Esta empresa trata de levantar una industria controversial en Puerto Rico.

En un local de 120,000 pies cuadrados, ubicado en el pueblo de Toa Baja, la empresa NextGen Pharma mantiene uno de los cultivos más prominentes de cannabis medicinal de Puerto Rico. Desde allí, no solo germina y procesa la planta, sino que la transforma en productos derivados que incluyen aceites para vaporizar, cápsulas, tinturas, ungüentos, lociones y comestibles, éstas últimas bajo la línea Kuni, así como la línea Mad Love, la cual se elaboró en conjunto con el cantautor Draco Rosa.

Un 85% a 90% de sus productos se distribuyen a través de los dispensarios en Puerto Rico, los cuales al presente totalizan poco más de 80 en la isla, indicó Julián Londoño, uno de los socios principales de NextGen Pharma y quien también funge como vicepresidente de la Asociación de Cannabis Medicinal. Su expectativa es que para “cuando se acabe el año”, hayan sobre 100 dispensarios en toda la isla.

NextGen cuenta además con una “empresa hermana” de dispensarios, llamada B-Well, que actualmente opera en cuatro localidades: Ocean Park, Condado, el Viejo San Juan, y una en Guaynabo, en el área de Torrimar. No obstante, para este mismo año, esa cantidad podría multiplicarse, pues en su plan inmediato figura expandir hasta llegar a los 10 dispensarios, indicó Carmen Serrano, quien es también socia en la empresa.

En sus instalaciones, construidas en el 2016 con una inversión inicial que rondó los $5 millones, trabajan 40 personas. Pero sus plan de crecimiento, los llevará a invertir “de $4 a $6 millones más adelante”, dijo Serrano.

Uno de los primeros proyectos será reforzar la línea de producción, especialmente la de extracción del aceite de cannabis que sirve como base tanto para los cartuchos que contienen este líquido como para la línea de comestibles. Sobre estos últimos, la empresa fabrica los famosos “gummies” de diferente dosificación así como chocolates y galletas, estas últimas con sabores de coco, chocolate y avena. Otros productos, como los polvorones, se confeccionaron por temporada, pero la empresa hará lo posible para tenerlos todo el año, indicaron.

En la actualidad, NextGen ocupa apenas 20,000 pies cuadrados de un total de 120,000 que la empresa tiene disponible en dos edificios contiguos.

Retos y expectativas

Según las estadísticas del Departamento de Salud correspondientes a marzo, el número de pacientes de cannabis en la isla totalizaba unos 70,000, de los cuales unos 57,000 figuran como pacientes activos. Estos son los que tienen su licencia de cannabis al día y frecuentan los dispensarios. A partir de estas cifras, Londoño destacó que la proporción de pacientes activos llega a un 75% del total. “En diciembre, esa proporción era de 70%”, acotó.

No obstante, el empresario reconoció que todavía queda camino por recorrer en este renglón. “El aumento de pacientes no ha llenado las expectativas”, indicó.

Al igual que el resto de la industria, la empresa también lidia con el problema en el manejo de su efectivo. Debido a que a nivel federal, el cannabis sigue siendo catalogado como una sustancia ilegal, la banca tradicional ha rehusado tener cuentas de cheques o depósito a nombre de compañías dentro del segmento de cannabis medicinal. Al presente, solo una institución financiera, la cooperativa TuCoop, provee este tipo de servicio al segmento a nivel local.

El paso del huracán María por la isla en septiembre de 2017 también tuvo su efecto, indicó Londoño. “El huracán nos llevó seis meses para atrás”, dijo. “Perdimos cosechas, genética y productos que estábamos próximos a lanzar”.

Sin embargo, un avance positivo para la industria surgió de la crisis. “Antes del huracán, los pacientes se suscribían a un dispensario y no podían moverse de ese dispensario”, explicó Londoño.

“Eso nos restaba porque los dispensarios nuevos tenían que crear su propia base de pacientes. Cuando pasó María, solamente había dos o tres dispensarios abiertos al segundo o tercer día. Hicimos una petición al Departamento de Salud y ellos emitieron una orden donde cualquier paciente puede ir a cualquier dispensario”, sostuvo el accionista.

Énfasis en el paciente

NextGen Pharma se especializa en productos que se elaboran a base de formulaciones específicas de la planta, explicó Serrano. “Tenemos muy poca flor porque utilizamos del 80% a 90% de lo que cosechamos como materia prima para el producto manufacturado”, dijo.

Los productos manufacturados además le permiten al paciente tener una dosificación adecuada de tetrahidrocannabidiol, mejor conocido como THC, que es el componente que genera un efecto psicoactivo en el paciente. “Somos bien creyentes en la microdosificación, que el paciente pueda comenzar con dosis baja y encuentre su dosis idónea”.

“El cannabis tiene un efecto bifásico”, explicó por su parte Londoño. “Digamos que quiero estar enfocado, y para eso usas una dosificación de cannabis. Pero si excedes esa dosificación, no vas a estar enfocado, todo lo contrario. El paciente requiere encontrar esa dosis para el efecto deseado”.

“Hemos visto varios estudios comprobando que una dosificación entre los tres y cinco miligramos de THC crea un efectointeresante”, abundó Londoño. “Esta dosis es suficientemente pequeña para subir al paciente a un nivel que le permite estar alerta y enfocado, pero sin un nivel de efecto psicotrópico”.

Otro factor, enfatizó Londoño, es la categorización de productos según el efecto que el paciente desee, ya sea para tener más energía (la línea Active), para descanso y relajación (Relax), o una combinación de ambas (Balance). Estas categorías corresponden a las variedades de cannabis que se agrupan bajo los nombres de índica, sativa e híbrida, respectivamente. Una cuarta categoría de ofrecimientos de NextGen, llamado Heal, agrupa los productos con un alto nivel de CBD.

“Las estadísticas muestran que el 47% de los pacientes son mayores de 52 años, y muchos de esos pacientes nunca han estado expuestos al cannabis”, explicó Londoño.

Persisten los vaivenes

A dos años de haberse legalizado el consumo medicinal del cannabis, la incipiente industria continúa en plena evolución. Tan cambiante es su panorama que hasta la fecha, la industria sigue sujeta a los vaivenes de los reguladores.

De hecho, la más reciente controversia coincidió con la visita de Negocios a la compañía el pasado 4 de abril. Días antes, la Oficina de Cannabis Medicinal, adscrita al Departamento de Salud, había emitido una carta circular prohibiendo la venta de productos que contienen cannabidiol, también conocido como CBD, un componente del cannabis que es efectivo en aliviar dolencias e inflamaciones, pero que no produce efectos psicoactivos, a diferencia del THC otro componente medular en gran parte de los productos derivados del cannabis.

Por mera casualidad, durante la mañana de la visita de este medio a la empresa, la misma oficina en el Departamento de Salud emitió una segunda carta circular, dejando sin efecto las disposiciones de la carta previa, esto luego de duras críticas por parte del sector.

Modelo farmacéutico

Parte del éxito de NextGen se puede atribuir al trasfondo que comparten varios de sus socios; mientras algunos trabajaban previamente en el desarrollo de software, la experiencia de Londoño viene del sector farmacéutico.

“Estuve a cargo de una operación en Humacao, en Alcon Labs, donde muchos aspectos de la operación requerían de la aprobación de la FDA (siglas en inglés de la Administración Federal de Drogas y Alimentos)”.

“En NextGen, hemos seguido ese mismo enfoque, a pesar de que no estamos bajo el requerimiento de FDA”, indicó Londoño. “Adoptamos un modelo operacional, así como prácticas de manufactura, que surgen del modelo farmacéutico”.

El socio de NextGen además destacó el potencial que tiene Puerto Rico en la industria debido a su larga trayectoria en la manufactura de fármacos.

En Puerto Rico hay una cultura farmacéutica que no puedes escapar”, recalcó Londoño. “Durante 30 años, aquí se manufacturaron las primeras diez drogas que se consumen en el mundo, y eso crea una vasta cantidad de experiencia y recursos. Lo que estamos haciendo es juntar la cultura de cannabis con la de productos farmacéuticos, y de ese ‘melting pot’, desarrollar una operación de manufactura tipo farmacéutica combinada con un conocimiento exacto del cannabis”.

“Ese fenómeno no lo ves en Colorado o en California”, añadió. “En California ves mucha cultura de cannabis y poco conocimiento de manufactura y menos conocimiento farmacéutico. Esa es la apuesta que tenemos en Puerto Rico”.


💬Ver 0 comentarios