Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

pluma de agua (horizontal-x3)
A una de las residentes, la AAA le está facturando casi $800 por un servicio que no recibe. (Archivo GFR Media)

Tener agua potable es un derecho que tienen los residentes de las comunidades.  Sin embargo, hay ciudadanos que hace más de un año no ven caer ni una gota en el grifo de su casa a pesar de las gestiones hechas para tener el líquido. 

Este es el caso de dos ciudadanas, una de Manatí y otra de Aguada, que denunciaron a CazaNoticias la frustración que sienten al no tener el servicio en sus hogares aún con las querellas y denuncias realizadas en las oficinas de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), y hasta en las oficinas del Ombudsman.

Taína Domínguez, residente del barrio Polvorín en  Manatí, dijo que hace poco más de un año no tiene agua en su casa y para colmo la AAA le está facturando casi $800 por un servicio que no recibe.

La joven, quien está casada y tiene dos niños, contó que vive en una propiedad que obtuvo como herencia y que en junio del año pasado solicitó conectar el servicio de agua para poder limpiar la casa antes de mudarse. Pero el agua no llegó.

“Cuando solicité la conexión nueva, la oficina de la AAA en Manatí me pidió un depósito de $150 porque la cuenta estaba bajo otro nombre, ese depósito lo pagué. También pagué una deuda que había pendiente. Esperé por un par de días para que el agua llegara a mi casa y no llegó”, narró esta ciudadana, quien al carecer del servicio realizó dos querellas en la AAA, una en agosto y otra en septiembre pasado, y ambas no han sido atendidas.

Para poder tener agua en su casa, Domínguez dijo que el municipio le ha estado supliendo el líquido. No obstante, desde septiembre pasado, la AAA le está facturando casi $800 por un servicio que no tiene.

“En septiembre me llegó una factura por $179, en octubre otra de $202.91, una de $226.62 en noviembre y otra en diciembre por $190”, declaró Domínguez, al resaltar que en febrero de este año buscó ayuda en la oficina del Ombudsman y aunque esa agencia ha hecho gestiones para ayudarla, la AAA sigue sin responder su reclamo.

De hecho, aseguró que la excusa que le dio la AAA es que hay un problema con la operación de unas bombas que suplen agua al sector donde vive. "Me dicen que no me pueden dar el servicio porque se necesitan unas bombas con más capacidad, sin embargo los demás vecinos tienen agua con bastante presión. Yo soy la única afectada”, dijo.

“Yo estoy luchando por un derecho, he buscado orientación y nada. Estoy desesperada porque llevo más de un año con este problema y no encuentro respuestas concretas”, manifestó Domínguez.

Elizabeth Chaparro Pérez, residente del barrio Naranjo Arriba en Aguada, tampoco tiene agua desde hace más de un año mientras que sus vecinos gozan del preciado líquido.

En el 2014, esta residente solicitó una acometida de agua potable pero dijo que la AAA se la negó varias veces porque ella vive muy lejos de la tubería principal. Incluso, le dijeron que hay que hacer un proyecto con tuberías para podersuplir agua desde la carretera hasta su terreno.

“Me han llegado cartas solicitándome planos y otras cosas que no me corresponden. Yo fui a buscar ayuda al Ombudsman, a la oficina del alcalde y no ha pasado nada. Mi hija ha buscado ayuda también y nada", expresó frustrada esta residente, quien se suple del líquido llenando galones y botellones.

“Es una falta de respeto que alrededor mío todo el mundo tiene agua de acueductos y yo no cuando yo pedí el servicio y no me estoy negando a pagar una factura. Yo tengo ese derecho también”, concluyó.


💬Ver 0 comentarios