Paul T. Hargen, gerente general y director de HP Inc., junto a Arlene Pérez, gerente de Recursos Humanos para Centroamérica y el Caribe. (semisquare-x3)
Paul T. Hargen, gerente general y director de HP Inc., junto a Arlene Pérez, gerente de Recursos Humanos para Centroamérica y el Caribe. (Jorge Ramírez Portela / Especial para El Nuevo Día)

Muchas empresas tienen dificultad para reclutar buenos empleados, pero ese problema no lo tiene Hewlett Packard Inc. (HP Inc.) en Aguadilla, pese a que requiere de una plantilla con conocimiento técnico y altamente capacitada.

La fuerza laboral está compuesta por 277 empleados regulares, más otros 350 temporeros o que trabajan por contrato. Todos tienen grado universitario, y la mitad de ellos son ingenieros.

Se nos hace fácil reclutar al personal porque en Puerto Rico hay gente bien capacitada y porque somos uno de los Mejores Patronos. Al contrario, el reto que tenemos es escoger personal dentro de tanto talento bueno”, manifestó Arlene Pérez, gerente de Recursos Humanos para Centroamérica, Caribe, Chile y Argentina.

Tampoco han experimentado el problema que otros negocios enfrentan de perder parte de los empleados, ni siquiera les ocurrió cuando azotó el huracán María.

Y gracias a Dios no hemos despedido a nadie ni tenemos planes de hacerlo”, dijo por su parte, Paul Hargen, gerente general con 36 años con la compañía. Señaló que, en menos de una semana, después del huracán, arrancó la producción en la planta, no sin antes asegurarse de que todo el personal estaba en buen estado y no corría peligro en sus hogares.

Entendemos que para que vengan a producir, primero tienen que estar bien en su hogar, ellos y su familia”, comentó Hargen, quien indicó que hay productos que solo se manufacturan ahí para el mundo entero, y tras el huracán, a pesar de los inconvenientes, “la producción salió como planificada y ningún cliente se vio afectado”, aseguró.

Para lograr esa recuperación y cumplir con la producción tras María, hizo falta mucho esfuerzo y voluntad. “Todos los días había una reunión con la corporación. No era para hablar de producción, era estrictamente para procurar el bienestar de los empleados. La compañía le otorgó un bono de $250 a cada empleado para que adquirieran artículos de primera necesidad, estableció un centro de cuido que atendió a 35 chicos, y regaló plantas eléctricas. “Dimos más de 300 generadores, no importa si eran empleados regulares, temporeros o por contrato”, comentó el gerente general.

Implantó un sistema de autobuses con rutas, desde Mayagüez, Isabela y Moca, que transportó al personal gratis por más de un mes. Les regaló desayunos y almuerzos, galones de agua, les llevó un estilista pago por la empresa y extendió los días de visita de la doctora a la planta. “Dimos también todas las medicinas libre de co-pago hasta el 31 de diciembre, no solo las genéricas, sino todas las medicinas”, indicó Pérez.

Además, contrató una brigada que iba a las casas más necesitadas a cortar árboles, remover escombros y a reparar los techos. “Yo fui uno de los que perdí el techo de la sala y el huracán se metió en mi casa”, dijo Hargen, uno de los que recibió esa ayuda.

Yisamar Tosado, analista financiera con 18 años en la empresa, dijo que HP “dio cátedra de cómo respaldar al empleado”, tras la emergencia de María, y mencionó que lo que más valoró fue el poder retirar dinero del cajero automático que hay en la empresa, el centro de cuido para sus hijos y el que los mantuvieron informados.

Eyla Santos, gerente de proyecto para la cadena de suministros en Europa, Oriente Medio y África, dijo que tras tres años en HP Inc, “lo más que me complace de trabajar acá es que me tratan como una ingeniera de experiencia, me siento cómoda de aportar mis ideas. En mi equipo somos cuatro y todos tienen más de 15 años de experiencia. Valoro también el balance que puedo tener entre mi vida familiar y el trabajo”.

El operador de manufactura Alberto Barreda, con 25 años en la empresa, destacó el ambiente de familia y la comunicación que hay entre todos, y confesó que no se esperaba que la empresa los ayudara tanto tras el huracán.

Mientras, Sandra Delgado, gerente de Operaciones, relató que tras la emergencia vio a su jefe y al equipo gerencial con un mapa intentando localizar el barrio donde estaba un empleado que tenía una situación de emergencia con su hija. “Jamás olvidaré el orgullo que sentí. Lograron conseguirlos y transportarlos a Estados Unidos para recibir el tratamiento. Cuando ves eso, sabes que trabajas con el mejor patrono”.


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