La compañía indicó que solo el 22% de los usuarios pagan en efectivo. (Shutterstock)

La compañía de transporte Uber implementará próximamente dos cambios a su aplicación para atender, a su manera, la racha de incidentes en que socios conductores se han visto afectados como agresiones, carjackings y un asesinato.

Sin embargo, Thelma Britton, gerente senior regional de operaciones de Uber, argumentó a El Nuevo Día que no podía ofrecer estadísticas sobre delitos cometidos contra choferes de la empresa e insistió en que Uber mantendrá la opción del pago en efectivo para sus clientes, a pesar de que reconoció de que existe una “preocupación” entre choferes sobre el método de pago.

Britton también reconoció que Uber en Puerto Rico no ha implementado un protocolo claro que los choferes tienen que seguir en caso de ser víctimas de delito.

Uber, que opera en la isla desde el 2017, cuenta con 4,000 socios conductores y 175,000 clientes. La opción de pago en efectivo se comenzó a usar en agosto de 2017.

Britton insistió en varias ocasiones en que el 4% de los carjackings en la isla son cometidos contra socios de la empresa.

¿Los choferes de Uber enfrentan un problema de seguridad en Puerto Rico?, se le preguntó.

“El tema de seguridad que nos compete en particular y nos preocupa es el tema de los carjackings. Entendemos, por parte de ellos (los choferes), que hay una preocupación compartida y que estamos interesados en dar la mejor información y la mejor solución al problema”, dijo Britton al insistir en la cifra de 4%.

Britton indicó que Uber analiza modificar la aplicación para permitirle al chofer conocer, al momento de aceptar el viaje, el destino del cliente, de quien también conocería cuánto tiempo lleva usando el servicio. Actualmente, el conductor conoce el destino del viajero cuando lo recoge.

¿Cómo ayuda al chofer conocer el destino del cliente?, se le preguntó. También se le recordó que el usuario puede escoger el destino que quiera si su intención es simplemente cometer un delito.

“Es una función de seguridad que hemos probado en Brasil y en otros países de Latinoamérica y tiene un efecto mitigante en términos de incidentes de seguridad”, respondió Britton. “Los socios lo han pedido”, agregó.

“Ahí puede tomar una decisión informada de aceptar o no el viaje”, insistió al explicar que la empresa evalúa modificar su política de desconectar a choferes de la aplicación cuando superan una cantidad de viajes declinados.

¿Y si el celular del cliente es robado?, se le insistió.

Según Britton, tanto clientes como choferes tienen tres opciones para notificar que una unidad móvil ha sido robada o simplemente quieren desconectar la aplicación de manera remota. Una de las opciones es llamar a una línea telefónica que está disponible las 24 horas del día y los siete días de semana. Britton reconoció que Uber ha fallado en “comunicar lo suficiente” a sus choferes sobre la existencia de esa línea telefónica.

Las otras dos opciones son entrar a un sitio web con un tiempo de espera para desconectar la aplicación de cuatro horas o ir físicamente a la sede de la empresa en Santurce.

Britton dijo que la aplicación de Uber tiene la opción de que, con el toque de un botón, se puede colocar una llamada al Sistema de Emergencias 9-1-1.

“No podemos controlar todo lo que ocurre en el auto”, contestó cuando se le indicó que un chofer no podría hablar con un empleado de ese sistema de emergencias si le están apuntando con un arma de fuego.

Según Britton, el que un chofer conozca la antigüedad del cliente usando la aplicación “les da más seguridad”.

En cuanto al pago del efectivo, Britton argumentó a su favor al sostener que más del 50% de los usuarios de 18 a 34 años y personas de edad avanzada no tienen acceso de tarjetas de crédito o cuentas bancarias. Según indicó, el 22% de los usuarios pagan en efectivo.

“Ese pago cumple una labor para movilizar a estas personas y los mismos socios conductores vieron el crecimiento en términos de ingresos desde la implementación del pago en efectivo”, dijo. “Estaríamos afectando al 22% de los usuarios… y estaríamos afectando los ingresos de los socios conductores”, sostuvo al fundamentar la postura de continuar aceptando efectivo como método de pago.

Según Britton, la identidad de una persona que quiere pagar en efectivo tiene que ser validada a través de su cuenta de Facebook, lo que significa que una persona sin cuenta de Facebook, como puede ser una persona de edad avanzada, no podría pagar en efectivo un viaje por Uber.

Britton no precisó si se modificará el escenario en que el chofer se entera que el cliente pagará en efectivo cuando lo recoge.

“Es una pregunta importante para nosotros… estamos haciendo el análisis del destino y de la antigüedad del usuario en la plataforma. Cada cierto tiempo hacemos análisis para determinar las mejores herramientas para el socios conductores”, dijo.

“Eliminar el pago en efectivo entendemos no es una opción”, insistió al rechazar la alternativa de conectar la aplicación de Uber con una cuenta de banco.

“Es muy complicado”, dijo.

Britton indicó que cada viaje en Uber está cubierto con una póliza de seguros contra pérdida o daños a la propiedad y una cubierta para cubrir gastos médicos. No precisó los detalles de la cubierta y tampoco qué beneficio recibió la familia de Carlos Gilberto Ponce Fernández, un chofer de Uber Eats asesinado el 6 de agosto en medio de un carjacking.

“Ese caso se está atendiendo”, dijo.


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