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Desde la izquierda: José Ríos Nieves, Jacqueline Marie Matos y Diego Martin, directivos del  Concilio para el Desarrollo del Suplidor Minoritario de Puerto Rico. (semisquare-x3)
Desde la izquierda: José Ríos Nieves, Jacqueline Marie Matos y Diego Martin, directivos del Concilio para el Desarrollo del Suplidor Minoritario de Puerto Rico. (André Kang)

Un nuevo modelo para el desarrollo económico de Puerto Rico, que está basado en el crecimiento de las compras que realicen a suplidores locales las multinacionales operando en la isla, fue desarrollado por el Concilio para el Desarrollo del Suplidor Minoritario de Puerto Rico, que junto con otros componentes que aseguran ayudarían a la atracción de inversión, lo presentan como seria opción ante las dificultades económicas del país.

La propuesta está fundamentada en los 35 años de experiencia que tiene la entidad coordinando el encuentro entre compradores corporativos y suplidores locales con negocios que son certificados como de propiedad y operados por minorías étnicas.

En el caso de Puerto Rico, aclara el presidente de su junta de directores, José Ríos Nieves, todos los negocios propiedad de puertorriqueños cualifican como negocios de minorías.

“Los modelos económicos tradicionales se basan en empleomanía o se basan en inversión. Nosotros entendemos que ya esos son modelos arcaicos”, sostuvo Ríos Nieves.

“Como Concilio, hemos adoptado un nuevo modelo económico basado en compras y en el desarrollo de los suplidores minoritarios en conjunto con estas corporaciones. Que estas corporaciones puedan tener una base de suplidores locales, certificados, que puedan crecer y que eventualmente esos suplidores se conviertan en las multinacionales del futuro”, advirtió.

El fundamento para esa propuesta es sólido. Al presente, indicó, las multinacionales establecidas en Puerto Rico realizan cerca del 12% de sus copras a suplidores locales certificados. Ese 12% representa compras por unos $500 millones a negocios locales.

Esa cifra, explicó por su parte Diego Martin, director de Servicios Corporativos y Desarrollo de la entidad, es sobre una base de 21 empresas multinacionales participando en el programa y 502 suplidores certificados por el Concilio.

Este exitoso proyecto, del cual Puerto Rico es parte, tiene base, además, en los “programas de diversidad” que tienen estas empresas multinacionales. “La situación que enfrenta Puerto Rico es que no estamos creciendo y que vamos cayendo; mientras no hagamos algo diferente, seguiremos en la misma dirección”, sostuvo Ríos.

“Vamos a tratar que más multinacionales pertenezcan al programa, que más suplidores vengan a certificarse y vamos a ir desarrollando a estos suplidores y clasificándolos, para desarrollar sinergías internas”.

Zona especial 

El otro componente de este plan es conseguir que el gobierno de Estados Unidos declare a Puerto Rico como una zona económicamente deprimida y le conceda por esa vía ventajas contributivas y para la repatriación de ganancias a las multinacionales que operen aquí.

“Esto (el modelo) va a funcionar, pero va a tardar. Vamos a promover nuevas industrias, vamos a visitar otra gente, otras corporaciones. Eso puede tardar quizás 10 años”, señaló Ríos.

Explicó, por otra parte, que esa propuesta es un modelo que puede servir para cualquier región o estado, en una situación similar y mencionó que ya esto se ha hecho anteriormente en Estados Unidos, cuando pasó el huracán Katrina por el estado de Louisiana, al cual se le otorgó un trato diferente.

Martin amplió el concepto. “Son tres áreas: obtener el 4% de las exenciones que ahora paga la manufactura; que se compre el 25% a los suplidores minoritarios certificados; y se otorgue el 85% de exención del dinero que se repatrie”. Esta propuesta, informó Ríos, fue presentada ante el Task Force del Congreso que preparó las recomendaciones económicas para la Isla, y también a la Junta de Supervisión Fiscal.

El concilio 

La organización está constituida por una junta integrada por un grupo de corporaciones, multinacionales en su mayoría, que operan en Puerto Rico.

Es parte de una organización de larga tradición en Estados Unidos y uno de 23 concilios existentes al presente.

Su razón de ser es proveerle a esas corporación los suplidores que necesitan para aumentar la compra a suplidores certificados como minorías. El grupo lleva 35 años operando en Puerto Rico y en estos momentos experimenta una transformación con nuevos programas para atraer más corporaciones y nuevos suplidores.

“La importancia del concepto de certificación es que el mundo corporativo ha validado nuestra certificación como una externa donde pueden estar seguros de que esa compañía reúne todos los criterios para cumplir con las metas corporativas que se han trazado”, agregó, por su parte, la presidenta de la entidad, Jacqueline Marie Matos.

Los cuatro renglones principales de suplidores certificados, indicó, son los servicios profesionales y científicos; construcción y el manejo de construcción; manufactura, y ventas al por mayor. “Cuando nosotros ofrecemos este banco de suplidores, son suplidores que tienen mucha experiencia y el que llega y no la tiene, nosotros nos encargamos de orientarlo para que cumpla con las exigencias corporativas”, recalcó Ríos Nieves.


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