Los empleados deben mantenerse informados acerca de las medidas que tomará el patrono, como por ejemplo si tomará la temperatura a todos los que entren a las instalaciones. (AP)

“La pandemia está lejos de terminar y debemos entender que el mundo del trabajo no volverá a ser el mismo; hay una nueva normalidad”.

Con estas palabras, Viviane Fortuño, presidenta de la firma local de consultoría en recursos humanos CTI Consulting Group, dejó claro que la pandemia de coronavirus COVID-19 provocará cambios en el ambiente laboral que se mantendrán en pie, como mínimo, hasta que esté lista una vacuna contra esta afección respiratoria.

En momentos en que tanto empresarios como el gobierno plantean la posibilidad de una reapertura escalonada de la economía local, luego de casi siete semanas de cuarentena nacional, dos expertas en recursos humanos brindaron recomendaciones de cómo los trabajadores deben encarar ese regreso a los centros de trabajo.

Para ello, debe mantenerse abierta la comunicación entre el patrono y los empleados, para que estos últimos tengan claras cuáles van a ser las políticas, protocolos, procedimientos y medidas de salud y seguridad a seguir en el área de labores, sostuvo Dianelly Torres, presidenta del Capítulo de Puerto Rico de la Sociedad para la Gerencia de Recursos Humanos (SHRM, en inglés).

Parte de esa comunicación, según Fortuño, debe ser acerca de cuántos de los empleados, por sus funciones, tienen que presentarse a la oficina, y cuántos pueden permanecer trabajando remoto, para evitar aglomeraciones de personas. También se debe tomar en cuenta, de acuerdo con Torres, la capacidad que tengan patronos y empleados para conseguir equipos de protección que se han vuelto difíciles de conseguir.

El primer paso de los empleados es educarse sobre cuáles son las nuevas normas de la compañía”, expuso Torres. Esas normas pudieran incluir desde la toma de temperatura y desinfección de manos al entrar a las instalaciones de la empresa hasta el uso de guantes y mascarillas o escudos faciales durante la jornada laboral.

“El segundo paso es establecer nuevas rutinas de trabajo. Por ejemplo, si me tomaba media hora ir de mi casa al ponchador, pero sé que mi patrono va a tomar la temperatura a todos y somos 300 personas entrando a la vez, debo salir antes de casa para incluir ese tiempo de la toma de temperatura”, prosiguió Torres.

Una vez dentro de las instalaciones, Fortuño aconsejó a cada individuo tener su kit con todo lo necesario para desinfectar su área de trabajo antes de comenzar las labores. “Ve preparado para desinfectar tu área: el escritorio, la silla, el teléfono, el teclado. Si no sé si el patrono lo va a hacer, yo me aseguro de que yo lo hago cada día, antes de empezar”, ilustró.

Para Torres, manejar medidas para reducir el contagio, como el distanciamiento físico de seis pies de distancia entre personas, “va a ser un reto bien grande. Como puertorriqueños y latinos, somos expresivos en nuestros ademanes. Nos gusta saludar con besos, con abrazos o apretón de manos y ya esa no debe ser la norma”.

Ese distanciamiento físico también impactará reuniones, adiestramientos y otras formas de socializar con colegas. Será más necesario que antes aprender a utilizar plataformas de teleconferencia y videoconferencia que permitan la interacción sin dejar de lado el distanciamiento necesario para evitar la propagación de la enfermedad. “Habrá que reducir las visitas y el contacto cara a cara”, dijo Fortuño.

“Deben evitar estar muy cerca de los colegas, seguir los protocolos de lavarse las manos con jabón, tratar de no usar el secador de aire porque puede hacer que vuelen residuos del virus, así que es importante que lleven papel desechable para secarse y que tengan alcohol o desinfectante de manos. Si comen en comedores, que todos los utensilios sean desechables y que donde quiera que se sienten, lo desinfecten”, recomendó Fortuño.

Ya no se puede ir al área de trabajo con un catarro”, resaltó la presidenta de CTI, quien indicó que los patronos deben asegurarse de que los empleados conocen y entienden las guías de qué hacer si alguien comienza a sentir síntomas de enfermedad mientras está en las instalaciones de la empresa.

Ambas expertas coincidieron en que, para calmar la ansiedad o preocupación que pudieran sentir los trabajadores respecto a su regreso al centro de trabajo, lo mejor es que el patrono comunique con claridad las medidas que está tomando para garantizar la salud y seguridad del personal. Fortuño agregó se puede mantener la opción del trabajo remoto para aquellos que tienen razones de peso para preocuparse por su regreso a la oficina, como los que pertenecen a poblaciones de alto riesgo o quienes cuidan niños o familiares de la tercera edad.

“Lo que hemos visto mayor es un mayor miedo entre los que regresan a trabajar en edificios donde no pueden abrir las ventanas, en oficinas cerradas, donde se van a necesitar purificadores de aire”, agregó Fortuño.

Al regresar a casa habrá que tomar las mismas medidas que se recomiendan para cuando se regresa del supermercado, por ejemplo: quitarse los zapatos afuera o cerca de la entrada, dejar las llaves, cartera y otros accesorios en una caja cerca de la entrada, quitarse la ropa y lavarla cuanto antes, ducharse enseguida y desinfectar el móvil, las gafas y otros accesorios con alcohol o agua y jabón.

“Es una nueva normalidad”, reiteró Torres.


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