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Representantes de las asociaciones vecinales de Altamira y La Marina, así como miembros de la Uniformada, participaron ayer en la vista pública. (Suministrada)

La Policía de Puerto Rico y las asociaciones de residentes de los sectores de Altamira y La Marina, en San Juan, se unieron ayer en un reclamo para que se aplique el código de orden público en todos los sectores de la ciudad capital y a todos los negocios que operan en la zona, para atender la proliferación de negocios que supuestamente operan hasta horas de la madrugada y alteran la paz tocando música en alto volumen.

La solicitud se produjo en una audiencia pública que celebraron las comisiones de Desarrollo Económico, Planificación, Telecomunicaciones, Alianzas Público Privadas y Energía y de Desarrollo de la Ciudad Capital; y la de Asuntos de la Juventud, de la Cámara de Representantes para atender las quejas.

En la audiencia, tanto los vecinos como los representantes de la Policía aclararon que los problemas no son con los restaurantes allí establecidos, sino con varios otros negocios que, aseguraron, operan hasta tarde y no tienen capacidad en sus instalaciones para atender toda la gente que los frecuenta.

Durante la vista pública se debatió la existencia del Código de Orden Público en San Juan, afirmándose por un lado que está en vigor, mientras que el jefe de la Policía Estatal de la capital, teniente coronel Juan Cáceres, entiende que está en revisión por lo que no se aplica.

El teniente coronel afirmó que “el problema de San Juan es que a las 2:00 a.m. Bayamón cierra, cierra Caguas, cierra Carolina y todo el mundo viene para San Juan”.

Señaló además que la misma problemática que se denunció para Altamira y La Marina existe en Puerto Nuevo, Barrio Obrero, Santurce y Río Piedras.

“El Código de Orden Público lo están revisando, llevan más de un año y todavía no lo han implementado y nosotros no podemos operar con el código”, dijo.

Tanto la Policía como los vecinos identificaron tres negocios que están generando la mayoría de los problemas y se adelantó que uno de ellos cerrará en junio porque el dueño del local no le extenderá el contrato.

Rechaza responsabilidad

Mientras tanto, y en declaraciones a Negocios, el propietario de los restaurantes La Cuevita, La Esquina y Huachinango, Jorge Obrador, rechazó tener responsabilidad por los problemas denunciados. Uno de sus restaurantes, Huachinango, fue incluido por la Policía entre los problemáticos, aunque no así por los vecinos.

“Yo no soy el del problema. En mi negocio en la terraza, que es donde nosotros ponemos música solamente los martes, esa música termina a las 11:30 (p.m.)”, señaló.

“Tenemos la licencia para música en vivo en la terraza al día, tenemos todos esos permisos y lo hacemos de forma legal. No somos nosotros, son otros negocios más pequeños que tienen gente hasta las 3:00 y 4:00 de la mañana y quizás más tarde”, agregó.

Las quejas principales son: negocios que entretienen más gente que las que caben dentro del local; música de alto volumen; estacionamiento de autos bloqueando acceso a residencias; y la proliferación de basura en el área.

La Policía, por voz del teniente Rubén Gómez, comandante del precinto de Puerto Nuevo, pidió que se les entrene y autorice a utilizar detectores de ruidos para poder actuar cuando se excedan los límites. También pidieron que se les autorice por ley a revisar permisos y atender las violaciones por parte de los negocios.


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