidad de emociones que se vivieron durante esos días”, indicó el vicepresidente ejecutivo. “Fue un cambio en la mentalidad de todos nosotros. Tuvimos que replantearnos, no solo cómo reiniciar el negocio, sino [también] como ayudar aquellos más necesitados a reestablecer sus vidas lo más rápido posible”, recordó.

Como muchos otros patronos, Ordeix Llabaly indicó que la gerencia de Motorambar hizo todo lo posible porque sus empleados se sintieran respaldados para que pudieran reestablecerse en el menor tiempo posible. Entre las iniciativas, la junta de directores aprobó y regaló generadores eléctricos a todos sus empleados, pagaron el sueldo a todos, incluyendo aquellos de compensación variable (basados en ventas). Además, habilitaron un centro de cuido (Ambar Kids), por espacio de dos meses, para facilitar las circunstancias de sus empleados.

Por su parte, Galíndez destacó que a raíz de la experiencia con el huracán, los valores de responsabilidad social se fortalecieron entre los empleados, quienes junto a la gerencia se activaron para contribuir con las comunidades de Cataño, donde se encuentra ubicada la empresa. Asimismo, llevaron ayuda a la isla municipio de Vieques, donde repartieron cerca de 8,000 libras de alimento.

La tormenta trajo consigo sus bajas para la empresa. Sin embargo, Ordeix Llabaly señaló que “las cosas se han normalizado”, ya que la rotación de personal en la compañía ha sido “históricamente muy baja”. Éste destacó que recientemente “importaron” a dos talentos puertorriqueños, quienes se habían ido a trabajar a los Estados Unidos. Uno de ellos se había ido a la Florida a raíz del huracán y, a través de las redes sociales, le contactaron para ocupar un puesto gerencial.

“Hay que reconocer que en lugar de 12 meses de venta tuvimos 10 meses. Pero luego de esos dos meses críticos después de María las cosas comenzaron a recuperarse”, acotó Ordeix Llabaly. Éste indicó que todo lo que no pudieron realizar, lo retomaron a partir de enero de 2018, y ya se encuentran encaminados con su plan estratégico a tres años.


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