Sears, que en un momento dado contaba con 350,000 empleados, ha visto dicho número reducirse a menos de 90,000 al comenzar este año. (AP / Charlie Riedel) (semisquare-x3)
Sears, que en un momento dado contaba con 350,000 empleados, ha visto dicho número reducirse a menos de 90,000 al comenzar este año. (AP / Charlie Riedel)

Nueva York - La cadena de tiendas por departamento Sears se acogió hoy, lunes, al proceso de reorganización que otorga el Capítulo 11 del Código de Bancarrota federal al no poder pagar la enorme deuda en la que ha incurrido por los pasados años.

La compañía, que tuvo sus inicios en el 1880 como una empresa de ventas por correo mediante catálogos, comenzó su lenta marcha hacia la extinción hace años al acumular pérdidas millonarias. El operador de las tiendas Sears y Kmart se unió a una extensa lista de cadenas que se han declarado en bancarrota o que han liquidado sus inventarios en medio de un entorno detallista sumamente competitivo.

Cadenas como Payless ShoeSource han sido exitosas en resurgir mediante el proceso de reorganización, pero muchas otras han sucumbido, como Toys R Us y Bon-Ton Stores Inc. Ambas cadenas se vieron obligadas a cerrar para siempre este año poco después de acogerse al Capítulo 11.

"Sears es una compañía que en la década del 50 era un coloso del panorama detallista en los Estados Unidos. Esperemos que un Sears más pequeño pueda prosperar", indicó Craig Johnson, presidente de la consultoría de ventas al detal Customer Growth Partners.

Al tomar en consideración el tamaño de su operación, la solicitud de protección sometida por Sears tendrá grandes repercusiones en muchas esferas, desde los arrendadores de los centros comerciales en los tienen tiendas hasta en los miles de empleados de la compañía.

La solicitud sometida ante el tribunal, que ocurre antes del crucial periodo de ventas navideñas, se llevó a cabo pese a los intentos de su presidente, Eddie Lampert, de no llegar a tal extremo. Lampert, quien posee la mayor cantidad de acciones de la compañía, ha emitido préstamos de su propio dinero para tratar de mantener a Sears a flote. Los préstamos, en cambio, beneficiaron el fondo de cobertura del empresario.

Lampert renunció a su puesto de director general de la empresa. La renuncia fue efectiva de inmediato, pero él seguirá como presidente de la junta. La junta de la empresa ha creado la Oficina del Director General, que será responsable de administrar las operaciones día a día durante este proceso.

Sears vendió, el año pasado, vendió su marca de herramientas y efectos del hogar Craftsman a la empresa Stanley Black & Decker Inc., además de sus estrategias de convertir en negocios independientes las secciones Sears Hometown and Outlet y Land's End.

En semanas recientes, Lampert intentó reestructurar la deuda de la empresa y ofreció adquirir algunas de las marcas clave de Sears, como Kenmore, a través de su fondo de cobertura antes de que llegara el día de hoy, cuando la compañía debía pagar una deuda de $134 millones. Lampert es dueño del 31% de las acciones de Sears y su fondo de cobertura tiene un 18.5% de participación, indicó FactSet.

"Está bien el tratar de realizar una reorganización financiera, pero Sears está en el negocio de ventas al detal, y sin un plan claro y delineado, la empresa, sencillamente, no tiene razón para existir", resaltó Neil Saunders, director de GlobalData Retail.

Las acciones de Sears se desplomaron al comenzar los rumores de que se acogerían al Capítulo 11 al caer de $6 el año pasado a menos de $1, que es el valor mínimo que Nasdaq requiere para que una compañía permanezca en el índice de valores disponibles. En abril de 2017, las acciones tenían un valor de $141. Sears, que en un momento dado contaba con 350,000 empleados, ha visto dicho número reducirse a menos de 90,000 al comenzar este año.

La compañía ha acumulado pérdidas ascendentes a más de $6,000 millones desde la última vez (2010) en que reportó ganancias, según explicó Ken Perkins, director de Retail Metrics LLC. Sears experimentó 11 años consecutivos en los que sus ganancias decayeron, en su último informe fiscal, generó sobre $16,000 millones en ventas, una baja de más de $50,000 millones en el 2008.

Hasta mayo del año en curso, Sears contaba con 900 tiendas; en el 2012 la cadena gozaba de tener 4,000 localidades, incluyendo su división en Canadá.

En marzo de 2017, oficiales de la empresa indicaron en documentación sometida al gobierno federal que tenían "serias dudas" de poder mantenerse en operación. Las pérdidas millonarias continuaron en el 2018, y en el periodo que culminó el 4 de agosto, las pérdidas ascendieron a $508 millones, comparado con $250 millones para el mismo periodo el año pasado.

Las dificultades financieras de Sears contrastan con las promesas hechas por Lampert cuando decidió combinar a Sears con Kmart en el 2005, dos años después de que ayudó a sacar a Kmart de la bancarrota. En ese momento, Sears operaba 2,200 tiendas.

Lampert intentó restaurar a Sears a su gloria anterior apostando en sus reconocidas marcas y en la gran cantidad de localidades que poseían. Y, recientemente, el ejecutivo propuso atraer más clientela mediante un programa de lealtad. Desafortunadamente, los intentos fallaron en capturar más público y en aumentar las ventas por Internet.


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