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Para la industria de las telecomunicaciones este año ha sido crucial porque le ha permitido crecer en la penetración de teléfonos móviles inteligentes y en el renglón de planes de data.

Aumento que ha sido sustentado por una agresiva batalla de ofertas por parte de las seis proveedoras que sirven este mercado; Claro, AT&T, Centennial, Open Mobile, Sprint y T-Mobile, logrando que los consumidores tengan acceso a equipos sofisticados a precios competitivos.

El 2009 también fue el año del controvertible impuesto del “chavito”, que nunca llegó a materializarse y de la aprobación de la fusión de AT&T y Centennial.

Además permitió que proveedoras como Open Mobile y T-Mobile tuvieran un importante crecimiento en términos de cantidad de subscriptores.

Open Mobile reflejó un aumento de un 65% en su base de clientes, en comparación con el año pasado, al llegar a los 265,000. Y es que su oferta de planes sin contratos logró en esta época de crisis económica tener arraigo entre la población más afectada.

T-Mobile fue otra de las proveedoras que logró un aumento en ventas de un 30%, al estar cada vez más cerca de su menta de sobrepasar los 500,000 clientes.

La culminación en noviembre del término de 10 años del licenciado Miguel Reyes como presidente de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones también marcó el 2009. El funcionario se destacó durante su gestión por participar activamente de la industria, así como por su verticalidad e imparcialidad, en la intervención de procesos importantes como fueron la compraventa de Verizon a manos de Claro y la transacción de AT&T a SunCom y posteriormente a T-Mobile.

A Reyes le sucede en el cargo la licenciada Sandra Torres López.

El “chavito” de la discordia

En febrero, el sugerido impuesto -propuesto por el comité asesor del Gobernador conocido oficialmente como el Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal (CAREF)-, que reclamaría un centavo por minuto de voz celular, provocó una lluvia de críticas por parte de las proveedoras.

De inmediato las compañías reclamaron que perderían sobre $400 millones de implantarse el impuesto. Tras semanas de un intenso cabildeo el Gobierno abandonó la idea de imponer el arbitrio.

Llegada del iPhone 3G S

La llegada del iPhone 3G con cámara de vídeo, mayor capacidad y duración de batería hizo revivir durante el verano la “fiebre” por el celular de Apple.

El iPhone 3G S llegó equipado con la última versión del sistema operativo de Apple OS 3.0, que permite editar documentos, fotos y vídeo. Así como una duración de batería de hasta unas cinco horas de conversación y nueve horas de uso de conexión Wi-fi.

Además le ofreció a los usuarios la oportunidad de marcar, hacer llamadas, colgarlas y tocar música sin usar sus manos a través de la aplicación “manos libres” que responde a comandos de voz.

Los usuarios del iPhone 3G S trasla llegada de este celular pueden acceder a la información a internet casi instantáneamente, con una capacidad de velocidad que duplica la actual al soportar una transmisión de datos de hasta 7.2 Mbps HSDPA.

Fusión de AT&T y Centennial

Con el visto bueno de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), en noviembre se selló la fusión entre AT&T y Centennial, transacción que tomó un año en ser aprobada.

La transacción supone el fin de las operaciones de Centennial luego de 12 años de haberse instalado en Puerto Rico para prestar servicios de telefonía inalámbrica y alámbrica bajo la tecnología CDMA (División de códigos de acceso múltiple).

La compra se realizó a un costo total de $2,700 millones, incluidos unos $945 en efectivo, más la deuda neta de Centennial.

Esta transacción solidifica la posición de AT&T como principal proveedor de servicios inalámbricos en Puerto Rico, sumando a su cartera los 420,000 subscriptores que posee Centennial en la Isla. Entre Estados Unidos y Puerto Rico, Centennial cuenta con unos 893,000 abonados.

En Puerto Rico la fusión tomará forma luego del verano 2010.


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